Críticas

En algún lugar más allá del mar

Un lugar tranquilo 2

A Quiet Place: Part II . John Krasinski. EUA, 2021.

Acudía a la sala de cine para ver A quiet place: Part II con cierto miedo. No por lo terrorífico de su historia, tampoco por los sobresaltos que pudieran acontecer o su angustiosa trama, sino por el final de su primera parte en la que el director John Krasinski parecía delegar esos últimos instantes a la Asociación Nacional del Rifle. Me asustaba la idea de que toda la construcción temática, tanto física como psicológica se quedara relegada a la triste opción del gatillo fácil, a convertir su segunda entrega en una de esas historias en la que los disparos resuelven los conflictos con los que se enfrentan los protagonistas, una de esas matanzas entre humanos y extraterrestres tan convencionalistas y absurdas que encontramos con gran facilidad en el cine norteamericano. La auténtica consagración y creatividad que aparta A Quiet Place de todo esto es precisamente ver como la punta de un clavo sobresale en una escalera mientras el pie desnudo de Evelyn (Emily Blunt) baja por ella sin saberlo. En un mundo en el que el mínimo ruido puede acabar con tu vida casi instantáneamente, convierte esa escena no solo en una tensión hitchcockiana, sino en saber sacar partido del sonido y el silencio de forma increíblemente terrorífica y audaz. Si bien es cierto que los disparos solucionan un par de problemas de guion, el filme no abusa de ello y sigue el camino prefijado que había dejado, no sin una cierta falta de frescura, lo cual es casi inevitable que ocurra en todas las segundas partes.

El prólogo de la primera entrega era genuinamente cine mudo, en los que la familia Abbott se comunicaba a través de señas y silenciosamente en un supermercado. A medida que se desarrollaba la historia entendías el por qué de la situación; unos seres extraterrestres habían invadido la tierra. Eran ciegos, pero su instinto de caza se distinguía por tener un oído hipersensible que detectaba cualquier sonido o ruido a la distancia. Si reías, llorabas, te tropezabas o emitías algún tipo de ruido eras presa fácil. En el inicio de la segunda parte vemos gente en la calle, la televisión puesta y ruidos cotidianos por doquier, Krasinski nos retrocede en el tiempo y nos traslada al “Día 1”, justo el día de la invasión, en el que los Abbott, como un fin de semana cualquiera, están viendo jugar a su hijo en un partido de béisbol al aire libre. La apertura contiene un plano secuencia espectacular y demoledor. No da muchas pistas sobre el origen o causa de lo sucedido, pero es utilizada para trasladarnos a la realidad cotidiana minutos antes de lo extraordinario, y de paso, colocar a otro personaje, Emmett, (Cillian Murphy), con el que compartirá protagonismo junto a los personajes principales. El nudo de la segunda parte arranca inmediatamente después del desenlace de la primera, así que no hay cabos sueltos y nos permite enderezarnos directamente con el presente que vive la familia, una familia que aún acusa la pérdida del sacrificio del padre y en la que ahora, Evelyn debe llevar la responsabilidad total de sus tres hijos: Marcus, Regan y el bebé.

La historia se abre y lleva a sus personajes hacia el exterior, a un mundo deshabitado y devastado y a los peligros que  ello conlleva. La familia necesita otro refugio, un lugar seguro, y por caprichos del destino, Emmett hace su aparición, no para reemplazar el papel de padre ausente y heroico, pues él, después de perderlo todo, se muestra apático y aterrado con la realidad, pero sí para generar un tipo de conexión con los Abbott, especialmente con la pequeña Regan. Aquí es cuando se empiezan a ver las primeras flaquezas del guion. Emmett es un personaje accesorio, con los suficientes minutos para empatizar pero sin la profundidad psicológica necesaria para transmitirnos su dolor. Si en la primera entrega la carga dramática familiar se interiorizaba y respiraba, en esta segunda hay personajes que duran apenas quince minutos, y eso convierte A Quiet Place Part:II en una película de situación más que de personajes.

Una señal de radio con la famosa canción de Bobby Darin; Beyond the Sea, pone en marcha la acción, y la joven Regan, envalentonada por el carácter hereditario de sus padres intercepta la canción como una señal de vida cerca del mar. Aquí es cuando Krasinski particiona la película en dos tramas e incluso tres, que se alimentan entre sí y que tienen una relación entre todas ellas, lo que muestra un montaje astuto que consigue mantener la tensión y el suspense durante gran parte del metraje aunque cae irremediablemente en la mera funcionalidad de la historia.

Si hay algún mensaje en el subtexto de esta obra es hacia los minutos finales, en donde se puede percibir con facilidad que Krasinski cree firmemente en el relevo generacional, en los niños que han de madurar antes de tiempo para llevar el peso de la responsabilidad familiar y, sobre todo, intentar por ellos mismos arreglar los problemas que el viejo mundo les ha deparado. La valentía de sus actos y el riesgo a los que se exponen dejan a los adultos relegados a un segundo plano.

Abrir la historia y añadir personajes, cosa hasta cierto punto obligatoria en una segunda parte, penaliza levemente la trama. Eso la hace más vulnerable y menos sofisticada a nivel emocional. Se le saca gran partido al montaje, su dinamismo te golpea constantemente y su elaboración intenta dejar intacto el diseño de su predecesora, pero esa intimidad y calidez desaparecen. Es un buen ejercicio de entretenimiento para ver en el cine, no creo que esta vez Krasinski tenga muchas más pretensiones.

 

Ficha técnica:

Un lugar tranquilo 2 (A Quiet Place: Part II ),  EUA, 2021.

Dirección: John Krasinski
Duración: 97 minutos
Guion: John Krasinski. Personaje: Scott Beck, Bryan Woods
Producción: Paramount Pictures, Buffalo FilmWorks, Platinum Dunes
Fotografía: Polly Morgan
Música: Marco Beltrami
Reparto: Emily Blunt, Cillian Murphy, Millicent Simmonds, Noah Jupe, Djimon Hounsou, Wayne Duvall, John Krasinski, Lauren-Ashley Cristiano, Okieriete Onaodowan, Blake DeLong, Silas Pereira-Olson, Liz Cameron, Robert A. Coldicott, Scott Matheny, Michael Alan Collette, Joe Cappelli, Mick O'Keefe, Tim Saracki, Barbara Singer, Andy Rich, David Lundy, HasnainRaza, Jesse Huntz, Adrienne Welsby, Ashley Dyke

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