Críticas

El rostro de la desconfianza

Historia de mi mujer

Otros títulos: The Story of My Wife.

A feleségem története. Ildikó Enyedi. Hungría, 2021.

Historia de mi mujer aficheLa sensualidad como recurso, un ejercicio que desnuda carencias emocionales con desajustes que delatan posturas propias de un adolescente. La impericia es viabilizada por un sentido común pragmático que no mide consecuencias. La tranquilidad de las aguas oculta la rutina de lo conocido, los problemas se acotan a soluciones previstas en la experiencia de la labor diaria.

Jacob es el capitán de un barco que se consume en largas y monótonas travesías. La rutina es aliada de la inexperiencia, las habilidades ocultan la incomprensión de las emociones cotidianas. El marino domina en su barco, pero no comprende en tierra. El pragmatismo hace gala de habilidades inútiles por error de contexto.

La Historia de mi mujer es una intriga de afectos desconocidos, permanecemos en vilo hasta el final; estamos condenados a la permanente identificación con el protagonista. El  guion técnico establece planos que explotan la belleza de Lea Seydoux desde todos los ángulos posibles. La transforman en una figura enigmática con sentimientos flotantes generadores de inseguridad que contrastan con el espacio confiable de alta mar.

Jack es un capitán con renombre. Un buen día decide casarse para aliviar sus males digestivos; razonamiento infantil oculto detrás de una supuesta “enfermedad del marino”, solo curable en pareja según la sabiduría popular.

Es así que, una vez en tierra, se ofrece como esposo a la primera dama que encuentra. Lizzy aceptará la propuesta; las incertidumbres se encargarán de alentar tensiones diversas.

Un drama que sirve de trampolín a la experiencia. La inmadurez se amalgama en una amable reciedumbre, estilo inapropiado que, por momentos, contribuye al desconcierto. El control es aparente, solo útil ante lo conocido que, por reiterado, se vuelve metáfora de una rutina fútil como medio de aprendizaje ante la vida.

Historia de mi mujer fotograma

Un desafío de principio a fin. Jack envuelto en la intriga. Lea Seydoux hace gala de una capacidad de seducción que es explotada magistralmente por Indikó Enyedi. La cámara es tan responsable como la protagonista. Logra capturar expresiones solo alcanzables desde la posición exacta. Una alternancia que circula entre la arrogancia y la tristeza; no alcanzamos a discernir el sentir real de Lizzie, siempre parece que hay algo más por descubrir.

La lentitud en el ritmo es la dificultad de Jack para develar. Su aprendizaje proviene del mar, allí donde los días transcurren sin que nada significativo suceda. La impronta es trasladada a un escenario que vuelve intangible la “realidad”, Jack nunca sabe exactamente qué está pasando, nos contagia con esa incertidumbre propia del inexperto. Su esposa es picardía que, en todo momento, se escabulle mediante un combo que integra sensualidad, tristeza, altivez y arrogancia en dosis que alimentan de forma permanente la intriga. Atmósfera creada y recreada de principio a fin; respuestas que se insinúan, los posibles opuestos se insertan ante el juego de la confirmación y la duda. Lo aparente se adueña de la escena para generar tensión dramática frente a un “algo” que parece que va ocurrir, pero nunca ocurre. El filme se define por esa atmósfera de ingenuidad que parece estar despertando, pero que nunca termina de afianzarse. Una gran duda operará.

The story of my wife escena

Las reflexiones acerca de la vida pecan se sosas, Jack es aparatoso y tardío hasta para eso. Nada nuevo para un espectador posmoderno curado de espanto. Nada nuevo bajo el sol, reflexiones superficiales que no superan los titulares de una exposición medianamente decente. Jack es eso, alguien que está aprendiendo de la experiencia dentro un marco que lo castiga por su ineptitud práctica en el manejo de los afectos. Si bien, se entrega a ellos, todo es una exploración promovida desde fuera. Lizzie se encargará del fomento de una fantasía no explícita, aunque operante. La invitación a lo sexual y la mirada hacia el reloj son el control que apela al renunciamiento para solazarse en la posibilidad. Jack solo puede “controlar” travesías marítimas, los vínculos humanos lo superan. Solo queda la desconfianza bajo formas perturbadoras e inestables fluctuaciones.

Una película de contrastes camuflados en la ausencia de pistas concretas. La iluminación, con sus luces y sombras, juega en la insinuación de ideas que promueven duda constante. Lo parcial participa de una intimidad velada en la aureola de una conveniencia tan solo sugerida, aunque potente idea fuerza impuesta en el imaginario del espectador. Luces y sombras, sugerencia de lo oculto entre líneas. No alcanzamos a ver qué está sucediendo realmente, tampoco Jack.

The story of my wife plano

El tiempo oficia de soporte al control y la espera; el sexo como posible artilugio, las palabras cariñosas sorprenden ante un escaso contexto de seguridad. El clima es de fluctuación entre opciones que, en definitiva, confluyen en una alternativa binaria. La alerta es la confirmación de una sospecha dilatada en el tiempo, temor que circula entre opciones, ausencia de confirmación que altera la paz interior. Las medidas drásticas son una amenaza. Jack saldrá a “flote”, el agua es su medio, la paradoja lo resguarda, proporciona enseñanzas de vida.

El no control, el soltar como premisa, un tanteo de desenlace que involucra el mar en la integración del problema. Paseos sobre una barca, reconciliación aparente como antesala de un giro. Los aspectos terrestres devuelven una realidad de control consciente, es la circulación hacia la libertad que no contempla decepciones, pero aporta aprendizajes. La respuesta a tiempo sitúa las cosas en el plano natural de los sucesos necesarios al vivir de cada quien. Es lo único que no ofrece alternativas, lo demás las contiene implícitas en el devenir de la circunstancia humana. Nada nos garantiza seguridades, solo estamos para aprender.

Kodor es la otra faceta de la seducción, una cuasi imposición de la transgresión mediante invitaciones simuladas. La confianza, como contracara de Lizzy; ofrece lo “diferente”, lo no acostumbrado se cuela entre valores morales teñidos de inmadurez afectiva. Jack continuará aprendiendo en medio de oportunidades tardías no invalidadas por el tiempo.

Al final, la vida, en clave de conclusión existencial, se ciñe cual enseñanza banal, a modo de categoría en lo apropiado para un sujeto  cuarentón. Gesto de aceptación; iluminación necesaria, aunque tardía, es el refuerzo de la ingenuidad que despierta, el tono necesario como marca en el camino. Ahora sí, más terreno, más real, lejos de la monotonía del mar.

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Ficha técnica:

Historia de mi mujer  / The Story of My Wife (A feleségem története),  Hungría, 2021.

Dirección: Ildikó Enyedi
Duración: 169 minutos
Guion: ldikó Enyedi. Novela: Milán Füst
Producción: Coproducción Hungría-Alemania-Italia-Francia; Inforg-M&M Film Kft, arte France Cinéma, Dorje Film, Komplizen Film, Moliwood Films srl, Pyramide Productions, Maximus Distribution
Fotografía: Marcell Rév
Música: Adam Balazs
Reparto: Léa Seydoux, Gijs Naber, Louis Garrel, Jasmine Trinca, Josef Hader, Udo Samel, Sergio Rubini, Luna Wedler, Ulrich Matthes, Romane Bohringer, Simone Coppo, Beniamino Brogi, Árpád Antolik, Balázs Veres, Simon Kerrison, Ralph Berkin, Nayef Rashed, Sandor Funtek, Károly Hajduk, Vivien Rujder, Julia Droste

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