Críticas
El valor de la amistad
Proyecto Salvación
Otros títulos: Proyecto Fin del mundo.
Project Hail Mary. Phil Lord y Christopher Miller. EUA, 2026.
El doctor Ryland Grace (Ryan Gosling) despierta de un coma inducido para darse cuenta que es el único sobreviviente en la nave espacial en la que está, pero no recuerda ni quién es ni cómo llegó a estar encerrado ahí, solo entiende que está a miles de kilómetros de la tierra, sin poder comunicarse con nadie. Así se presenta Proyecto Salvación (Project Hail Mary, Phil Lord & Christopher Miller, 2026), la nueva cinta de los mismos directores de La LEGO película (The Lego Movie, Phil Lord & Christopher Miller, 2014) y adaptada de un libro de Andy Weir por el libretista Drew Goddard, quien ya había escrito Marte (The Martian, Ridley Scott, 2015), otra película basada en la primera novela del mismo autor hace una década y estuvo nominado al Óscar por su trabajo.
A través de flashbacks entendemos que Grace era un profesor de secundaria que propuso algunas teorías controversiales que lo llevaron a estar alejado del mundo científico. Es él quien descubre la línea Petrova, un arco de luz infrarrojo desde el sol a Venus lleno de puntos negros, que realmente son células alienígenas que están consumiendo la energía de nuestro sol y otras estrellas similares. Solo existe una estrella, a millones de kilómetros de distancia de la Tierra, que está libre de ese virus, y hay que ir hasta allá a ver por qué. Entre los detalles de la misión se encuentra el elemento clave, nada nuevo en este tipo de películas: no hay suficiente combustible para ir y volver, es una misión suicida. Y en el destino se encontrará que no está solo, una forma de vida rocosa también está investigando esta estrella excepcional, y así hace su aparición Rocky, un alienígena muy particular que ha sido la sensación para los espectadores.

El gran carisma de Gosling es lo que le da vida a las escenas, que se mueven entre monólogos de su personaje viajando en el espacio, discusiones en la Tierra con Eva Stratt (Sandra Hüller) y el intento de comunicación con Rocky, que me recordó al estilo usado en La llegada (Arrival, Denis Villeneuve, 2016), pero no tan avanzado. Esta interacción entre Grace y Rocky va perdiendo verosimilitud a medida que avanza, pero va ganando comedia y se convierte en una extraña versión espacial de La extraña pareja (The Odd Couple, Gene Sacks, 1968), la clásica historia de Neil Simon de dos divorciados compartiendo un mismo lugar.
Y eso son Rocky y Ryland, dos extraños tratando de sobrevivir bajo nuevas condiciones, que le quieren enseñar al espectador el valor de la amistad y de las pequeñas cosas. No es coincidencia que ambos fueran los elegidos para la misión espacial, son los que más fácilmente se podrían “sacrificar” en una misión sin regreso. Son lo que quiere marcar la diferencia de entre tantas cintas del espacio que se parecen demasiado, tanto en lo visual a cintas como la famosa 2001, Odisea del espacio (2001, A Space Odyssey, Stanley Kubrick, 1968) como en los diálogos, con referencias a E.T. El extraterrestre (E.T.: The Extra-Terrestrial, Steven Spielberg, 1982), Rocky (John G. Avildsen, 1976), entre otros. Mientras que Sandra Hüller, por su lado, hace un gran personaje, lleno de capas y sorpresas que contrasta con el Ryland hablador y extrovertido, ella es la autoridad, la jefe del proyecto y la que siempre guarda la compostura, hasta haciendo karaoke.

La música es esencial, tanto la incidental de Daniel Pemberton – que pasa por varios estilos, incluyendo acordeones que remontan a tangos y boleros – como las canciones seleccionadas, entre las que se encuentra el clásico de Violeta Parra «Gracias a la Vida» en la voz de Mercedes Sosa, para dar inicio a un tercer acto cargado de emoción que se complementa con Los Beatles y su canción «Two Of Us«. Los efectos especiales para crear el espacio y Rocky son INCREÍBLES, evitaron el uso de la famosa pantalla verde y se alejan totalmente de lo que conocemos como el cliché de la vida fuera del planeta, dando un aire de curiosidad y hasta ternura ante lo desconocido, y la razón es clara solo hasta el tercer acto, donde la emoción es la que se adueña de la historia.
Toda la recreación del espacio recuerda a otras cintas como Interestelar (Interstellar, Christopher Nolan, 2014) La sensación del espacio profundo es verosímil en cuanto al sonido, que ya sabemos por películas que en el espacio no se propaga, y acá lo llenan con música alegre o silencioso extraños, como sería en realidad. Pero se cumple a veces, cuando ellos quieren… Por necesidad del director y para generar la emoción en el espectador, pero no porque la lógica lo establezca así.

La excusa de la pérdida de memoria de Grace es muy oportuna para contar su pasado y que la historia no vaya de forma cronológica, lo que le da también el humor a la cinta, pero no es claro si finalmente fue él quien recordó lo que vimos, o fue solo para informar al espectador de lo que pasó antes de empezar la cinta. Y esto también deja muchos vacíos: rápidamente el protagonista sabe manejar una nave espacial y puede hacerlo todo solo en los confines del universo. Entonces, ¿para qué viajaba con otra gente? Hay una serie de vacíos e incongruencias en cuanto al argumento que pueden molestar a los más exigentes.
Para los que no sean amantes de la ciencia ficción, la historia puede rayar en lo ilógico, y sus más de dos horas de duración pueden ser un castigo no pedido. Para los demás espectadores, se puede quedar en una cinta divertida que busca sacarles la lágrima con una historia sobre la soledad y la amistad, en una época en la que las relaciones interpersonales se dan con una pantalla de bolsillo de por medio. Proyecto Salvación se parece en eso a La LEGO película, una cinta sin mucha profundidad que solo busca entretener y divertir. Y lo logra.
Tráiler:
Ficha técnica:
Proyecto Salvación / Proyecto Fin del mundo (Project Hail Mary), EUA, 2026.Dirección: Phil Lord y Christopher Miller
Duración: 156 minutos
Guion: Drew Goddard
Producción: Ryan Gosling, Phil Lord, Christopher Miller, Drew Goddard, Andy Weir, Amy Pascal, Rachel O'Connor
Fotografía: Greig Fraser
Música: Daniel Pemberton
Reparto: Ryan Gosling, Sandra Hüller, James Ortiz, Lionel Boyce, Milana Vayntrub, Ken Leung, Priya Kansara

