Críticas
Los sufrimientos del maestro
La pasión de Cristo
The Passion of the Christ. Mel Gibson. EUA, 2004.
La pasión de Cristo es el tipo de tema que llama la atención, tratándose del personaje más importante de la historia para gran parte de la población y de los espectadores del cine. Su pasión y muerte tienen un profundo significado para los cristianos, ya que se trata de una historia de redención y de amor total por la humanidad, en la cual el Hijo de Dios permite que sea sujeto a miserables humillaciones, burlas y torturas, soportándolo todo con humildad y sentimientos de perdón y fe en su misión de salvación.
Sin duda miles de personas han sido sometidas a injustas torturas y humillaciones, a sufrimientos y a muertes horribles y humillantes. No para la tragedia del hombre comportándose como el peor enemigo de su prójimo, sea porque está rabioso, porque ha enloquecido, porque está dominado por la ira, los celos o el miedo, porque es alguien tan ambicioso o egoísta que es capaz de matar para robar, para destruir, para dominar. Pero creo que el caso de Cristo es totalmente distinto. Se trata de un Dios, un personaje que hace milagros, que siembra amistad, amor, comunidad entre sus seguidores, por doquiera que va. Es Alguien que es capaz de vencer todo dolor, todo sufrimiento y limitación con sus demostradas habilidades milagrosas, conversacionales y amorosas. Y sin embargo deja que caiga sobre Él todo el peso de la mediocridad humana, con todo el catálogo de la maldad: Traición, mentira, engaño, burla, insulto, golpes, violencia, despojo de sus vestiduras, azotes en público, vejaciones verbales y físicas, preguntas e interrogatorios injustos, comparaciones humillantes, castigos arbitrarios, etiquetas miserables, abandono, soledad, incomprensión. Y podemos seguir enumerando martirios y vejámenes, hasta concluir en ser exhibido como reo público, colgado de una cruz, semidesnudo, coronado con espinas, clavados sus miembros y mortificada su angustiosa sed con vinagre.
Estos episodios los ha recorrido el cine en distintas películas, pero creo que jamás con el respetuoso y a la vez descarnado detalle y realismo de la película de Mel Gibson. El cuerpo de Cristo se va cubriendo de laceraciones y de líneas sangrientas en forma sistemática, a medida que los distintos torturadores se ensañan, casi que contando uno a uno, con sus golpes, acciones, burlas y ofensas. Se pregunta uno qué tipo de efectos y de diseño, qué cuidadoso proceso de actuación y de dirección, se requieren para lograr las imágenes y las escenas impactantes de este filme.

La mayor parte de la cinta transcurre en la vía dolorosa, ese tránsito entre el sitio de la condena de Jesús y el de su muerte, camino que todavía se recuerda y se señala con religioso y espiritual fervor en la ciudad de Jerusalem por los creyentes y con los naturales detalles del turismo para los miles de visitantes curiosos que llegan a la ciudad santa de las tres grandes religiones. Pero la historia se va visualizando, desde el lado del amor humano, a través de los ojos y los sufrimientos de María su madre y de María Magdalena y algunas mujeres, o las preocupadas miradas del discípulo cercano Juan. Como contraste están las despreciativas y en general orgullosas actitudes de las autoridades religiosas de los judíos y los romanos, de los fariseos y de los guardias y el populacho, que se dejan arrastrar por los bajos instintos de la burla y el insulto colectivo.
Pasan entonces ante nuestros ojos, todas las emociones y los sentimientos y caemos en cuenta de los extremos del comportamiento humano y de los extremos a que llega la tarea redentora para traer el amor y la salvación al mundo que escucha y cree y al mundo que ve las cosas como una fábula, como una obra de teatro, como un cuento que ni siquiera es creíble. Alguna posición, seguramente, toman los espectadores, algún impacto sienten cuando el buen maestro sufre intensamente en la máxima de sus lecciones ejemplares. Como ha sucedido con los actores (ver interesante nota al final).
Trailer:
Nota interesante sobre los actores de la película:
Ficha técnica:
La pasión de Cristo (The Passion of the Christ), EUA, 2004.Dirección: Mel Gibson
Duración: 126 minutos
Guion: Mel Gibson, Benedict Fitzgerald. Basada en La pasión de Cristo, Nuevo Testamento de la Biblia
Producción: Mel Gibson, Bruce Davey, Stephen McEveety
Fotografía: Caleb Deschanel
Música: John Debney
Reparto: Jim Caviezel, Maia Morgenstern, Hristo Jivkov, Monica Bellucci, Francesco DeVito, Hristo Shopov

