Críticas

Los misterios de la presencia ausente

Rebecca

Ben Wheatley. Reino Unido, 2020.

Cartel de la película RebeccaEs difícil evitar recordar el clásico filme Rebecca (Alfred Hitchcock, 1940) cuando disfrutamos de esta nueva versión de la misteriosa historia, llena de situaciones inesperadas, que, bajo los recuerdos del antiguo trabajo de Hitchcock, comunican al espectador, naturalmente, una sensación de déjà vu que se experimenta muy bien. En efecto, la historia de Rebecca, en sí misma, es un recorrido por la vida de una mujer ya desaparecida que domina los ambientes con su presencia ausente, obsesiva e inevitable. Rebecca fue la anterior esposa del rico potentado Maxim de Winter y desapareció de su vida de una manera súbita, dejándolo marcado y condicionado; también fue la señora de Manderley, una gran mansión campestre del señor de Winter en Cornwall, la zona costera del sur de Inglaterra; en ella Rebecca ejerció dominio y señorío absoluto, dejando su impronta sobre el personal de servicio de la fastuosa mansión y sobre todos los espacios. De ello se asegura obsesiva y fastidiosamente el ama de llaves, Mrs. Danvers, de temperamento adusto y repelente. El objeto mayor de su disgusto y de su rechazo es la hermosa nueva esposa del dueño, que, con su magia juvenil, su encanto y su desparpajo lo enamora en un par de semanas, para convertirse en la nueva reina de Manderley.

Queda así servido el menú para disfrutar de una historia que, en un principio, es la de una pareja de recién casados (él rico y famoso; ella pobre y desconocida) que deben aprender a convivir y a transformar su inesperado romance, apasionado y maravilloso, en un transcurrir cotidiano simple y rutinario, pero bajo la tutela del amor, ya que evidentemente están enamorados de verdad. Sin embargo, no pasa mucho tiempo para que la nueva señora de Winters se entere de que la presencia de Rebecca es real, es dominante, es celosa y destructiva y se constituye en una amenaza para su felicidad, para la felicidad de su esposo y para la estabilidad emocional de todos los que habitan, visitan y sirven en la mansión.

Rebecca (2020)

Hay tres aspectos que deseo resaltar en esta historia. El primero de ellos es el de la presencia ausente como elemento de suspenso y de misterio. Para que un ausente esté presente es necesario establecer unas claves, unas señales de advertencia que no se definen totalmente, que se insinúan y que tienen gran poder simbólico y evocador. Menciono tres. Hay un gran retrato de Rebecca en la escalera principal de la mansión, ella vestida con un magnífico traje de color rojo. La nueva señora de la casa lo contempla y no puede evitar el desafío, la tentación de ser como era Rebecca, de modo que cuando, tentada por la maliciosa señora Danvers, se atreve a vestirse así, se ve sometida a una frustrante humillación que pareciera venir directamente de la Rebecca fantasmal; fantasma que de hecho vive en la mansión, puesto que se han conservado su aposentos, como si ella estuviera viva, y la nueva señora, que se siente rechazada y nerviosa al visitarlos a escondidas, siente una extraña culpa que la lleva a hacer daños y a ocultar su natural curiosidad. Tiene también Rebecca atrapada la mente de su antiguo esposo, de formas que no entendemos bien hasta el final de la historia y que hacen que la nueva señora se sienta rechazada, ya que cualquier mención de esa presencia que la acosa causa de inmediato inexplicables tensiones entre ellos dos.

Un segundo elemento tiene que ver con los espacios inexplorados, que se manifiestan como posibilidades de descubrimiento a medida que la protagonista va visitando la propiedad. Penetrar en ellos es entrar en un mundo desconocido, y cada rincón depara una sorpresa que no se aclara, un misterio, y unas posibilidades de horror y de tragedia para ella y para su vida. Los espectadores nos preguntamos sobre la posibilidad de que haya una maldición, un terrible secreto cuyas consecuencias ella no podrá evitar. El espacio simbólico es una cabaña, alejada de la mansión, que contiene recuerdos de Rebecca y en la cual ocurren curiosos e insinuantes encuentros que parecieran dar claves que ayuden a develar las extrañas circunstancias, aunque el suspenso mantiene siempre su tensión hasta el final.

Rebecca - 2020 - Fotograma

El tercer aspecto tiene que ver con la explicación, con la lógica que hay detrás de todo, evolucionando inesperadamente la historia hacia una investigación criminal, a modo de una novela de Agatha Christie. La pesquisa aporta nuevos aires al filme, ya que revela inesperadas facetas en todos los personajes y conduce hacia un final que nadie esperaba, explosivo, fiero y lleno de luces lejanas y de llamaradas alucinantes. Tal es el poder de la presencia fantasmal de Rebecca, que no está dispuesta a alejarse en forma humilde y discreta.

Recomendaría ver las dos versiones de Rebecca, para experimentar la certeza de que hay maestros y hay discípulos, en una escuela que se mantiene y que da brillo al cine del suspenso y del misterio.

 

Trailer

Ficha técnica:

Rebecca ,  Reino Unido, 2020.

Dirección: Ben Wheatley
Duración: 121 minutos
Guion: Jane Goldman, Joe Shrapnel, Anna Waterhouse. Basado en Rebecca de Daphne du Maurier
Producción: Tim Bevan, Eric Fellner, Nira Park
Fotografía: Laurie Rose
Música: Clint Mansell
Reparto: Lily James, Armie Hammer, Kristin Scott, Keeley Hawes, Ann Dowd, Sam Riley, Tom Goodman-Hill, Mark Lewis Jones, John Hollingworth, Bill Paterson, Ben Crompton, Jane Lapotaire, Ashleigh Reynolds

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