Críticas

Los despojos del futuro

Barrenderos espaciales

Otros títulos: Space Sweepers.

Seungriho. Sung-Hee Jo. Corea del Sur, 2021.

Póster de Barrenderos espacialesEl cine está cambiando. La forma de producir, de distribuir y sobre todo, de consumir una película sufre mutaciones imparables desde hace unos años. El fenómeno todavía está en expansión, y es pronto para predecir hacia dónde nos dirigimos exactamente como consumidores de productos audiovisuales, sumidos en la actualidad en serios debates sobre la forma y el fondo. Lo que está claro es que, con la pandemia como gran catalizador y acelerante del proceso, cuando todo termine, las cosas serán distintas.

En esta tambaleante realidad, las plataformas de contenidos tienen bastante que decir. Su papel es complejo y, depende de a quién preguntes, son un monstruo caníbal, la alternativa salvadora o el futuro inexorable. Quizá la última puñalada a la distribución y las salas de cine tradicionales, quizá burbuja a punto de explotar por exceso, como decía al principio, hay que ser muy atrevido para el pronóstico de lo que sucederá de aquí a unos años en estos tiempos mutantes.

Esta reflexión viene a cuento, créanme. Porque la película que traigo bajo el brazo es la demostración en imágenes de todos esos cambios que se llevan gestando desde hace no mucho, aunque de manera contundente. Aquí tenemos una obra producida por una de las grandes marcas de nuevo cuño, sin reparar en gastos y con aires internacionales que derriban fronteras. Barrenderos espaciales dinamita conceptos tradicionales que están por encima de lo meramente cinematográfico, y da perspectiva de las nuevas reglas a la hora de llegar al público.

Barrenderos espaciales viene auspiciada por Netflix, pero su exotismo es evidente desde que se ve  el país que abandera el proyecto. O quizá no. Porque el cine coreano ya ha dejado atrás los titubeos y se ha transformado en una de las filmografías más aplaudidas en conjunto, confirmado internacionalmente con el merecido éxito de Parásitos (Bong Joon-Ho, 2019).

Los Barrenderos espaciales

El cine de Corea del Sur se ha caracterizado por la variedad, pero también por la calidad visual de sus películas y por cierto tono conjunto de búsqueda de riesgo y escape de los lugares comunes de los géneros. En Barrenderos espaciales hay cierto desapego por la tendencia a la autoría característica, y abraza sin tapujos el aspecto comercial del cine de aventuras espaciales, que se traduce en divertido mejunje de referencias que van desde el manga a la ciencia ficción especulativa.

Barrenderos espaciales nos envía a unos cuantos años en el futuro. Plantea una sociedad colapsada, con el planeta al borde del derrumbe ecológico, mientras unos cuantos privilegiados disfrutan de las ventajas de las primeras colonias espaciales, mientras se pone a punto la posibilidad del viaje interplanetario. La brecha social es el signo visible de este futuro poco halagüeño, que no deja de ser espejo de nuestro propio presente.

En medio de este tambaleante universo, los barrenderos espaciales, dedicados a recolectar los restos de la animada carrera hacia el cosmos, a bordo de destartaladas naves. Auténticos supervivientes, la vida es pura competición entre los miembros del variopinto ejército de personajes que pueblan la órbita terrestre.

A bordo de la Space Ship Victory convive uno de estos grupos. No se caen bien, todos esconden un turbio pasado, sus sueños y esperanzas se ven engullidas por el triste presente, y seguir vivo día a día es la única motivación que los guía. Pero todo cambia cuando una curiosa niña acaba en sus manos de manera accidental. Una niña que puede tener el futuro del planeta Tierra en su interior. Una niña por la que muchos estarían dispuestos a matar, e incluso a morir. La complicada existencia de los miembros de la Victory llegará a nuevas cotas de peligro cuando intenten sacar partido de una situación que, quizá, les venga demasiado grande.

Problemas en el espacio

Por delante, dos horas y media de trepidantes persecuciones, cambios de ritmo, situaciones a vida o muerte y despliegue de medios. Barrenderos espaciales es la mezcla perfecta entre sencillez al servicio de la diversión con demostración de músculo, atiborrada de efectos especiales y trucos digitales para construir el entorno fantástico por el que mover a los personajes a su antojo. A pesar de esa duración mastodóntica, no aburre, gracias a la capacidad de jugar unas cartas muy concretas, de abrazar sin ningún tipo de problema la esencia de divertimento sin pretensiones, aunque lanzada con total ambición en el aspecto visual.

Porque, seamos sinceros, Barrenderos espaciales no es, precisamente, el colmo de la originalidad. Los personajes son el enésimo grupo de canallas con buen corazón perseguidos por el no menos repetido cliché de malo malísimo con cierta querencia por el genocidio. El mensaje un tanto maniqueo también sonará al espectador, qué duda cabe. Pero lo cierto es que las piezas del engranaje funcionan, porque Sung-Hee Jo, director de orquesta, y su equipo saben en qué liga juegan, conocen las reglas del tipo de película que tienen entre manos, con todos sus rudimentos y tópicos, y los usan para dar al público un lugar conocido y cómodo, en el que poder disfrutar de una revisión colorista y algo exagerada de las aventuras de toda la vida. Tiene la virtud de convertir en algo nuevo y brillante lo que hemos visto decenas de veces, sin aburrir o incidir en los agujeros negros de esta clase de producciones, al ser perfectamente consciente de su naturaleza como pasatiempo y la labor de diseño de este universo lleno de matices.

La producción original de Netflix me parece, en lo personal, bastante descafeinada y tambaleante, por lo menos en lo que a largometrajes se refiere. Barrenderos espaciales destaca por lo básico de sus planteamientos y la inteligente forma con la los maneja. La libertad que da este cine directo al salón de casa (por ejemplo, con la duración de la propuesta), en este caso, juega a favor del resultado. Un buen rato de ritmo frenético sin pretensiones de permanencia en la memoria del espectador más allá del momento. Eso sí, con bastante trabajo para que el espectáculo de fuegos artificiales sea consistente, y encima con aroma internacional a todos los niveles.

Como decía, buena muestra de que las cosas están cambiando. Las fronteras se diluyen con rapidez, y resulta que Corea puede jugar en la misma liga que Hollywood.

Buenos tiempos para el entretenimiento, que nos salva de caer en el abismo. ¿Malos tiempos para el cine? El tiempo lo dirá.

Tráiler:

Ficha técnica:

Barrenderos espaciales  / Space Sweepers (Seungriho),  Corea del Sur, 2021.

Dirección: Sung-Hee Jo
Duración: 136 minutos
Guion: Sung-Hee Jo, Seung-min Yoon, Yookang Seo-ae
Producción: Bidangil Pictures, Dexter Studios
Reparto: Daniel Joey Albright, Jin Seon-kyu, Kim Tae-ri, John D. Michaels, Song Joong-ki, Yoo Hae-jin, Richard Armitage

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