Críticas

Test your boredom

Mortal Kombat

Simon McQuoid. EUA, 2021.

Parece que llevar a la pantalla el mundo de los videojuegos sería algo imposible, un fracaso anunciado que, por su naturaleza, no puede sino provocar una serie casi infinita de frustraciones. Una idea, esta, que parece más una excusa por la incapacidad de escribir unos buenos guiones, ya que decir que lo videojuegos no están hechos para el mundo del cine es una frase vacía. Efectivamente, si algo como Tetris nunca tendría sentido, obras de divertimiento como los Deus Ex o los Baldur’s Gate ya muestran de por sí ciertos rasgos que facilitarían la acción de pasar de un medio interactivo (el ordenador o lo que sea) a un medio pasivo (la pantalla de la que ya hemos hablado). Lo que sí se necesita es una estructura inteligente, con un ritmo claro y una armonía general típica de los productos que están bien hechos. Se necesitaría, dicho de otro modo, a una o más personas capaces de trabajar bien.

En el caso de Mortal Kombat el producto final es rotunda y claramente decepcionante. El guion sobre el que se basa la película es insuficiente y nos enseña ciertos detalles pésimos, como si el objetivo inicial hubiera sido escribir una estructura general (lo que llamamos la trama, la historia) usando un sinfín de horribles clichés hasta el sinsabor. El resultado final es entonces negativo y deja al público en una situación de malestar, como si lo que acabara de ver fuera algo que no tiene no solo sentido de por sí, sino también en tanto película que podría formar parte de una supuesta trilogía (esto sería el proyecto de un guionista). Lo que vemos, en efecto, parece ser más algo como el piloto de una serie de televisión o, lo cual podría ser peor, un episodio cero, no el inicio de una saga, sino la necesidad de controlar si sería posible crear una en el futuro.

El protagonista de la película, Cole Young, es una invención de los guionistas, un personaje que nunca ha existido y (esperamos) nunca existirá en los videojuegos. ¿Por qué crearlo, entonces? ¿Por qué darle forma a un personaje nuevo cuando ya tenemos decenas en la larga serie de la que toma inspiración la película? Es la demostración de que algo no funciona, de una incapacidad de adaptar algo que simplemente funciona ya de por sí. Lo que hace que el videojuego funcione, efectivamente, es la mezcla de violencia (una violencia over the top, y por esto, divertida) y de lore, aquel conjunto de ideas e intuiciones sobre el cual se construye un andamiaje kitsch, capaz de traspasar el borde entre lo estúpido y lo entretenido. Algo que, desafortunadamente, no funciona en el caso de la obra de McQuoid.

Todo parece tomarse demasiado en serio, perdiendo así el juego irónico de las obras originales, y aquellos momentos de teórico divertimento se reducen a unos chistes que resultan indigestos, ya sea porque están mal escritos, ya sea porque están mal actuados, ya sea porque el contexto es totalmente errado. Las actuaciones mismas resultan en buena parte pobres, quizás no tanto porque los actores sean incapaces de actuar, sino por el hecho mismo de tener una líneas no muy bien escritas. Se roza así el nivel de lo pésimo, pero sin poder caer dentro de este abismo, lo cual, a lo mejor, hubiera sido algo positivo, ya que habría permitido que la película ganara cierta reputación en el ámbito de los amantes del trash (lo que se define como so bad it’s good, véase Trolls 2 o el mismo Mortal Kombat Annihilation, de 1997).

Mortal Kombat acaba siendo, por estas razones, una película olvidable, de la que se espera que no vaya a tener una secuela, ya que solo podría seguir la misma pauta: los buenos tienen que ganar, los buenos parecen perder, los buenos ganan al final. Un desperdicio de tiempo y de recursos, unos casi 120 minutos en los que la imaginación desaparece muy pronto para dejar espacio a una obra que presenta demasiados problemas. Una lástima, ya que los primeros minutos nos hacen tener buenas expectativas; se ve allí una técnica muy inteligente por parte del director en la capacidad de contar una historia, así como una estructura precisa en la construcción del guion, demostración esta de que los guionistas, si quieren, son capaces de crear algo positivo, algo que merece la pena ser visto.

Ficha técnica:

Mortal Kombat ,  EUA, 2021.

Dirección: Simon McQuoid
Duración: 110 minutos
Guion: Greg Russo, Dave Callaham
Producción: James Wan, Todd Garner, Simon McQuoid, E. Bennett Walsh
Fotografía: Germain McMicking
Música: Benjamin Wallfisch
Reparto: Lewis Tan, Jessica McNamee, Josh Lawson, Tadanobu Asano, Mehcad Brooks, Ludi Lin, Chin Han, Joe Taslim, Hiroyuki Sanada

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