Críticas

El año en que me enamoré de Natalie Portman

Beautiful Girls

Ted Demme. EUA, 1996.

Beautiful Girls_cartelCuando se estrenó Beautiful Girls en 1996 poco podíamos imaginar que la carrera de Ted Demme, sobrino de Jonathan Demme, iba a truncarse tan pronto, pues murió en 2002 con apenas 38 años. Beautiful Girls llegaba entonces a las pantallas con el aura de una comedia independiente cuyos méritos radicaban fundamentalmente en el guion de Scott Rosenberg (premiado en San Sebastián) y en un reparto excepcional repleto de estrellas jóvenes y emergentes. La película, que ha llegado a su mayoría de edad, ha resistido muy bien el paso del tiempo y, en cierto modo, se ha convertido en el legado cinematográfico de su director, por encima de Blow (2001), su último film, y de comedias intrascendentes como Who’s the Man? (1993), Esto (no) es un secuestro (The Ref, 1994) o Condenados a fugarse (Life, 1999).

beautiful_girls01En cierto modo, Beautiful Girls es una película generacional que sitúa al espectador frente a su propia vida, cuando los sueños de la adolescencia se han disipado y, ya adulto, ha de conformarse con una existencia más o menos rutinaria, más o menos fracasada. Aunque se trata de una película coral, el personaje que nos lleva de la mano a lo largo de todo el metraje es Willie Conway, interpretado por Timothy Hutton, en su mejor papel desde que ganara el Oscar al mejor actor secundario por Gente corriente (Ordinary People, Robert Redford, 1980). Conway es pianista en un modesto local de Nueva York y regresa a su pueblo para una reunión del instituto en un momento clave de su vida, cuando está a punto de comprometerse con su novia (Annabeth Gish) y abandonar el sueño de convertirse en músico profesional para aceptar un “trabajo honrado”. Allí se reencuentra con su familia y con sus amigos, y conoce a una niña que es hija de unos vecinos, Marty, una jovencísima Natalie Portman, en su tercera aparición en la gran pantalla tras El profesional (León) (Léon, Luc Besson, 1994) y Heat (Michael Mann, 1995).

beautiful_girls02En realidad, la película se centra fundamentalmente en el reencuentro con los amigos diez años después, cerca de la treintena, pero, además, se ocupa de la relación que mantiene Willie con su padre y su hermano (Richard Bright y David Arquette), por un lado, y con Marty, por otro, si bien esta última siempre se mantiene dentro de los más estrictos parámetros del amor platónico; de hecho, hay un momento en que Marty le dice a Willie que espere “cinco años. Tendré dieciocho y podremos recorrer el mundo juntos”. En cuanto al grupo de amigos, el conflicto principal es que los hombres siguen siendo, por lo general, muy inmaduros, como lo demuestra el comportamiento de Tom (Matt Dillon) y Paul (Michael Rapaport), mientras que ellas buscan dar un paso adelante en sus relaciones, como es el caso de Sharon (Mira Sorvino) y Jan (Martha Plimpton).

beautiful_girls03En ese hortus conclusus o jardín cerrado que es Knight’s Ridge, una pequeña ciudad de Nueva Inglaterra, aparece un soplo de aire fresco con el personaje de Andera (Uma Thurman), una mujer sofisticada y urbanita, prima de Stinky (Pruitt Taylor Vince), que es quien regenta el bar que frecuentan los amigos. La banda sonora, que es casi la memoria de una generación, juega un papel clave en una película sin trampa ni cartón, honesta, sincera y, sobre todo, vital, porque es fácil identificarse con alguno de los personajes, incluso con los interpretados por Noah Emmerich y Anne Bobby, los amigos “formales” que ya se han convertido en un joven matrimonio con hijos.

beautiful_girls05Llega un día en que uno deja de ser el capitán del equipo y una deja de ser la reina del baile, y los juegos adolescentes ya no tienen ningún sentido en el mundo de los adultos. Cuando vi esta película por primera vez, me sentía mucho más cerca del personaje de Marty que del personaje de Willie. Ahora, en cambio, parece que incluso el personaje de Willie me queda muy lejos. Como se afirma en la película, llega un momento en que Winnie the Pooh debe dejar a Christopher Robin para que este pueda convertirse en adulto. Lo que nunca deberíamos hacer es renunciar a todos nuestros sueños. Es muy triste escuchar a un personaje decir que su vida no se parece en nada a lo que había esperado. He aquí el legado de Ted Demme, un director que no pudo llegar a la madurez pero que ha dejado en esta comedia romántica coral uno de los mejores repartos de la historia del cine reciente. No hace falta decir que yo, como Timothy Hutton, como tantos espectadores de entonces, también me enamoré aquel año de Natalie Portman. ¿Y quién no?

Tráiler:

Ficha técnica:

Beautiful Girls ,  EUA, 1996.

Dirección: Ted Demme
Guion: Scott Rosenberg
Producción: Alan C. Blomquist, Cathy Konrad, Scott Rosenberg, Joel Stillerman, Bob Weinstein, Harvey Weinstein, Cary Woods
Fotografía: Adam Kimmel
Música: David A. Stewart
Reparto: Timothy Hutton, Uma Thurman, Matt Dillon, Natalie Portman, Mira Sorvino, Lauren Holly, Rosie O’Donnell, Michael Rapaport, David Arquette, Martha Plimpton, Noah Emmerich, Annabeth Gish, Max Perlich, Pruitt Taylor Vince

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