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El fantasma de la ópera. Entorno y escenografía.

Introducción

La novela gótica de Gaston Leorux, periodista y escritor francés (1868-1927) sirve de inspiración para enmarcar este trabajo. En 1910 El fantasma de la ópera ve la luz por primera vez. Una de sus primeras adaptaciones a la gran pantalla fue la dirigida por Rupert Julian (1879-1943). Lujosa e impactante puesta en escena hace que el proyecto sea la piedra angular fantastique sobre la que se rigen el resto de versiones.

La carrera de Julian como actor y su capacidad para representar roles de la sociedad con facilidad, inteligencia y pulcritud le valió el reconocimiento inmediato de sus colegas. Todo ello le llevó a participar en tareas de dirección convirtiéndose en una de las piezas clave de este trabajo.

Esta capacidad de reflejo social juntamente con su primera experiencia como director en Merry go Round (1923) fueron los motivos por los que el empresario Carl Laemmle (1867-1939) le ofreció una de sus obras más relevantes.

Un nuevo plató de sonido fue construido para albergar el escenario de la ópera de Paris. Rupert pasó seis meses en preproducción y once en la producción. En esa época las filmaciones se hacían normalmente en dos semanas por tanto no es de extrañar que, un equipo de más de 150 expertos técnicos, un elenco de cientos y las secuencias filmadas en un nuevo y experimental tecnicolor supondrían una encrucijada en la que el proyecto iba directo a la bancarrota o lo enriquecía sin medida. La Universal dependía de ello.

El artista francés Ben Carré (1883-1978), que había trabajado en la opera de parís fue el encargado para diseñar los escenarios. El set estudio 28 de la Universal City replicaba con todo lujo de detalles la opera. Reforzado con vigas de acero su uso se extendió hasta su demolición en 2014.

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Los momentos de ópera son de verdad montados por un director escénico y filmados en vivo.

Lon Chaney (1883-1930), además de ser el director de fotografía, interpretaba a la criatura que perturba e inquieta. Julian y Chaney tenían serios problemas de entendimiento, el equipo tendía tomar la mayoría de veces partido por Chaney. En este punto entra Charles Van Enger (1890-1980) que como conciliador e intermediario mediaba entre ambos asegurando en el set el avance del proyecto. Casi en su finalización Julian abandonó el proyecto.

Erik, el ser malherido y desfigurado por la revolución francesa de 1848, encarna al fantasma. Una atmosfera y un entorno propicio ayudan a la recreación de esta historia. Crear ese halo de misterio y transmitirlo al espectador nunca fue tarea fácil. Sin artilugios ni efectos especiales sabían crear esa inquietud y mantener la atención del espectador.

Un amor imposible e incomprendido lleva al fantasma a la desesperación absoluta. La tristeza enternecedora de la situación nos brinda un trabajo que se ha convertido en un clásico del género.

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Contexto histórico

Con la Primera guerra mundial concluida (1914-1918) se abría un periodo de paz y expansión. Un dinamismo necesario daba especial vitalidad a los ámbitos culturales; en ese momento el cine se convirtió en una ventana para acercar esa globalidad a la población.

En los años 20 la fotografía despuntó con fuerza aproximando el arte al mundo y emancipando a la obra artística. El valor cultural de la imagen alcanza su cénit con el rostro humano que evoca recuerdos y sentimientos. En la época silente los intertítulos nos ofrecen las directrices para mejorar nuestra comprensión de la imagen y a pesar de ello, el cine, se convierte en ese instante en preciso, necesario e imperioso.

En esta época estamos en los inicios de la producción artística de las obras cinematográficas y a pesar de que el público quedó acotado por las fronteras lingüísticas el paso posterior y necesario fue el cine sonoro.

En este punto cabe mencionar a Charles Chaplin (1889-1977) acérrimo detractor de este tipo inevitable de avance tecnológico. A pesar de las limitaciones subsanadas mediante subtítulos y doblajes, ese aire mágico se perdió para siempre.

Un medio tan incomparable de expresión como el cine, en el que el arte está indisolublemente ensamblado,  requiere de autenticidad y profesionalidad por parte de sus creadores. Capacidad singular de expresión de múltiples posibilidades.

Muchos trabajos posteriores se han inspirado en esta primera filmación y tomándola como punto de referencia la han adaptado al cine y al teatro en infinidad de ocasiones.

