Críticas

A punto de estallar

Cuenta atrás

Otros títulos: Zona de riesgo.

Fuze. David Mackenzie. Reino Unido, 2025.

Póster promocional de Cuenta atrásReconozco que me gusta el cine de David Mackenzie. Sabe combinar de forma elegante la sobriedad con el espectáculo, armado de un enérgico sentido del ritmo. Amolda el tiempo a sus películas de forma incontestable, apretando el acelerador justo en el momento necesario.

Descubrí a McKenzie en el 2016 cuando firmó la incuestionable Comanchería. En ese momento, formaba un combo prodigioso con el entonces guionista Taylor Sheridan (ahora todopoderoso creador de un universo propio en formato serie, con epicentro en Yellowstone). En aquel polvoriento neo western que sudaba testosterona demostraba el pulso que equilibra sus películas. Y es que McKenzie tiene la extraña habilidad de que su cine parezca reposado, casi reflexivo, pero en realidad no dejan de pasar cosas a un ritmo casi imperceptible, pero vertiginoso.

Gran parte de las virtudes de su cine tienen cabida en Cuenta atrás (Fuze, David Mackenzie, 2025) thriller lleno de sorpresas en el que nada, ni nadie, es lo que parece. Los giros de guion y la intensidad frenética son los ingredientes principales de este filme que parece rodado casi en tiempo real. No hay respiro para ninguna de las dos fuerzas enfrentadas en el conflicto que sirve de pilar a la acción. Lo que empieza como un emergencia en la ciudad de Londres, torna en un enrevesado atraco perfecto. El orden militar y policial enfrentado a la disciplina criminal, que se adentra a cada paso en lugares más sórdidos y menos de guante blanco.

McKenzie conduce el espectáculo con la elegancia clásica que le caracteriza, sin demasiados aspavientos ni exageraciones visuales. El británico es de esos directores que no tiene problemas en tirar de referentes clásicos, sin resbalar en trucos de trilero de directores más efectistas. McKenzie tiene la mirada en relatos más crudos y realistas, donde se huele el hedor de las alcantarillas y el sonido de las balas es seco y mortal. No se corta en el uso de la violencia sin celebrarla como espectáculo, dejando reminiscencias de Don Siegel, pizcas de Sam Peckinpah e incluso recuerdos de Michael Mann. En todo caso inspiración de artesanos que, lejos de ser inspiraciones caducas, demuestran que todavía hay sitio para un cine de acción con los pies en el asfalto.

El elenco femenino de Cuenta atrás

Como punto de partida, una bomba no detonada de la Segunda Guerra Mundial aparece en unas obras en medio de la populosa Londres. El caos que esto genera se traduce en despliegue policial, evacuaciones y la aparición de los artificieros del ejército. Mientras estos especialistas buscan la forma de desmantelar el artefacto, aparecen otros actores de la trama. Empieza un juego de espejos que lleva a una situación límite, con los cuerpos de seguridad totalmente saturados.

Con las piezas sobre su particular tablero urbano, Mackenzie conduce el espectáculo con firmeza y tensión, en escalada hasta la acción descarnada y criminal. Establece varias líneas de acción. Por un lado, los artificieros se juegan la vida con el material explosivo. Al otro lado del ring, los atrevidos ladrones, y en medio del fuego cruzado, la policía de Londres que intenta poner cordura en un caso que parece imposible.

Todo funciona como un engranaje, Mackenzie conoce el mecanismo, qué piezas mover para que los malabares de la trama encajen y que el relato aguante el tambaleante guion de Ben Hopkins, auténtica cuerda floja que complica el éxito de la película. Es el energético enfoque del director lo que da fuerza a la caótica sucesión de acontecimientos. De hecho, hay momentos que, si no fuese por la convicción con la que Mackenzie sostiene el relato, daría la sensación de que se está improvisando sobre la marcha los muchos vaivenes de los protagonistas.

Un día complicado en Cuenta atrás

En ese sentido, el plantel de actores aguanta esa escalada algo desconcertante, aunque en ocasiones da la sensación de que ni ellos mismos saben hacia dónde se dirige la película.

El caso es que, a pesar de esa notable inconsistencia, Cuenta atrás parece aguantar el tipo. Aunque a veces nos hace levantar la ceja por algunas decisiones argumentales, no aburre, resulta trepidante. No pasará por ser la película más memorable de su director, pero cumple y da la cara. O, por lo menos, esto sería así si no fuese por los últimos diez minutos de película, tan ridículos e incomprensibles que tira por tierra todo el buen trabajo que había realizado Mackenzie por sostener lo insostenible.

Hay un cambio de tono tan ridículo y falto de conexión con lo que hemos visto en la propuesta que resulta difícil no pensar que alguien se ha equivocado con el montaje. De la seria y consistente trama criminal pasamos a una especia de relato picaresco con aires bélicos, en lo que parece una parodia del cine de guerra de Kathryn Bigelow. En un intento de explicar la conexión entre los personajes, todo queda en un espantoso resbalón hacia la comedia (no sé si involuntaria) y el resultado parece más difuso que si hubiesen dejado lo que ya es evidente a la imaginación del espectador. Mientras cosas que se han remarcado a lo largo del metraje quedan sobreexplicadas, la trama policial queda suspendida de forma abrupta y torpe. Es todo tan pueril que es difícil encontrar una moraleja en el atolondrado meollo que nos tenían reservado para el final.

Es una pena, porque la película tenía mimbres. Fuerza visual de sobra y el incuestionable pulso de Mackenzie para disimular los puntos flacos que salvaban los muebles. Esas decisiones finales dejan ver que el rey estaba desnudo y que no hay talento que esconda las deficiencias del guion, que al final explota y deja ver sus muchas grietas.

Esperemos que, para la próxima, el director británico sí cuente con una historia que respalde su indiscutible talento.

Tráiler:

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Ficha técnica:

Cuenta atrás  / Zona de riesgo (Fuze),  Reino Unido, 2025.

Dirección: David Mackenzie
Duración: 98 minutos
Guion: Ben Hopkins
Producción: ACE, Sigma Films
Fotografía: Giles Nuttgens
Música: Tony Doogan
Reparto: Aaron Taylor-Johnson, Theo James, Sam Worthington, Gugu Mbatha-Raw, Elham Ehsas, Saffron Hocking, Honor Swinton Byrne, Luke Mably.

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