Críticas

Superhéroes de carne y hueso

Los increíbles. Ala rota, la dama de hierro y la mujer radiactiva

David Valero. España, 2012.

Los increíblesEl género documental como proceso cinematográfico tiene un sentido esencial de autoría por encima de cualquier otro. El sustrato del que parte está siempre anclado en la realidad, aunque  las imágenes que lo conforman puedan ser parte de una representación ficcional. De esta manera, no todos los elementos dentro del registro documental deben ser estrictamente verídicos, pero siempre están sujetos al objetivo principal de mostrar una historia auténtica. Los increíbles. Ala rota, la dama de hierro y la mujer radiactiva tiene como base esta fórmula, que siendo una película de no ficción, su director, David Valero, como creador audiovisual, saca el máximo provecho del material recopilado, gracias a la sutil incorporación de pequeños recursos de ficción que redondean y dan empaque al resultado final.

Tras más de cien horas de grabación, compiladas en cuatro años, Los increíbles puede ser considerado como un extracto, paradigma de las realidades que forman parte de la vida de tres personas  sumergidas en la difícil aventura de seguir adelante ante las dificultades que plantea la existencia.

David Valero confecciona un alegato positivista que enarbola a aquellos que tienen la fortaleza necesaria para afrontar las trabas que surgen en el camino, más lleno de espinas que de rosas, que es la vida.

Fotograma de Los increíblesLa estructura de la cinta mantiene una línea clásica, donde después de la presentación de cada personaje,  conocemos sus respectivos problemas y su correspondiente desenlace. Las vidas de estas tres personas se van intercalando gracias a delicadas transiciones, que son parte de una narración que fluye con la suavidad  de un mecanismo puesto a punto.

Sus protagonistas tienen nombre propio y un alias o sobrenombre que da sentido a su condición.

El desconsuelo, la frustración, las ilusiones rotas y la lucha por querer ser uno más vienen de la mano de Juan “Ala rota”, que tras un accidente que truncó su vida por completo, no ceja en el empeño de encontrar a una compañera con la que compartir su vida y con la que disfrutar de una complicidad especial. Su limitación física es su handicap.

Joana, “la mujer radiactiva”, padece cáncer. Esta pertinaz enfermedad no le da tregua pero ella, con tan solo treinta y un años, hace lo posible por mantenerse firme y disfrutar de su familia.

Los increíbles, imagenMaría, “la dama de hierro”, se sabe consciente de su posición excepcional de persona longeva. Acaba de cumplir noventa y seis años y disfruta cada día como un auténtico regalo. Sabe que la muerte se va aproximando inevitablemente, pero esto no la acobarda en absoluto.

La película se balancea a intervalos entre el dramatismo ante la muerte y la enfermedad y las situaciones cómicas que emergen de la naturalidad y el costumbrismo en el que están tejidos los perfiles de estos tres personajes. María protagoniza un gran número de momentos hilarantes, casi siempre con el trasfondo de su recalcitrante tradición religiosa y la intranquila espera del fin de sus días, con resignación y de la manera más natural posible.

La muerte es un un personaje más, el antagonista al que hay que burlar. En ocasiones resulta tan tenaz que rebaja las energías al mínimo hasta consumir el último hálito de esperanza. Está dibujada como la amenaza que bulle en las vidas de María y Joana, presente de forma recurrente en sus conversaciones y pensamientos. Aunque ambas sienten temor, la aceptación y el entendimiento de dicho proceso es bien diferente en los dos casos. Por un lado, como parte lógica del proceso vital y, por otro, como algo anómalo y caprichoso que se interpone en el ciclo más habitual de la existencia, truncando por la mitad una vida por recorrer, llena de ilusiones.

Las tres historias son un alegato de fuerza y coraje ante la vida, tres superhéroes representados de manera metafórica en la parte final, donde nos sorprende una inesperada pieza de animación de unos tres minutos, que aunque sobrescribe las referencias sobre ciertos matices de cada uno de los personajes, tal vez hubiese funcionado mejor como presentación en la apertura del film.

Los increibles. Ala rota, la dama de hierro y la mujer radioactivaUno de los aspectos más destacables de Los increíbles es un componente que ha germinado lentamente durante el largo proceso de rodaje y que se ha transformado en pura magia en el instante en que la cámara se hace invisible ante los ojos de los personajes que son grabados. Ese momento, posible solo gracias a la entrega del realizador, da paso a lo auténtico. Es gracias a este desarrollo que la película consigue llevar a sus protagonistas a un abismo de realidad que sorprende al espectador.

Los increíbles ha sido presentada recientemente en el festival de San Sebastián, dentro de la sección “Nuevos Directores”, donde ha tenido una excelente acogida. Conmueve y divierte a partes iguales, porque como la realidad que nos muestra, es una paleta de claroscuros.

David Valero, tras una larga trayectoria como cortometrajista, en la que cosechó un gran éxito con Niños que nunca existieron (2007), ahora da el salto al largometraje de la mejor manera posible, porque se ha propuesto no dejar indiferente a nadie con su ópera prima. Lo está consiguiendo.

Ficha técnica:

Los increíbles. Ala rota, la dama de hierro y la mujer radiactiva ,  España, 2012.

Dirección: David Valero
Guion: David Valero
Producción: Luisa Romeo
Fotografía: David Valero
Música: Vincent Barrière
Reparto: Juan Eulalio López, María Moreno, Joana Martín

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