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En esta adaptación novelesca los actores se convierten en un accesorio más del complejo engranaje que constituye esta expresión artística de dimensiones infinitas. Condicionados por la época y la cultura su exhibición fue un gran éxito. Nacía el concepto de estrella con un gran fantasma en un popular entorno.

El cine nos ofrece el mundo como nunca antes. Nacieron a nuestro alrededor nuevas esperanzas e ilusiones, aventuras y experiencias estimulantes con las que poder enriquecernos. La realidad y la cámara acercaron posturas aprendiendo a entenderse en el mismo idioma.

Aunque se trate de un medio que se nos brinda y no exige nada, de nosotros depende el que pase desapercibido o sea considerado como punto de reflexión para debatir estructuras, encuadres, puestas en escena y significados encubiertos.

Debemos mirar más de cerca cualquier obra artística que se nos presente pues sea como fuere siempre podremos sumergirnos en ella y disfrutarla.

Desde este momento el cine cobra autonomía y, escapándose del mero registro documental, empieza a marcar el camino de esta incipiente manifestación artística.

El cine en Estados Unidos establece bases y criterios, además de las innovaciones narrativas y de movimientos de cámara, los guiones cinematográficos también sufren cambios. Todo ello se traduce en un lenguaje visual conciso y directo de aparente sencillez, cine de buenos y malos; con pareja de enamorados, villano entorpeciendo ese amor y final feliz. Empezaba el negocio del cine donde la decoración, su diseño y el programa ofrecido eran las claves del éxito.

Expresionismo alemán

Influenciado por el expresionismo alemán,  en cuanto a juego de luces y sombras, recuerda a momentos, trabajos de esta corriente cinematográfica como Nosferatu (F.W. Murnau, 1922).

Moldeando el entorno descubrimos sentimientos desentrañando el trasfondo oscuro del alma. Mezcla de fantasía y terror supone la unión de leyendas ancestrales con el romanticismo. Intuimos aquí las huellas de El Golem (Paul Wegener, 1920)

La estética expresionista se interpreta con la locura del monstruo. Planos lúgubres enfatizan el dramatismo de una historia de cuidados decorados, algunos naturales como el momento en el que dan caza al fantasma y lo arrojan al sena, remarcados por una iluminación sombría y enfatizada. En las escenas finales se utilizó el decorado de El jorobado de Notre Dame (Wallace Worsley, 1923) puesto que coincidían tanto en ubicación como en siniestralidad.

El horror de las personas, los espacios vacíos y las sombras guían el miedo y lo conducen a un terror inteligente. Como en El gabinete del doctor Caligary (Robert Wiene, 1920), este clásico del cine de terror romántico nos expone a momentos una atmósfera asfixiante que designa un mundo de pesadilla.

Planos estáticos con escasos movimientos de cámara, exageración en las actuaciones y un maquillaje muy marcado eran las bazas principales de este cine que junto con una cuidada iluminación artificial con muchos contrastes en claroscuro (sombras pintadas en los decorados), perspectivas falseadas y eliminando cualquier tipo de realismo conseguían la atmósfera adecuada para que la historia consiguiera ese matiz de fantástica y tenebrosa. Sin duda supone un impulso a un nuevo género, otra forma de hacer cine, un nuevo estilo estético irrumpe con fuerza.

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Formas arquitectónicas y escenografías existentes se combinan con nuevos modelos artísticos reflejando  el alma o la vida interna de los objetos dándoles un significado metafísico.

Más allá del estilo está la estructura del relato con sus revelaciones. Supone un impacto en cuanto a sus temas o en cuanto al espacio donde se desarrolla, laberinto urbano que configura toda una geografía.

Sorprende la trama y las influencias posteriores en el terror, noir, thriller e incluso en cines de corte gótico o siniestro. Mucho tiempo pasó desde que el tren de los hermanos Lumière asustara a los atónitos espectadores. Este hecho instauró el germen del cine de este particular estilo.

El acercamiento a las formas cinematográficas teniendo en cuenta el marco sociopolítico de la época  supone una conexión a través de las formas arquitectónicas y escenográficas al teatro del momento así como al arte expresionista coetáneo.

