Críticas

Llegar a tiempo

Ocho apellidos vascos

Emilio Martínez-Lázaro. España, 2014.

Cartel de la película Ocho apellidos vascosParece ser la ecuación más difícil de resolver. La fórmula sin solución. El gran enigma que muy pocos conocen y por el que muchos matarían (no sé si literalmente) por dominar. Esta incógnita, nada más y nada menos, se refiere al éxito en taquilla. Para expertos en la materia, el tema daría para más de un artículo, analizando socialmente el conocimiento del audiovisual, poniendo en tela de juicio el criterio cinematográfico del espectador, incluso estudiando los usos y costumbres del mismo. Para otros, tal vez más impacientes, en los cuales se incluye un servidor, la explicación se resume en una frase del refranero castellano: “Más vale llegar a tiempo que rondar cien años”.

Ocho apellidos vascos se ha convertido en la película española más vista de la historia, y eso sorprende. Salas abarrotadas y círculos de conversaciones sobre el filme que excluyen al ‘extraño’ que no se ha acercado a verla. Fenómeno de masas indiscutible, propio de tiempos en los que otras pantallas, como la televisión sin ir más lejos, aglutinan este tipo de rarezas. Pero ahí está, y la cinta de Martínez-Lázaro concentra todos los parabienes del público, sus miradas y sus risas, que no es poco.

Ocho apellidos vascos cuenta la historia de Rafa, un chico andaluz, que se enamora de Amaia, una vasca que está en Sevilla de despedida de soltera. Tras pasar la noche juntos, él decide irse al País Vasco para conquistarla. Allí tendrá que hacerse pasar por vasco “de pura cepa” y demostrar que lo es, empezando por su raigambre.

Escena de Ocho apellidos vascosEl último trabajo de Martínez-Lázaro tiene afán de divertir, de reírse de lo propio y de lo ajeno y persigue que el espectador pase una buena hora y media de evasión cinematográfica. Esta comedia romántica al uso se construye sobre los pilares del tópico territorial, del andaluz y sobre todo del vasco, modos que hasta ahora han sido utilizados con frecuencia, y muy bien, por cierto, en los espacios de humor de los canales televisivos españoles, más aún en los autonómicos. Otro de sus logros, tal vez el más importante, ha sido emplear el conflicto vasco como un gag más del filme. Y esto no es nada baladí. Solo hay que repasar la filmografía sobre el tema, para comprobar que el humor fue desterrado de este relato desde sus orígenes hasta ahora, al menos para el gran público.

Y con las salas a reventar, las risas aseguradas son mérito también, y en gran parte, de sus actores. La interpretación de Karra Elejalde merece casi una crítica propia. No obstante, la película también cojea, permítanme decirlo. Esta comedia romántica rezuma más posibilidades de las que demuestra, tal vez porque en la historia se echa algo de menos, llamémoslo giro dramático o un punto más macarra. El exceso de ‘blancura’ se refleja en una ausencia de sutileza y en el destierro del humor corrosivo y políticamente incorrecto, que sus guionistas sí han practicado en otros trabajos de manera admirable.

Ocho apellidos vascos. CríticaCon todo, las campañas de marketing funcionan, y a veces muy bien. Y aún más resulta el efecto arrastre, porque Ocho apellidos vascos ha estado en el momento apropiado y en el lugar preciso. Tal vez hayan influido las promociones de descuento en las entradas de cine, cada vez más frecuentes, o las ganas y la necesidad de humor en los tiempos actuales. Todo determina, incluso las ganas de reírse del vecino.

Pero después de hora y media hay que abandonar la sala y la realidad es la que es. Saldremos del cine y el precio de las entradas será prohibitivo. Caminaremos hacia casa percibiendo que para algunos de nuestros vecinos no cabe en su vocabulario la palabra carcajada. Incluso nos percataremos, con alguna que otra reflexión, de que los tópicos son eso, tópicos y, aunque algo de verdad escondan, la risa es su mejor territorio.

El que escribe también se dio cuenta, otra vez, de que las expectativas desmesuradas son malas compañeras de butaca.

Tráiler:

Ficha técnica:

Ocho apellidos vascos ,  España, 2014.

Dirección: Emilio Martínez-Lázaro
Guion: Borja Cobeaga, Diego San José
Fotografía: Gonzalo F. Berridi, Juan Molina
Música: Fernando Velázquez
Reparto: Dani Rovira, Clara Lago, Carmen Machi, Karra Elejalde, Alfonso Sánchez, Alberto López, Aitor Mazo, Lander Otaola

2 opiniones en “Ocho apellidos vascos”

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *