Críticas

Lo esencial es invisible a los ojos

El Principito

Otros títulos: The Little Prince.

Le Petit Prince. Mark Osborne. Francia, 2015.

El_Principito-cartelLa adaptación de una obra literaria al cine es siempre motivo de expectativa, pero a su vez, de aprensión y desconfianza. Uno no puede dejar de preguntarse si la película hará la justicia merecida al texto, o si por el contrario, se quedará lejos del mismo, demeritándolo.

Esta incertidumbre crece aún más cuando la obra en cuestión resulta ser El principito, de Antoine Saint-Exupéry, uno de los pilares de la literatura del siglo XX, un clásico que habita en los corazones de lectores de todas las edades, que a lo largo de varias décadas lo han leído y releído, encontrando cada vez nuevos mensajes y enseñanzas.

Por lo anterior comprendemos que cuando se toma la osada decisión de trasladar al cine un libro tan icónico, se debe tener mucho cuidado en no comprometer su verdadera esencia y en este aspecto el film El Principito, llevado a la pantalla por el director estadounidense Mark Osborne, conocido en el mundo del cine de animación por la cinta Kung fu Panda (2008), logra un oportuno resultado. Por un lado consigue honrar absolutamente el alma de la obra apegándose a ella, haciendo un merecido homenaje a la misma, y por otro presenta una historia paralela tierna y dulce, guiada por una análoga línea de ideas y pensamientos.

El_principito_imagen de la películaUna niña es objeto de un plan de vida urdido por su madre, en el que debe seguir un itinerario saturado de ocupaciones y estudios, que no cede ni un segundo para juegos o entretenimientos infantiles, mucho menos para hacer amigos. Sin embargo, este orden se altera cuando conoce a su estrafalario y anciano vecino, un aventurero aviador, quien le narra el cuento de un pequeño príncipe al que conoció en su juventud.

Así es como las imágenes se van intercalando para presentar estas dos narrativas, una en tiempo actual y la segunda de vuelta al pasado en el que se cuenta la historia del Principito, cada cual con un distinto estilo de animación, lo que definitivamente se convierte en el principal y gran acierto del film: la decisión de utilizar para la parte de la niña la técnica de animación en 3D, pero sobre todo para la narración del libro, el Stop Motion, es decir, por medio del uso de muñecos reales fotografiados cuadro por cuadro, como se acostumbraba en la vieja escuela. Para lo anterior, se recurrió a las viñetas y figuras originales del texto de Saint-Exupéry, tan arraigadas en el imaginario colectivo. Así es como el típico boceto del supuesto sombrero que nos engaña, porque no vemos al elefante en su interior, o el distintivo cordero dentro de la caja con los agujeros para respirar, permanecen y se presentan en sus formas características.

El_principito_1Este excelente trabajo de animación y creación de imágenes corrió a cargo del ilustrador Peter de Seve, quien trabajó antes en La Era de Hielo (Chris Wedge, Carlos Saldanha, 2002). La fidelidad y ternura de sus dibujos despiertan un sentimiento de reminiscencia en el espectador.

A través del manejo de distintas paletas de color, se logra plasmar en pantalla las emociones generadas por los ambientes en los que la protagonista se mueve. Podemos ver que al estar en el mundo de los adultos, todo se tiñe de tonos grises y oscuros, mientras que cuando se encuentra al lado de su amigo el aviador, todo se pinta de un arcoíris de vivos colores.

Imagen de la película El PrincipitoOtro punto a favor que encontramos en El Principito es la composición musical, realizada especialmente para la película y que fue llevada a cabo por Hans Zimmer, quien ya antes había demostrado su talento en cintas como El rey león (Rob Minkoff Roger Allers, 1994) y Los piratas del Caribe (Gore Verbinski, 2006). Podemos percatarnos de que los tracks y melodías acompañan a la trama y se compenetran muy bien con las emociones que en los distintos momentos, se desean transmitir.

Quizá en ciertos momentos la película hace unos giros inesperados, se pierde y sale de su cauce, rompiendo por completo con el ritmo, por lo que sin duda habrá quien reproche esto y algunas otras de las libertades que Osborne se toma con respecto de la historia. Sin embargo si tomamos todo en conjunto, el resultado es satisfactorio, principalmente por el respeto con el que se trata al personaje y su naturaleza.

EL_principito_crítica de la películaDe tal forma que El Principito toca a lo largo de la cinta los temas principales de la novela, como lo son el amor, la añoranza, la aceptación de uno mismo y sobre todo, la importancia de no olvidar lo que es ser niño. Así, nos transporta a un viaje cargado de nostalgia y melancolía, a ese mágico mundo de la infancia, en busca del pequeño soñador que todos llevamos dentro y que nunca crecerá. El cual habita de cierta manera en la memoria de todos lo que alguna vez se dejaron llevar por el texto de Saint- Exupéry.

Podemos apreciar que finalmente Osborne proyecta una verdadera comunión entre la fidelidad al libro y un aporte emotivo y original. No se trata en ningún momento de corregir o aumentar una obra que por sí sola ya está completa, sino de hacer un homenaje y honrar ese interminable cúmulo de lecciones que nacen en cada relectura de la misma.

Asimismo, posee el mérito de llevar una historia de gran valor literario al conocimiento de los nuevos y pequeños espectadores, que gracias a la cercanía que el cine permite, estarán en contacto con un peculiar y tierno personaje que ha dejado huella y marcado a muchas generaciones.

 

 

Ficha técnica:

El Principito  / The Little Prince (Le Petit Prince),  Francia, 2015.

Dirección: Mark Osborne
Guión: Irena Brignull, Bob Persichetti
Música: Richard Harvey, Hans Zimmer
Reparto: Marion Cotillard, Rachel McAdams, James Franco, Jeff Bridges,Benicio del Toro

Celia Sutton

Graduada del Master en Crítica Cinematográfica de AULA CRÍTICA

 

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