Críticas

Todo tiempo pasado fue mejor

Sólo los amantes sobreviven

Otros títulos: Los últimos amantes vivos.

Only Lovers Left Alive. Jim Jarmush. Reino Unido, 2013.

Solo los amantes sobrevivenEl inicio del film es bellísimo. El cuadro se cubre de un nocturno cielo estrellado, luego comienza a girar en círculos hasta fundirse en un tocadiscos que sigue dando vueltas en plano cenital mientras se escucha Funnel of Love, de Wanda Jackson. El disco continúa girando hasta desvanecerse y mutar hacia los dos protagonistas que descansan plácidamente. Eva (Tilda Swinton) está recostada en el piso con la cabeza apoyada sobre su cama. Luce una bata negra con bordes labrados en dorado. Su cabello es largo y rubio, tiene un peinado salvaje que armoniza con la palidez de su rostro. Adam (Tom Hiddleston) está sentado en un sillón de cuero bordó, tiene el torso desnudo y usa jeans oscuros. El cabello es negro y largo hasta sus hombros. Una de sus manos abraza una guitarra. La blancura de su piel resalta en la penumbra de su cuarto. Así comienza Only Lovers Left Alive, el último film de Jim Jarmusch, presentado en el Festival de Cannes, Sitges y Nueva York. Su reciente estreno en el 16º Bafici fue uno de los más esperados en la sección Panorama.

A Eva y Adam los unen siglos de amor, de arte, de tiempo. Son una pareja de vampiros que han sobrevivido hasta nuestros días y siguen intactos. Lucen jóvenes y pasionales. Adam vive en Detroit, una ciudad que quedó en el olvido. Es músico y compone dark rock, altamente consumido dentro del circuito underground. Nadie conoce su identidad. No desea nada de los humanos, los llama, despectivamente, “zombies”. Él está recluido en una bella y antigua casona de un barrio solitario. Sólo tiene conexión con el exterior a través de dos proveedores, uno de ellos es un simpático joven (Anton Yelchin) que lo visita en su casa y le consigue lo que desea, desde modelos de guitarras añejas y valiosas hasta una bala de madera. El otro es un médico (Jeffrey Wright), al que por la noche Adam visita, disfrazado de doctor, para comprarle sangre de buena calidad. El tiempo que ha vivido le pesa demasiado y se siente deprimido.

Fotograma de Only Lovers Left AliveDel otro lado del Océano, en la exótica ciudad de Tánger, vive Eva, su amada esposa. Una enigmática y elegante vampiresa. Su casa está colmada de los libros más famosos de la historia. Tiene las primeras ediciones en su idioma original. Ella los lee maravillada, hace del arte su mayor riqueza espiritual. Por las noches sale a caminar, en busca de su amigo entrañable, otro legendario vampiro que es el poeta Christopher Marlowe (John Hurt), quien le provee de sangre de alta calidad, mientras hablan de literatura y se acompañan con cariño.

Eva y Adam están conectados, lo que siente uno influye en el otro. Se perciben y no hay distancia que los separe. Ella siente la melancolía de su esposo y viaja a verlo. Se traslada de noche, por las razones que todos conocemos. En las valijas sólo lleva libros y una preciosa petaca que contiene sangre espesa y de un intenso color rojo. Se esperan ansiosamente, su encuentro no hace más que revivir la pasión que sienten. Juntos beben la infusión y rememoran el pasado compartido con los grandes protagonistas de la Historia: filósofos, intelectuales, exquisitos poetas y los músicos más consagrados. Mientras dialogan, la cámara recorre las paredes colmadas con retratos de todas las personalidades que nombran, como una suerte de homenaje a una cultura que, hoy, se percibe en decadencia. El matrimonio no desea que la sociedad los reconozca, prefieren el anonimato, pues eso les ha otorgado felicidad. Su calma no tarda en alterarse con la llegada de la hermana menor de Eva, una inquieta vampiresa adolescente, llamada Ava (Mia Wasikowska). La joven se muestra más libre, rebelde y con intenciones de que el mundo sepa quién es. Pero su paso será breve, y todo volverá al equilibrio deseado por la pareja.

