Críticas

El pequeño lobo

Theeb

Naji Abu Nowar. Jordania, 2014.

Theeb_cartelUno de los films más entrañables que se tuvo la oportunidad de disfrutar en el GIFF 2015, como parte de la selección oficial de largometraje internacional es, sin duda, Theeb, una producción jordana del director Naji Abu Nowar, quien por cierto, estuvo presente en la proyección de su ópera prima, para responder algunas preguntas del público espectador, y llevarse asimismo, una extensa ronda de aplausos.

La trama, el retrato de una tribu de beduinos nómadas, sucede en el desierto jordano hacia principios del siglo veinte, presumiblemente durante la primera Guerra Mundial, aunque la intención fue no especificar una fecha exacta por dos razones, una porque los beduinos no cuentan el tiempo a la manera occidental ni le dan relevancia a las fechas. Y la segunda razón es porque la historia que se quiere contar está vivida desde el punto de vista de un niño, que desconoce calendarios y contextos políticos o sociales. Para él lo que sucede en su entorno cercano es la única forma de vida que concibe, es su lugar seguro y feliz. Los hábitos y costumbres de su tribu son lo que dan vuelta al reloj de sus días, incluso sus horas.

Imagen de la cinta Theeb La hermandad, los lazos entre los integrantes de su comunidad, son el motor que lo impulsa a crecer. El ejemplo y la paciencia de su hermano, junto con las enseñanzas de la figura modelo de su padre, son su objetivo y aliciente para desear su evolución hacia un beduino ideal, digno integrante de su tribu.

Sin embargo, por más aislados que se encuentren, la realidad del mundo exterior los alcanza. Y es su compromiso y su precepto de hospitalidad lo que lo lleva a adentrarse en el desierto para seguir a su hermano, quien debe guiar a un oficial británico en un peligroso viaje, del que desconoce el destino y las dificultades a las que tendrá que enfrentarse.

Para la realización de Theeb, el director buscó retratar de manera realista la forma de vida, la cotidianeidad, de los grupos de beduinos, por lo que Naji decidió irse por un tiempo a convivir con la última tribu de nómadas que vivía bajo tales condiciones, siendo los postreros en asentarse definitivamente. Estuvo entre ellos un año, de los cuatro que le tomó poder sacar a la luz su proyecto, debido al bajo presupuesto y la dificultad de su realización. Asimismo, decidió que los actores debían de ser estos mismos, para que la cinta fuera lo más natural posible, a pesar de que todos ellos no habían visto nunca una cámara ni sabían siquiera lo que era una película.

Película jordana TheebEl pequeño protagonista, en su primera aparición en cuadro denotó tal expresividad a pesar de su timidez, que el director se convenció de inmediato de que su rostro daría en pantalla la ternura y a la vez la profundidad y fuerza necesarias para su papel, por lo que no requirió probar a nadie más. Comenta que fue un afortunado hallazgo, un verdadero acierto, ya que el chico lo hace estupendamente. Transmite con claridad las emociones que dominan su espíritu, de acuerdo a lo que está viviendo; por lo que el ímpetu por seguir los pasos del hermano, su movimiento ágil y rápido, su curiosidad ante los desconocidos objetos que el extranjero lleva consigo, su habilidad e inteligencia, además de una desgarradora lucha por su supervivencia, hacen conmover al espectador.

El nombre Theeb significa Lobo, es como llaman a su padre y, por consiguiente, el muchacho hereda dicha denominación. Las garras, el instinto y la destreza, de la mano con las habilidades que le son enseñadas desde muy pequeño, le serán necesarias para sobrevivir los peligros del desierto, las caravanas de bandidos desatados tras la llegada del Burro de Hierro (el ferrocarril), que vino a alterar su estabilidad.

Crítica de la película TheebLa estética fotográfica es bellísima, se saca provecho de los tonos cálidos y del extenso paisaje que brinda el árido y desolado desierto, rebosado de dunas de arena dorada, en un vasto territorio que acentúa aún más la pequeñez de los viajeros ante la enormidad del cuadro. La iluminación natural es muy intensa, ya que el mismo escenario funciona como un enorme reflector de luz. Sin embargo, las noches oscuras apenas cuentan con el brillo de la luna y de la iluminación de una fogata, alrededor de la que se acostumbra cantar buenos augurios como una forma de poesía, algo sumamente arraigado en su tradición. Ese contraste entre día y noche, es una metáfora de la situación por la que pasa el protagonista, en la que se sacude su segura y tranquila vida, con los cambios en los que de pronto se ve inmerso con la llegada del oficial.

Theeb es una historia de transformación y de crecimiento, del paso de la niñez y la inocencia a la obligada adultez por circunstancias extremas. Es el viaje de un niño que no regresará siendo el que antes fue. Por otro lado, es una ventana a la riqueza de una tradición y cultura distintas, en circunstancias fuertes y desgarradoras, lo que provoca una vez más el cuestionamiento sobre la supuesta civilización humana y su devastador paso por la historia.

Tráiler:

 

Ficha técnica:

Theeb ,  Jordania, 2014.

Dirección: Naji Abu Nowar
Guión: Naji Abu Nowar
Fotografía: Wolfgang Thaler
Música: Jerry Lane
Reparto: Jacir Eid Al-Hwietat, Hussein Salameh Al Sweilhiyeen, Hassan Mutlag Al Maraiyeh

Celia Sutton

Graduada del Master en Crítica Cinematográfica de AULA CRÍTICA

 

2 comentarios para “Theeb”

  1. carmen

    Tiene una fotografia preciosa.
    Vemos el magnifico y espectacular desierto de Wadi Rum de día y de noche que transmite una serenidad asombrosa.
    El protagonista es todo un acierto como actor.
    Sus ojos,su mirada,su actuar sin decir nada,valen mas que mil palabras.
    Película sabrosa en cuanto a imágenes que te lleva,te lleva y te dejas llevar.
    Me he quedado con una sensación de satisfacción después de haberla visto.

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