Fallecen, en apenas 3 días, Miklós Jancsó, Maximiliam Schell, Philip Seymour Hoffman y Eduardo Coutinho

En apenas tres días tenemos que lamentar la pérdida de cuatro grandes artistas a los que el cine debe mucho.

Miklós JancsóUno de los exponentes del cine húngaro, Miklós Jancsó (Vac, 1921) nos dejó el pasado 31 de enero. A él le debemos películas como Las campanas se han ido a Roma (1958) o La ronda de reconocimiento (1965), retrato alegórico de la libertad frente a la opresión. Jancsó llegó a ser candidato a mejor director en Cannes en cinco ocasiones. En 1972 se le otorgó el premio por Salmo rojo (1971), película en la que llevó su estilo hasta el límite usando sólo 26 planos en su realización. El Festival de Cannes le otorgó un premio por toda su trayectoria en 1979. Ha sido reconocido por dotar de una calidad única al cine húngaro, con tomas largas y continuas y el examen exhaustivo de la relación de los hombres pobres con los que están en el poder.

Maximilian SchellMaximiliam Schell (Viena, 1930), actor, escritor y dramaturgo austriaco, falleció también el pasado sábado. Schell ha sido ganador de un Oscar por su interpretación en Vencedores o vencidos (1961) que dirigió Stanley Kramer y de la que se recuerda su duelo interpretativo con Spencer Tracy. Schell, que ha trabajado en más de 90 películas y ha recogido numerosos premios, será recordado por el cine como uno de sus mayores intérpretes.

Philip Seymour HoffmanTambién nos ha dejado Philip Seymour Hoffman (Fairport, New York, 1967), otro brillante actor que llegó a trabajar hasta en 5 de las 6 películas de Paul Thomas Anderson. Hoffman se consideraba a sí mismo un perfeccionista. Ganó el Oscar y el Globo de Oro por Capote y fue candidato al Oscar otras tres veces más por La guerra de Charlie Wilson, La duda y The Master. Será recordado por su aparición en multitud de importantes películas de cine independiente, así como por las excelentes colaboraciones llevadas a cabo con otros directores, como Sidney Lumet y Richard Curtis.

Eduardo CoutinhoLa última pérdida es la de Eduardo Coutinho (São Paulo, 1933) que fue documentalista, periodista, crítico de cine y reportero de TV Globo en la que concluyó uno de sus trabajos más importantes, Cabra marcado para morrer, por el que recibió el premio de la crítica internacional en el Festival de Berlín en 1985 y el premio del Festival de Nuevo Cine Latinoamericano de Cuba en 1984, que cuenta la historia de João Pedro Teixeira que fue asesinado en 1962 por su luchas sociales.

 

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