Los últimos amantes vivos, de Jim JarmushJim Jarmusch (Mystery Train; Ghost Dog, el camino del samurai; Nigth on Earth), uno de los cineastas independientes más importantes del cine norteamericano, vuelve a la gran pantalla con un film nostálgico y romántico, como pocos. Una historia de vampiros alejada de las leyes del género. Sus criaturas de la noche son muy cool e interesantes. Visten ropa de cuero, usan anteojos, toman aviones, manejan y salen de noche a escuchar música en algún pub. Aman el arte y han leído y vivenciado siglos enteros. La iconografía de los films de vampiros tampoco se hace presente, sólo se incorpora un nuevo elemento: los guantes. Un guiño que se permite el autor, con la creatividad que lo caracteriza. Sus vampiros no pueden tocar nada sin esa elegante protección. Si bien la historia que narra es entretenida y distinta al resto de su filmografía, el peso recae en la forma y en el cómo se narra. El film se destaca por un gran esteticismo. En la puesta en escena hay un cuidadoso tratamiento visual de los planos y de los encuadres. Las imágenes se caracterizan por el detalle y el diseño de arte. El trabajo de fotografía de Yorick Le Saux logra climas íntimos y nostálgicos, cargados de lirismo y texturas. Si bien, todo es muy hermoso visualmente, por momentos, resulta algo narcisista.

¿Qué sucede con dos seres transformados en vampiros que lo han visto todo? Sobre ello, el director alude en una de sus presentaciones: ”Nunca he olvidado a la hora de abordar la historia, que los vampiros son antes que nada personas, no han nacido vampiros, han sido transformados y por tanto no han perdido su factor humano. Para mí los vampiros no son una metáfora de los hombres, son hombres”. Sin embargo, esos hombres a los que hace referencia han gozado del tiempo del que carecen los humanos. Esa oportunidad es la que toma el director para traducir esa vivencia que les permite valorar los sentimientos y los grandes procesos culturales, ambas cuestiones, desestimadas y olvidadas por la civilización actual. Lo que ofrece el hombre de hoy a los vampiros, a ellos no les interesa; por lo menos así lo manifiesta, en el film, Adam a un individuo que le ofrece droga.

Fotograma de Solo los amantes sobrevivenEn Only Lovers Left Alive, lo que ha sobrevivido es el amor y el arte. Ni siquiera es eterna la vida del vampiro, están más indefensos, la sangre del presente suele estar contaminada, corrompida. Es difícil encontrar esa dosis de calidad en la sociedad actual. La mirada crítica del autor se expresa no sólo en los diálogos, sino en la relación de los personajes con los objetos simbólicos que los rodean (discos, libros, fotos, piezas de arte, cuadros). Ellos están asistidos por una sobrecarga de artefactos viejos, donde se vislumbra el paso de la moda que los fue descartando. Jarmusch reivindica  aquello que hoy parece no valorarse, a pesar de su alta calidad, como un signo propio del  posmodernismo.

Los exteriores terminan de completar y definir a los personajes. Las locaciones los enmarcan. El pesimismo de Adam se corresponde con las imágenes deshabitadas de los barrios de Detroit, una ciudad que parece olvidada. Hay restos de edificios abandonados, teatros cerrados y espacios desolados. Lo contrario sucede en Tánger, una de las ciudades preferidas por el director. Allí los espacios revelan misterio y exotismo, la noche encierra un encanto particular y la vida circula por sus calles y riberas. Es el lugar que eligió Eva y al que llevará a su esposo.

Si en Only Lovers Left Alive Jarmusch nos sorprendió con su particular relectura de los films clásicos sobre vampiros, también continuamos reconociéndolo a partir de su obsesiva composición visual y de algunos temas predilectos, como las mezclas culturales, la idiosincrasia del hombre y su búsqueda constante, los traslados hacia otras geografías y la buena música. La variedad en la banda sonora lo lleva a introducir el tema Hal, interpretado por la libanesa Yasmine Hamdan, mientras lo canta en un pub nocturno.

La elección acertada de convocar a Tilda Swinton, Tom Hiddleston, y John Hurt, aún en un papel menor, le ha otorgado espesor a una historia moderna y, al mismo tiempo, revisionista. Un film donde los aggiornados vampiros toman sangre en helado de palito, hablan por celular y duermen en maravillosas y confortables camas.

Tráiler:

Ficha técnica:

Sólo los amantes sobreviven  / Los últimos amantes vivos (Only Lovers Left Alive),  Reino Unido, 2013.

Dirección: Jim Jarmush
Guion: Jim Jarmush
Fotografía: Yorick Le Saux
Música: SQÜRL
Reparto: Tilda Swinton, Tom Hiddleston, Mia Wasikowska, John Hurt, Anton Yelchin, Slimane Dazi, Jeffrey Wright

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