Críticas

Un simple ejercicio cinematográfico

Malcolm & Marie

Sam Levinson. EUA, 2021.

Malcolm & Marie, cartelHace unas semanas se ha estrenado Malcolm & Marie, una película que acarreaba el rótulo de película experimental, tras haber sido rodada en solo dos semanas, bajo los estrictos cuidados sanitarios que tanto han afectado a la industria cinematográfica debido al actual estado de confinamiento. Estos particulares antecedentes de producción han motivado un cine a base de restricciones: Una fotografía en blanco y negro, se ha considerado una sola locación, la actuación se centra en dos intérpretes y el tiempo diegético del filme se desarrolla durante una noche. Son condiciones que acotan los márgenes de acción de la producción, aproximándose a la línea de películas como Tape (Richard Linklater, 2001) o En la cama (Matías Bize, 2005), que beben de la declaración de principios cinematográficos de John Cassavetes. Un universo de largometrajes, en donde la limitación de las variables de producción incide en la configuración fílmica, lo que condiciona a que cada cineasta deba experimentar.

La trama del largometraje aborda lo cotidiano. Se centra en el retrato de una joven pareja que retorna a casa tras participar de un evento asociado a la industria cinematográfica. Es ahí donde las mutuas inseguridades reviven las heridas provenientes de distintos momentos complejos que ha vivido la relación. La construcción de los personajes se nutre de las sensibilidades, los afectos y defectos de Malcolm y Marie. Él, un director de cine que estrena una película con la que espera lograr reconocimiento. Ella, una adolescente que se está situando en el mundo, tras experimentar una etapa de rehabilitación por adicción a las drogas. Son personajes que en una primera aproximación parecen tenerlo todo, pero, a medida que avanza la trama, se advierte que su interior parece estar tan vacío como los espacios sobre los que se desplazan a lo largo del filme. Y es que Levinson utiliza el espacio fílmico como un elemento narrativo, a partir del aislamiento de la vivienda y la permeabilidad de su interior. La película no entrega demasiada información respecto al contexto, situando el conflicto dramático en medio de una casa de campo y en pleno entorno natural. Esta condición insular de la vivienda también se refleja en los personajes, ya que la casa se caracteriza por ser una envolvente de piel traslucida, permitiendo que el espectador explore la cotidianeidad de los personajes. Al igual que Malcolm y Marie se dejan examinar, a modo de cáscaras, se abren progresivamente para que el espectador indague en el interior de sus sentimientos, miedos y frustraciones.

Levinson apuesta por aislar a los personajes de un entorno social mayor, con la finalidad de que el espectador sea testigo de la tensión dramática de los personajes. Sin embargo, también se da tiempo para exponer diversos contenidos asociados a la contingencia pública de los últimos años. Temas como el actual confinamiento, el movimiento Black Lives Matter o la resiliencia son velados por Malcolm y Marie dentro de un ámbito de intimidad al que el cineasta invita a aproximarse, mediante una puesta en cámara centrada en su humanidad. No emite un juicio crítico elaborado, tampoco una reflexión acabada, sino que solo enuncia y enseña situaciones que actualmente se están viviendo.

Malcolm & Marie, fotogramaLa banda sonora funciona como un elemento mediador entre los distintos actos que definen la estructura narrativa de la película y que Levinson no declara explícitamente. Cada acto está configurado por prolongados parlamentos y monólogos, delimitados con una cuidada track list compuesta por temas de artistas de color asociados al jazz, el soul y el funk, como James Brown, John Coltrane, Archie Shepp u Ouskast. Dejando la melomanía de lado, el espectador también advierte la ausencia del sonido. Tras experimentar el recurso sonoro, la construcción del silencio nos hace testigos del retraimiento, el desencanto y el vacío que afecta a Malcolm y Marie. Las extensas pausas rememoran la mejor época de Michelangelo Antonioni y su trilogía dell’incomunicabilità, como un retrato de la angustia y el ensimismamiento de la burguesía, situación que también queda patente en el filme de Levinson.

He mencionado que el planteamiento cinematográfico de Malcolm & Marie está articulado por las limitaciones propias de un rodaje tutelado por los cuidados y restricciones sanitarias. Bajo ese contexto condicionado, mientras otros cineastas apuestan por una propuesta rotunda y vanguardista, Levinson ofrece una película en la que solo se asoma un tímido ámbito de experimentación. El filme comienza con una conversación de ocho minutos sin cortes, cuya puesta en cámara está conformada por un plano medio y un travelling lateral centrado en la figura de Malcolm o Marie. La fluidez de esta secuencia se sostiene en la composición de un cuadro que exhibe de manera objetiva a los personajes, lo que sumado a la intensidad de los parlamentos sugiere su posible carácter experimental. Sin embargo, a medida que avanza, el desarrollo dramático no logra alcanzar un nivel de experimentación mayor y solo reposa en un correcto ejercicio cinematográfico, perdiendo lucidez y tornándose en una experiencia empalagosa, debido a la monotonía de los personajes. Malcolm & Marie es un largometraje técnicamente logrado y de una cuidada postura visual, que se debilita por la deslavada construcción actoral de los intérpretes, ya que la interpretación carece de la soltura necesaria para que el espectador explore la humanización de los personajes. Si bien Levinson indaga en el lado humano de ambas figuras, acotándolos a un contexto doméstico, se engolosina con su construcción visual al exponerlos de manera totalmente ornamentada. La postura estética del filme y la estilización de sus protagonistas atentan contra el realismo de la interpretación, por lo que el espectador, durante 106 minutos, se enfrenta a una eterna discusión entre John David Washington y Zendaya, dejando a Malcolm y a Marie en el olvido.

 

 

Ficha técnica:

Malcolm & Marie ,  EUA, 2021.

Dirección: Sam Levinson
Duración: 106 minutos
Guion: Sam Levinson
Producción: Little Lamb, The Reasonable Bunch (Distribuidora: Netflix)
Fotografía: Marcell Rév (B&W)
Reparto: Zendaya, John David Washington

Una respuesta a «Malcolm & Marie»

  1. Es un film que contiene elementos de la cinematografia de hollywood de los año50/60, donde se filtraban los vientos intelectuales a disputar el entretenimiento. El B y N. La puesta en escena .La transparencia en el desenvolvimiento de los personajes. Encerrados en un ambito natural, donde no pueden huir fisicamente . Las pausas. La musica ambietal, sin interrupcion en el escena. El dialogo que por momentos adquiere sutileza y profundidad. Los personajes que que se van desnudando en el avance del mismo. Tal ves, los actores no alcancen a dimensionar lo pretendido por el director.La pelicula es una de las pocas que no nos deja en el vacio, como es costumbre en las proyecciones de netflix.- No tiene ningun sintoma de peliculas experimental. La cinematografia mundial puede experimentar en la tecnica si.-.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.