Críticas
West Side
Ali G: Kién es yo?
Ali G: Who Iz I?. Sacha Baron Cohen. Reino Unido, 2026.
Según lo que se puede decir hay elementos, por supuesto, que están prohibidos o que resultan ilícitos. Depende, la faena, de cuestiones culturales, sociales, familiares; lo que sea, digamos, ya que el valor de una palabra se lee y relee (verbos que se utilizan aquí para hablar de la interpretación) dentro de un mecanismo de contextualización. ¿Qué es lo que se puede hacer? ¿Hasta dónde podemos ir? Y no, no se trata de una necesidad de censura, de limitar, de sentar fronteras o bordes dentro del ámbito cinematográfico, sino de reconocer el tipo de sociedad y cultura en la que vivimos. Se trata, efectivamente, de entender lo que nosotros mismos, dentro del esquema de nuestras vidas, aceptamos como posible y como no, hasta aquellas simas que pensábamos imposibles o aquellos margenes que creíamos inquebrantables. Como si, por supuesto, la idea de que lo peor nunca tiene límites fuera más que real, en un juego de absurdidades tan increíbles que, por el hecho de existir, efectivamente nos demuestran que todo es, más o menos, posible.
El personaje de Ali G fue uno de los primeros aciertos de Cohen, quien pudo llevar a la pantalla la idea de un pobre idiota británico enamorado de la cultura hip hop y gansta de los Estados Unidos. Fue durante la creación de su show que le vino a la mente la creación otros seres imaginarios como Borat y Brüno. La idea fundamental era la de mostrar la absurdidad de las personas a través de personajes ellos mismos absurdos; como si, efectivamente, la idea de llevar la realidad hasta momentos de locura moral, ética y lógica no fuera una cosa tan impensable como obviamente se podía creer. Y la cuestión de “obviamente” se conecta con la idea de que todos somos seres inteligentes, con una pizca de lógica, que nunca haríamos cosas ni absurdas ni efectivamente horribles. Esperanza vana, se podría decir, ya que, historia docet (ya que efectivamente ella es nuestra magistra), el ser humano es capaz de cosas que reputaríamos tan irracionales como curiosas, hasta dejarnos pensar que no, que es imposible que algo así pase o haya pasado.

Esta última obra de Cohen, después de los documentales de Borat (dos) y de Brüno (solo uno), no puede gustarles a muchas personas. Y que así sea, bien demuestra lo acertada que es la película. Ni una parte de la sociedad va a amarla, ni la otra, dentro del juego de los extremismos que, en cuanto puntos lejanos, se revelan elementos tan parecidos en sus absurdidades como causas de cierta falta de reconocimiento de la bondad del ser humano mismo. Y, que claro quede, en la película bien se ve también que efectivamente la racionalidad humana, en parte de nosotros, sigue viva, rechazando por esta razón los efectos más dañinos de aquellas luchas culturales que en realidad solo son la cara de una falta completa de uso correcto de la lógica humana (Voltaire y los otros de la Francia de hace siglos quizás algo sobre la cuestión tendrían que decir).
La vulgaridad de la película no puede ser leída como la voluntad de hacer un documental vulgar, sino de traernos dentro de nuestras mismas vidas la imagen de una realidad, por supuesto, vulgar. El mundo que Cohen nos presenta es nuestro mismo mundo, llevado no a los extremos de una locura delimitada dentro de un área reducida, sino a la necesidad de reconocer hasta qué punto el hombre (o la mujer) puede llegar cuando el punto principal de su existencia es una cuestión ideológica tan absurda como inamovible. Hacer todo lo que se pueda no es, entonces, un lema vacío, sino la dificultad de decir que, desafortunadamente, para algunas personas es algo tan normal dentro de su imbecilidad hasta el punto de causar el mal sin darse cuenta de lo que están haciendo (o quizás sí lo reconozcan). Ofensa completa, entonces, del bienestar del espectador, lo cual, para Cohen, significa haber logrado su objetivo.
Ficha técnica:
Ali G: Kién es yo? (Ali G: Who Iz I?), Reino Unido, 2026.Dirección: Sacha Baron Cohen
Duración: 89 minutos
Guion: Sacha Baron, Cohen Anthony Hines, Peter Baynham, Dan Swimer, Dan Mazer, Keisha Zollar
Producción: Sacha Baron Cohen, Petr Jákl
Fotografía: Chris Darnell, Luke Geissbühler, Markus Mentzer
Música: Erran Baron Cohen, Nami Melumad
Reparto: Sacha Baron Cohen, Morgana Robinson

