Críticas

Las fuentes de la vida

La fuente de las mujeres

La source des femmes. Radu Mihaileanu. Francia, 2011.

Cartel de la película La fuente de las mujeresEl agua fluye para que la vida viva. Somos agua todos los seres vivos y sin ella nuestra existencia no sería más que el sueño de algún creador innominado. El sol, el que todo lo mueve en la tierra, es la fuente de energía que impulsa el agua por los ciclos de los ciclos, desde el mar hasta las nubes y las montañas, para que los seres vivos la veamos correr y fluir, para que así pueda penetrar hasta nuestras entrañas celulares y convertirse en poesía viviente. La mujer, la esencia femenina de la existencia humana, es la fuente concreta de la vida humana. Ella es el sol y el agua, la energía y la realidad de la hasta ahora interminable cadena de hombres y mujeres. El canto y la palabra son las fuentes de la alegría humana, lo que nos da una vitalidad singular, son las fuentes de la comunicación, esa herramienta maravillosa que se han inventado los humanos para expresar sus ideales, sus sueños, para que vuele el espíritu hasta las alturas.

En poesía se pueden decir todas estas cosas y con ella se pueden entonar cánticos que inunden el alma de profundas vitalidades. Ya San Juan de la Cruz cantaba y decía:

Qué bien sé yo la fonte que mane y corre, aunque es de noche.

Aquella eterna fonte está escondida,
que bien sé yo do tiene su manida,
aunque es de noche.

Aquí se está llamando a las criaturas,
y de esta agua se hartan, aunque a oscuras
porque es de noche.

Aquesta viva fuente que deseo,
en este pan de vida yo la veo,
aunque es de noche.

Fotograma de La fuente de las mujeresRadu Mihaileanu es un poeta del cine. Sus obras tienen esa expresividad que deja al espectador atrapado por las musas, sean ellas la música, la poesía o el canto. Ya en El Concierto (Le Concert, 2009) nos había mostrado cómo transformar una comedia, una loca aventura, en poema musical, en ternura. En La fuente de las mujeres, se adentra en las profundidades místicas que tan bien describe San Juan de la Cruz cuando nos habla de la fuente que mana, esa que fluye singularmente en la noche de las vidas. Esta cinta, presentada internacionalmente en Cannes, ha sido especialmente recomendada por el Instituto de la Cinematografía y las Artes Audiovisuales (ICAA) como una obra que promueve la igualdad de género, por su capacidad para “transmitir una imagen igualitaria de ambos sexos, sin situaciones vejatorias o discriminatorias para uno de los dos”, sin promover un lenguaje sexista, sin acudir a la violencia, destacando la presencia y las capacidades femeninas “en aquellos sectores y niveles claramente masculinizados”.

La source des femmesLa fuente de las mujeres transcurre en algún pueblo perdido del desierto del norte de África. En él, las mujeres tienen que traer el agua desde una fuente situada en las montañas cercanas. Es una tarea pesada en todos los sentidos, por la dificultad de los caminos pedregosos y tortuosos, por el peso mismo de los dos baldes que cada una soporta sobre los hombros y por la sensación de profunda injusticia que ellas sienten y que se refleja en sus caras cuando emprenden la diaria jornada en busca del agua. Es evidente que estas obligaciones tradicionales, quizás basadas en los tiempos antiguos, ya no tienen sentido en una época de acueductos, de libertad, de igualdad. Pero los hombres, que antiguamente salían a cazar, a trabajar en los campos, a participar en caravanas comerciales, se han vuelto cómodos, dependientes del gobierno, en espera del subsidio o del dinero del turista visitante que viene a ver las danzas de las mujeres: Se pasan el día fumando, conversando, chismorreando. Las mujeres deben cocinar, mantener el hogar, soportar el mal genio y alguna golpiza ocasional de sus hombres y dar satisfacción nocturna a sus modernos dueños… hasta que los aires de libertad soplan y perturban las serenas calmas machistas con una huelga de amor.

La cinta la protagonizan las fuentes de la vida: el sol del desierto, el agua de la fuente, las mujeres, de todas las edades y creencias, madres, hijas, hermanas, amigas. Y ante todo, el canto de las mujeres, penetrante, a la vez hiriente, tierno y amoroso, que inunda los espacios y las mentes de los espectadores, sin que importen los idiomas, porque sus tonos y sus gestos son tan universales como la fuente misma de la vida. Dicen ellas:

La mujer es un pájaro
que anuncia el amanecer.
Es la energía
que hace avanzar el tiempo.

El espectador así lo siente, porque sin que importen las dificultades, estas mujeres moldean sus energías femeninas y con su voz, cual pájaros que pasan ligeros por los cielos de las vidas rutinarias, anuncian el nuevo amanecer.

El canto de las mujeres

Desde los antiguos tiempos
se oye la sentida voz del poeta atrevido,
del que improvisa impetuoso
llenando de lamentos encendidos
los inertes espacios de la indiferencia.
Es su canto rico y voluptuoso,
no requiere de rimas cuidadosas
porque surge de la profunda esencia,
de la fuente primigenia y amorosa.

Imagen de La fuente de las mujeresEs una fuente maternal la que así habla
cuando el cantor entona sus lamentos.
Se expresa el alma, hombre y mujer,
para decir en un instante eterno
verdades de gozo y sufrimiento.
Es la textura penetrante del poema
que desata inquietudes soñadoras,
que abre las mentes y los cuerpos
despertando  las fuentes poderosas.

¿Quién escuchará tus voces, mujer fuente,
cantaora potente, para que fluya libre
la energía interior, esa que tu voz
insinúa, esa que anuncia lo imposible?
Atrévete Sibila, inspirada profetisa
entona la llegada tumultuosa
de los nuevos tiempos. Deja tus silencios
y tus noches resignadas y sumisas,
canta valiente, hasta que tu voz se escuche.

Trailer:

Ficha técnica:

La fuente de las mujeres (La source des femmes),  Francia, 2011.

Dirección: Radu Mihaileanu
Guion: Radu Mihaileanu, Alain-Michel Blanc
Producción: Radu Mihaileanu
Fotografía: Glynn Speeckaert
Música: Armand Amar
Reparto: Hafsia Herzi, Leïla Bekhti, Zinedine Soualem, Sabrina Ouazani, Malek Akhmiss, Saad Tsouli

2 opiniones en “La fuente de las mujeres”

  1. Me parece una película muy actual, que plasma muy acertadamente las desigualdaes que sufren las mujeres. Aunque transcurre en una aldea tradicional, la evolución no ha sido tan grande en las demás culturas, occidentales.

  2. Me ha gustado mucho.
    Por la igualdad Es curioso a los hombres no les interesa el cambio.. tradición a las mujeres..
    Poco a poco..cuánto cuesta cambiar..cuantas luchas y las que nos quedan.

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