Críticas

Galaxias lejanas

Star Wars – Episodio IV

Otros títulos: Episode IV : A New Hope - Episodio IV : Una nueva esperanza.

Star Wars . George Lucas. EUA, 1977.

Formar parte de una serie implica que el objeto de discusión tenga cierto tipo de relación con lo que lo que se sitúa a su alrededor. Esta relación tiene sentido, entonces, si vamos a controlar la estructura global de la obra, como si los diferentes episodios (piezas) que se entremezclan según un orden lógico (sobre el tablero) necesitaran un análisis en tanto fragmento de algo más grande; no nos extrañaría, entonces, rechazar una crítica a un capítulo de un libro ya que, si nos concentramos solamente en una porción, perderíamos el sentido de la estructura completa. Para salir de este impasse tendríamos que afirmar la necesidad de tener una visión completa, so pena de no querer hacer un análisis diferente, sui generis, como puede ser el técnico, en el cual nos concentramos sobre un trozo, porque es allí que se encuentra lo que nos interesa (cómo se hace un final, por ejemplo, o cómo se construye el principio de una historia). Diferente, sin embargo, es la cuestión de la serie, ya que si cada capítulo (entendido aquí como entrega) es parte de una arquitectura superior, esto no nos impide estudiar sus partes en tanto producto en sí.

La forma con la que se nos presenta Episodio IV supone así cierto conocimiento general de lo que va a ser la historia, ya que aquel “cuatro” nos empuja a pensar que antes algo ya ha pasado. Verdad es que en los años 70, en el momento de ser proyectada sobre las pantallas, esta entrega se había presentado como evento fílmico cerrado, despojado así no solo de cualquier número, sino de la relación con un universo más grande. No significa esto que George Lucas no tuviera ninguna idea de cómo se podía desarrollar el cuento en los episodios siguientes, sino que lo que al público se presentaba era algo que teóricamente se apoyaba en una estructura interna menos grande: nada precedía al producto ni nada se suponía que se instauraría temporalmente después de él. El hecho de que el filme tuviera así mucho éxito nos ha permitido adquirir un universo más grande, constituido no solo de secuelas y precuelas, sino también de spin-off, algunos oficiales (la serie televisiva de la guerra de los clones) y otros no (los tebeos de Dark Horse, por ejemplo, o buena parte de los juegos de LucasArts).

Se nos podría entonces preguntar por qué Una nueva esperanza fue un éxito de tal tamaño. Una primera respuesta sería la de hablar del mito del héroe, de cómo Lucas habría seguido las huellas de Joseph Campbell, creando así una estructura que todos podemos reconocer desde un punto de vista subconsciente. Pero esto no sería bastante, ya que el periplo del héroe no es nada nuevo y que, en el conjunto del mundo cinematográfico, no era nada muy diferente de la estructura normal que siguen las producciones fílmicas. Además, si solo esto fuera el elemento mágico capaz de transformar las palabras (y las imágenes) en oro, todos los productos posteriores a Episodio IV que hubiesen seguido aquella estructura hubieran obtenido mucho éxito. Esto, como sabemos, no es lo que ha pasado. Más correcto sería entonces hablar de que Lucas había, sí, acertado en lo que se refería a la arquitectura general, el desarrollo de la figura del héroe, pero todo esto se unía a un guion impecable y a un equipo increíble. Si Una nueva esperanza obtuvo muchos galardones por parte del público (y los sigue obteniendo) es porque en tanto producto fílmico tiene cierta innegable calidad, algo que no es fácil de encontrar en otros productos.

Quizás la cuestión se deba también, más allá de las cuestiones históricas, sociales y culturales, a unos engranajes internos que vuelven lo que sería una historia ya vista, ya conocida, en algo nuevo, en algo que, finalmente, es capaz de hacernos pasar lo que se define no solo como un buen rato, sino que llega a ser una experiencia completa. Si por lado, entonces, se puede hablar de la facilidad con la que se dividen los personajes de la película entre buenos y malos, desde otro punto de vista hay que tener en cuenta que nuestros “héroes” todo son menos las representaciones impecables de esta categoría. Luke es un campesino que solo desea tener otra vida, pero que, si vamos a analizar el personaje, si bien tiene mucho coraje, lo que le falta es la destreza. Kenobi sí había sido un caballero, pero ahora solo es un viejo débil. Han Solo seguramente tiene más experiencia que Luke, pero es un contrabandista, un personaje difuminado en lo que se refiere a su ética. Y la princesa, por su parte, tiene un carácter fuerte, sí, pero también poco amable. Una pandilla, esta, de héroes improbables, una especie de perdedores que logran rescatarse gracias a un cambio radical en sus vidas. No son ellos los que buscan la aventura, sino que es la ventura la que ocurre en sus vidas; esta pasividad en la que se encuentran se vuelve algo activo, gracias también a un esfuerzo por su parte, metáfora esta de una res fortuna, que si ayuda a los audaces es porque llega un momento en cada uno de nosotros, en el que nos descubrimos capaces de tomar ciertas decisiones, en las que nunca habíamos pensado antes.


Merece, entonces, Episodio IV formar parte de la historia del cine, no solo americano sino mundial. No significa esto que el filme esté exento de problemas o que logre llegar a momentos de visión cinematográfica excelsos. Esta obra de Lucas es un divertimiento que nace en el mundo pulp (como su Indiana Jones) y que logra obtener grandes resultados en el campo de la diversión, pero detrás de su estructura técnica esmerada (piénsese en la perfección del montaje de la batalla final) se esconde un cuento suficientemente simple, lejos de cualquier tipo de profundidad (sea esta psicológica o metanarrativa). Podría ser un problema, esto, para quienes ven en este producto el cenit de la producción cinematográfica, pero no para quienes ven el mundo del cine como un conjunto de diferentes géneros. El disfrute, en tanto fin, en sí, entonces, se justifica en su carga inocente, y permite a cualquier persona acceder al mundo de las galaxias sin tener que sentirse por esta razón en culpa: este fenómeno cultural es un producto pensado sobre todo para niños, efectivamente, pero no por esto infantil, demostración de la inteligencia del Lucas guionista.

Tráiler:

Ficha técnica:

Star Wars – Episodio IV  / Episode IV : A New Hope - Episodio IV : Una nueva esperanza (Star Wars ),  EUA, 1977.

Dirección: George Lucas
Duración: 121 minutos
Guion: George Lucas
Producción: Gary Kurtz
Fotografía: Gilbert Taylor
Música: John Williams
Reparto: Mark Hamill, Harrison Ford, Carrie Fisher, Peter Cushing, Alec Guinness, Peter Mayhew, David Prowse

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