Perfectas sombras de la personalidad descritas a través de sus personajes principales: el atormentado fantasma, el enamorado protagonista, los escépticos compradores, los intrigados tramoyistas o las ingenuas bailarinas,  por destacar algunos, hacen de este thriller una revolución a los esquemas formales establecidos. Rareza oculta y olvidada supuso un gran impacto y un punto de partida como referencia en trabajos posteriores.

Contraste de planos claros y dinámicos con  los oscuros y estáticos en las catacumbas mostrando ese ser hundido y apesadumbrado tras ser relegado al  autoimpuesto anonimato. Con la exclusividad del recurso lumínico, los personajes pasan de la felicidad a la pesadumbre. Horror y romance se fusionan.

El espacio, antes cómplice, ahora se les cae encima. Sombras protagónicas se muestran en escena. Miedos y escepticismos se hacen patentes en un instante. No hace falta más.

Marcado simbolismo y expresividad en las actuaciones conmueven profundamente. Los movimientos entre penumbras otorgan momentos compasivos ante un ser que nos aterra. Los pasajes y su recreación con candelabros y telarañas consiguen recrear momentos espeluznantes y efectivos.

Por último, aunque no menos importante, destacar el exagerado maquillaje del monstruo, su estética vanguardista desorbitada representa esa enajenación mental en la que está sumido el personaje; demente genio atormentado, vive en una atmósfera sofocante de catacumbas sin fin, esperando de algún modo ser liberado de su prisión. Ensanchando sus fosas nasales y marcando las cuencas de sus ojos con pintura negra, se levantó la punta de la nariz con un alambre con el fin de recrear una realidad distorsionada. Chaney bucea en la mente de quien interpreta y trascendiendo el maquillaje intenta entender la psique de su personaje para dar mayor autenticidad a su interpretación.

La gestión del tecnicolor. El baile de máscaras

El uso innovador del costoso proceso dicromático es tremendamente eficaz para trasmitir el tono épico a la película. Se trata de uno de los primeros usos en interiores de la versatilidad de esta técnica de saturación colorimétrica.

El fantasma vestido de la muerte roja representado en la escena del baile de máscaras sorprende al espectador y da cuenta del lujoso vestuario empleado para la ocasión. Proceso de transferencia de tinta en la que se exponían simultáneamente dos fotogramas  en blanco y negro uno tras un filtro verde y otro tras un filtro rojo.

Los fotogramas expuestos tras el filtro verde se imprimían en una película en blanco y negro, y los fotogramas tras el filtro rojo se imprimían en otra película. Tras un desarrollo, cada película se cambiaba químicamente de color aplicándole el complementario al del filtro correspondiente, el cambio químico reemplazaba la plata de la imagen en blanco y negro por una materia colorizada translúcida, de forma que las zonas oscuras quedaban fuertemente coloreadas y los tonos intermedios se coloreaban proporcionalmente.

Además el blanco y negro se convirtió en varios colores para crear diversas atmósferas; ámbar en interiores, azul en escenarios nocturnos o verde para expresar estados de ánimo.

 Un viaje a las catacumbas. El refugio del fantasma

De la grandiosidad lumínica del  palacio de la opera de Paris a la frialdad sombría de galerías y pasadizos en un instante. Bajo la magnificencia acecha la oscuridad.

Las visitas empezaron durante el gobierno napoleónico hacia 1870. La alta sociedad de la época ataviada con velas y candelabros bajaba a las catacumbas con el fin de recorrer sus pasadizos y admirar sus osarios. Acceder a las galerías subterráneas era todo un acontecimiento. En la actualidad se aprovecharon estos espacios para el trazado del metro.

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Esta película transcurre en gran parte a través de estos tenebrosos espacios. Los decorados de las catacumbas con ojivas góticas son imponentes. La ópera de París edificada sobre una laguna subterránea forma las filtraciones de agua entre ensortijados y laberinticos canales. Las vibraciones del alma que trasmite el fantasma deambularan por siempre en los húmedos pasadizos que surcan sus cimientos.

Fuentes consultadas

www.rupertjulian.com

www.historiadelcine.es

www.cpaonline.es/blog/cine-y-tv/movimientos-cinematograficos-el-expresionismo-aleman/

www.catacombes.paris.fr

www.buenastareas.com

canal.march.es/es/coleccion/cine-misterio-ii-fantasma-opera-1925-rupert-julian-22864

https://es.wikipedia.org/wiki/Technicolor

El Fantasma de la Opera. Novela de Gaston Leroux, 1910

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