Críticas
El ideal de los buenos extraterrestres
El día de la revelación
Disclosure Day. Steven Spielberg. EUA, 2026.
El tema de los extraterrestres es uno de los preferidos de este famoso director y puede uno decir que él es un verdadero creyente en la existencia, bondad y la potencia de estos seres, que vienen al planeta tierra en misiones de sabiduría y buena voluntad, encontrando que los humanos tienden a ser maliciosos en unos casos y por ello son fuente de peligros para estos seres relativamente benévolos e inocentes; en otros caso, los humanos son ignorantes y susceptibles a temores y miedos, encontrándose los extraterrestres en medio del desconcierto y la falta de visión de los terrícolas, que no son capaces de leer los mensajes llenos de posibilidades; son también los humanos proclives a tratar de apoderarse de las tecnologías más avanzada evidentes en las circunstancias de los encuentro, para aprovecharlas para sus guerras y juegos de poder.
Llega por fin el día de la revelación, aquel en que la amplia gama de evidencias, de estudios y de encuentros entre extraterrestres y terrícolas será revelada a la humanidad, amén de las muchas escabrosas circunstancias de mal trato que los investigadores (en general norteamericanos) han exhibido en el manejo de los inocentes e indefensos seres de otros mundos.
Como es natural, para que haya aventura y trama que valga la pena disfrutar, en todo este proceso hay enfrentamiento entre dos grande grupos: de un lado el ejército, el sistema de inteligencia y el poderío militar de Estados Unidos aliados con una poderosa empresa privada, cuyo interés es ocultar al público lo que ha estado ocurriendo con los visitantes del espacio y sus tecnologías, mientras proceden con sus investigaciones e ingeniería reversa para aprovechar el conocimiento de estos visitantes, para ponerlo al servicio del poder y con ello, seguir dominando el mundo cada vez más y más. Del otro lado, se encuentra un grupo de determinados conspiradores, que quieren obstaculizar estos planes de dominio y aprovechamiento de las tecnologías y conocimientos de los buenos seres que nos han visitado por años, para, más bien, establecer una amistada valiosa con ellos, recibiendo con humildad y admiración las enseñanzas y denunciando las tácticas torcidas de los poderosos y sus aliados. Casi todos estos conspiradores son personas que han sido parte de la conjura dominante, que han despertado, horrorizados ante las malas artes y que quieren llegar a poner en evidencia ante el mundo la torcida situación existente, en un gran momento de revelación internacional, para despertar la conciencia universal y frenar las torcidas manipulaciones de los poderosos.

La trama consiste en una frenética persecución en la cual el sistema de los poderosos trata de salirse con la suya, hasta lograr utilizar a fondo la tecnología extraterrestre para alcanzar el dominio total. Intervienen en la lucha diversos actores, en los cuales cobra amplio protagonismo la prensa con sus pretendidas capacidades de cubrimiento y de mítica honestidad, especialmente en sus canales locales de televisión. Al final se logra llegar al día de la revelación, en el cual el mundo se entera de forma masiva de la gran conjura de los poderosos.
Dicho lo anterior como resumen mínimo que no recorre realmente la trama, vamos a explorar distintos aspectos de la película, especialmente los que tienen que ver con lo que creo son las teorías básicas que subyacen al mensaje de Spielberg.
En primer lugar, se notan los acentos ateístas en el gran cineasta. La existencia de estos buenos y desarrollados seres de otros mundos es una clara evidencia de que Dios no es un personaje real ni de importancia en la creación y en la existencia humana. La lucha entre el bien y el mal es un conflicto de poder y de dominación, no una negación de las bendiciones divinas que el hombre ha recibido desde tiempos ancestrales. Los seres más buenos no son los humanos, todavía ignorantes y primitivos, sino los más avanzados, es decir, los extraterrestres, los que a través de la evolución han alcanzado, en sus mundos, estados ideales y que han llegado al dominio de las buenas artes, casi mágicas, no obsesionados por el poder. Recorren los mundos sembrando sabiduría. Y por el momento han fracasado en la tierra, excepto por la esperanza de que una élite de escogidos compile y llegue a la revelación de sus profundos mensajes y sus avanzadas tecnologías, especialmente asequibles como poderes mentales.

En un segundo plano Spielberg cree en una prensa buena, realmente interesada en contar las cosas tal como son. Aunque es una prensa sensacionalista, ansiosa por divulgar noticias y novedades que capturen a los oyentes y a los televidentes con espectacularidad, actuación e inteligencia de presentadores y periodistas, lo hace con buenas intenciones, dispuesta si es del caso, a denunciar y a exponer situaciones, con una poderosa capacidad para enlazarse internacionalmente hasta llegar a las conciencias de la humanidad entera, abierta siempre a dejarse atrapar por la noticia. Creo que esta visión del sistema noticioso bueno no corresponde a la realidad de la prensa ni de los medios de comunicación, por hábiles que sean los poderes mágicos mentales, que, a modo de drogas de la verdad, recibe el sistema de parte de los extraterrestres, cuando llega el día de la gran revelación. Mas bien son la prensa y el conjunto de comunicaciones de masa, poderosos medios para impulsar narrativas y creencias, aunque con cierta frecuencia no correspondan con valores profundos, sino a agendas previas, a veces ocultas, de naturaleza que puede ser perversa y mal intencionada.
En tercer lugar, creo que bebe la película del ambiente que han creado las recientes liberaciones del gobierno de Estados Unidos de sus extensos archivos del sistema que registra hallazgos y evidencias de fenómenos de OVNIS y avistamientos. Está servido el ambiente para que los espectadores visualicen con interés este filme, que creo que pretende llegar al fondo de estas revelaciones autorizadas por el gobierno, ampliando especulativamente su alcance hasta convertirlas, añadiendo lo que sea del caso, en el día de la revelación, que es, al final, el día de la negación de un Dios que ha hecho al hombre a su imagen y semejanza y que ha redimido la humanidad del pecado, llenándola de bondad, de bendiciones y de esperanza.
Trailer:
Ficha técnica:
El día de la revelación (Disclosure Day), EUA, 2026.Dirección: Steven Spielberg
Duración: 145 minutos
Guion: David Koepp, basado en una historia de Steven Spielberg
Producción: Kristie Macosko Krieger, Steven Spielberg
Fotografía: Janusz Kamiński
Música: John Williams
Reparto: Emily Blunt, Josh O'Connor, Colin Firth, Eve Hewson, Wyatt Russell, Colman Domingo, Henry Lloyd-Hughes, Michael Gastón, Elliot Villar, Tommy Martínez, Patricia Conolly, Noah Robbins, Chavo Guerrero, Jr., Lance Archer, Brian Cage, Gabby Beans

