Críticas

Lucha de clase

Get Duked!

Otros títulos: Boyz in the wood.

Ninian Doff. Reino Unido, 2019.

Los protagonistas, en lo que se refiere al mundo de la ficción, se presentan en tanto criaturas con sus rasgos especiales; si fueran banales, si no tuvieran gracia, el resultado sería un completo fracaso ya que el público (en las butacas, leyendo o viendo) no lograría sentir cierto apego por ellos. Resultaría, para profundizar un poco más la cuestión, una mala broma, como si alguien (el director, el escritor) hubiera querido demostrar negativamente la importancia que los personajes tienen; efectivamente, una buena historia con unos personajes flojos no logra satisfacer nuestro apetito intelectual. Definir los protagonistas, crear una serie de detalles que les dan una estructura psicológica precisa, bien trazada, no puede sino llevar a un resultado positivo, capaz de por sí de hacerse cargo de buena parte del éxito del producto. Llegamos por esta razón a constatar la importancia de las figuras que rodean la pantalla o las hojas que tenemos en nuestras manos, y no negamos la unicidad que cada una de ella debe tener. No se trata, además, de una cuestión de protagonistas, sino que todo este discurso revela su importancia en relación a cada personaje, desde los secundarios hasta los antagonistas (¿cuántas veces una película fracasa por no sabernos dar un miserable al que odiar?).

Con Get Duked! lo que se nos presenta es una mezcla de géneros y de temáticas que, en su conjunto, logran permitirnos disfrutar de unos noventa minutos de comedia (a veces absurda, a veces negra), y todo esto no solo gracias a una serie de eventos que se acercan al dadaísmo y a su carga anárquica, sino sobre todo a la creación de una pandilla de protagonistas quienes, por como están hechos, no solo nos divierten sino que funcionan en la estructura global del texto fílmico. Si tuviéramos que presentar en una par de palabras este producto, o sea si nos fuera dado el deber de resumirlo todo en un frase, probablemente la mejor descripción sería la siguiente: Predator en el norte de Inglaterra con cuatro jóvenes perdedores en una violenta lucha generacional y social. Podría entonces parecer demasiado, como si nos estuvieran presentando un sinfín de ideas que, en su conjunto, no van a encajar, pero el resultado final funciona y el ojo del director nos permite acercarnos a estas diferentes temáticas según un ritmo muy bien calibrado.

Nótese, por ejemplo, el significado de perdedor que encontramos en estos cuatro protagonistas. No se debe, esta característica, a una deficiencia ontológica (palabra, esta, que solo define un detalle natural, parte de nuestro ADN), sin al factor del contexto social en el que ellos se encuentran. Si su destino es el de formar parte del estrato social más bajo de nuestra comunidad, esto solo significa que nuestro mundo no le permite acceder a un nivel más adecuado. Sin embargo, Get Duked! logra distanciarse del camino de los Bildungsroman y presentar un discurso más amplio y capaz de hablarles a los diferentes constituyentes de nuestra sociedad, en particular a los que se encuentran en un contexto de marginación. Esta idea de exclusión, de distanciamiento socio-cultural, representa entonces una temática que confluye en un discurso de carácter político, algo que se mueve por la película sin que su carácter más bien caótico y divertido acabe desapareciendo paulatinamente. