Críticas

Una agitada rapsodia de la modernidad

Bohemian Rhapsody

Otros títulos: Bohemian Rhapsody, la historia de Freddy Mercury.

Bryan Singer. EUA / Reino Unido, 2018.

Cartel de la película Bohemian RhapsodyDebo confesar que no alcancé a ser un aficionado a la banda Queen en las épocas en que era famosa en todo el mundo y que vine a identificar a Freddie Mercury cuando cantó Barcelona con Monserrat Caballé y, a la música de la banda, por un espectáculo llamado Queen Sinfónico presentado en mi ciudad por la Orquesta Filarmónica de Medellín, que me pareció absolutamente espectacular. Con toda esta ignorancia encima disfruté la película Bohemian Rhapsody sin el espíritu crítico de los aficionados devotos, quienes probablemente la comparan estrictamente con la realidad que conocen, y debo decir que me pareció bastante buena y recomendable de ver, coincidiendo en ello con la mayor parte de los espectadores, y no tanto con los críticos profesionales, que le conceden comentarios variados, pero en general no tan elogiosos.

Es ante todo la historia de un personaje notable, que se atrevió aventureramente por los mundos de la música, el espectáculo, las relaciones humanas, el sexo y las drogas. Tenía un impetuoso impulso interior que lo llevaba por las sendas de la independencia personal, de la creatividad y de la búsqueda de la fama; una fuerza evidente y misteriosa, un sentido de lo que debía hacer, capaz de vencer las limitaciones que surgían por todas partes, de las cuales se aprovechaba como si fueran palancas y puntos de apoyo, para mover al mundo personal y de los que lo rodeaban. En esa búsqueda impetuosa, se fue enredando en diversos conflictos que lo fueron poniendo en grave peligro de fracaso, pero de alguna manera encontró fortaleza en su impresionante talento por la composición y la vocalización y apoyo en esa capacidad que tenía para encontrar amigos y relaciones que lo acompañaban en las crisis y lo ayudaban para seguir para adelante hasta el final.

Fotograma de Bohemian Rhapsody

Es también la historia de un grupo musical notable, formado por cuatro músicos singulares: Freddie, el vocalista y pianista (Adam Rauf); Brian May, guitarrista (Gwilym Lee); Roger Taylor, baterista (Ben Hardy) y John Deacon, bajista (Joseph Mazzello). Los cuatro estaban dotados de una vocación a toda prueba, no solamente para la música y el espectáculo, sino también para mantener la coherencia como grupo, a pesar del temperamento “mercurial” de Mercury, que ponía a prueba continuamente al grupo con sus inesperadas ocurrencias y sus locuras, que se volvieron eventualmente insoportables.

Estas dos historias nos son narradas, apropiadamente a través de la música, de tal manera que quedamos con la impresión de que cada canción y cada concierto guardan completa identidad con los dos personajes del filme, Mercury y su grupo Queen. Los realizadores del filme no han ahorrado esfuerzo para que captemos esta singular energía musical, que sintamos esa alma que da vida a los personajes. Para ello se detienen, sin afanes, en varios momentos claves que dieron orígenes a algunas de las varias composiciones icónicas del grupo y a la forma en que ellos las defendieron, las interpretaron y las hicieron parte de ellos mismos. Se logra así una clara identificación de los espectadores, que, bien recuerdo cuando asistí a la película en una de las salas repletas en los cines locales, se trasladan contemplativamente a esos momentos musicales, en una actitud bien descrita por la palabra misma rapsodia que vienen del griego “rhapsodia”, formada por las raíces ensamblar y canción. Es decir, un ensamblaje o unión profunda entre el que oye, el que canta y la canción. Ello se logra ensamblando también la canción misma, a base de fragmentos musicales, como en el caso de la canción temática del filme, Rapsodia bohemia, formada por seis fragmentos: una introducción cantada a capela; una balada con piano; un solo de guitarra; una parte operística; un segmento de rock y una coda final. La idea de ensamblar y de fusionar fragmentos, de armar collages musicales se describe muy bien en la película y fue ampliamente explorada por Queen y pienso que es una de las razones de la identificación profunda que lograron Mercury y el grupo con el público, que siente vibraciones específicas que lo conectan a sus interpretaciones y creaciones.

Rapsodia bohemia

Además de los tres elementos descritos, Rapsodia Bohemia describe todo un universo de mundos relacionales de mucho significado e interés para los personajes y para los espectadores, que naturalmente desean acercarse y entender esa enorme complejidad que subyace en las historias y que ayuda a comprender al mundo mismo de todos nosotros en esta modernidad: la vida familiar de Mercury, acentuada por sus orígenes de migrante de segunda generación y sus creencias religiosas singulares y valores que de alguna manara siempre estuvieron presentes, atenuando los perturbadores giros de una vida cada vez más desordenada y que al final permitieron establecer ciertos equilibrios, cierta sensación de paz interior y aceptación. Tiene clara importancia la vida amorosa y sentimental de Mercury, cuya evolución desde la heterosexualidad a la homosexualidad se describe con mucho detalle, a través de encuentros con amantes y amigos, por medio de las mismas canciones y de los movimientos, vestimentas y miradas del personaje; acá es determinante el apoyo de su esposa, que nunca lo dejó de apoyar a pesar de las inevitables frustraciones que experimentó. En lo musical, como es de esperar en las agitadas vidas de los grupos musicales famosos, que experimentan relaciones de odio y amor extremo con sus agentes musicales, fueron complejas las situaciones que vivió Queen y su descripción es esencial en el filme; pero aún más lo es la narración de esa relación apasionada con el público, a la cual el filme dedica alguno de sus mejores momentos, describiendo bien toda una verdadera y agitada esa especial rapsodia de la modernidad bohemia de la cual todos hacemos parte.

Trailer

Ficha técnica:

Bohemian Rhapsody  / Bohemian Rhapsody, la historia de Freddy Mercury ,  EUA / Reino Unido, 2018.

Dirección: Bryan Singer
Duración: 134 minutos
Guion: Anthony McCarten
Producción: Graham King, Jim Beach
Fotografía: Newton Thomas Sigel
Música: John Ottman
Reparto: Rami Malek, Gwilym Lee, Ben Hardy, Joseph Mazzello, Allen Leech, Lucy Boynton

Una respuesta a “Bohemian Rhapsody”

  1. Extraordinaria pelicula!! porque extraordinario fue Queen pero Fredy fue el corazón y el volcán del grupo. Me emocionó hasta las lágrimas, me encontré nuevamente con la fascinación de su música, su voz, su energía, su potencia, eso que llaman locura y es solo creatividad en demasía.
    Una narración cinematografica bien lograda. LLegó a los espectadores hasta hacerlos conmoveer, tanto que las lágrimas rodaban por sus mejillas. Maravilloso tema de Fredy Mercuri que enlaza el alma y el cuerpo haciendo un solo giro emocional. Gracias a ustedes por publicar su comentario, tenerla en cuenta y darla a conocer.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.