Críticas

Hay un monstruo dentro de todos nosotros

Colossal

Nacho Vigalondo. EUA, 2016.

Tras una tormenta de ideas, se pueden conectar conceptos para dar lugar a ideas originales y extraordinarias. Así es la ingeniosa Colossal (2016), una idea delirante del director español Nacho Vigalondo con un presupuesto bastante superior a su anterior obra, en la que coquetea con la ciencia ficción de bajo presupuesto,  Extraterrestre (2011), con un universo en el que se difuminan las fronteras entre lo insólito y lo cotidiano.

El guion de Colossal fue uno de tantos que Vigalondo tenía guardado en un cajón que, al llegar a manos de Anne Hathaway, no sólo quiso quedarse con el papel protagonista, sino que también lo quiso producir. Lo que en una primera instancia fue una historia transcurrida entre Madrid y Santander, finalmente acabó financiado por una gran coproducción entre Estados Unidos, Canadá, España y Corea del Sur con unos quince millones de presupuesto,  rodada en el extranjero y con reparto cien por ciento extranjero.

Gloria, interpretada por Hathaway, es una treintañera con un estilo de vida un tanto descontrolado, colmado de noches etílicas e irresponsabilidades que le pasarán factura cuando ha de dejar su apartamento de Nueva York, tras perder a su pareja y su empleo. Decide retornar al hogar de su infancia, un pequeño pueblo, donde se encontrará con un antiguo compañero de colegio que nunca ha salido de ahí, observando a compañeros, como Gloria, emprender el vuelo lejos del pueblo, mientras él se ha mantenido en la localidad toda su vida, regentando un bar. Tras la llegada de Gloria, unas sorprendentes noticias comienzan a llegar desde el otro lado del océano: Un colosal monstruo aparece en el centro de la ciudad de Seúl, destruyendo la urbe y a sus habitantes. Tras una serie de investigaciones surrealistas, Gloria descubre que el monstruo de Seúl reproduce sus propios movimientos cuando pasa por un pequeño parque del pueblo en una noche de borrachera. Más tarde, descubre que no está sola, sino que Oscar (Jason Sudeikis), su jefe, también proyecta un robot gigante en Seúl cuando se mete en el recinto del parque.

Gloria tratará de enmendar sus errores personales, a través de su monstruo, tratando de salvar a la ciudad de Seúl o, desde otro punto de vista, a su propia vida, devastada por su embriaguez, y defenderla de la amenaza del maligno robot de Oscar, que destruye a conciencia la capital surcoreana, o eliminando lo fantástico, la vida de la gente que le rodea.

A pesar de lo aparentemente sin sentido y absurdo de la premisa, Colossal esconde muchas cosas. Como reza uno de sus eslogans: “There’s a monster in all of us”. Los niños no son los únicos que juegan con monstruos, sino que los adultos tenemos monstruos más grandes y más escondidos, con los que somos capaces de destruir ciudades o nuestra propia vida. Así, lo cómico y fantástico se convierte en drama, gracias al distanciamiento de la representación: El subgénero Kaiju eiga de monstruos orientales está presente y se le rinde homenaje, remitiéndonos a películas como Godzilla (Gojira, Ishiro Honda, 1954). Cabe señalar la anecdótica denuncia por la violación de los derechos de autor del filme japonés Godzilla, por la que finalmente tuvieron que trasladar la acción oriental al escenario de la capital surcoreana, en vez de la japonesa. Así, los monstruos luchan en Seúl ante la atenta mirada de los habitantes locales que asisten al desastre a través de las pantallas de sus ordenadores o móviles, mientras que, en el mismo lugar, está ocurriendo otra serie de asuntos, más existencialistas, de una pareja de adultos que no son capaces de enfrentarse a sus demonios. Como en Extraterrestre, los personajes se relacionan forzados por el marco fantástico, observado a través de la pantalla, elemento también importante en la construcción de la trama de Open Windows (Nacho Vigalondo, 2014).

La originalidad de Colossal es fresca e increíblemente verosímil, donde la fantasía se encuentra en su justa medida para estallar en un final genial y colosal. Al leer la sinopsis del film, se puede pensar que es un todo o nada, pero finalmente, lo que parece va a ser un completo absurdo es un cuento tradicional perfectamente hilado con su heroína, su antagonista villano, su misión y su desenlace en tierras lejanas e inhóspitas. Colossal tiene una coherencia efectiva con toques freak que marcan el sello de identidad del director, que por el momento opinamos que es su mejor obra hasta la fecha.

Tráiler:

Ficha técnica:

Colossal ,  EUA, 2016.

Dirección: Nacho Vigalondo
Duración: 109 minutos
Guion: Nacho Vigalondo
Producción: Voltage Pictures, Sayaka Producciones, Brightlight Picture
Fotografía: Eric Kress
Música: Bear McCreary
Reparto: Anne Hathaway, Dan Stevens, Jason Sudeikis, Austin Stowell, Tim Blake Nelson, Agam Darshi, Hannah Cheramy, Christine Lee

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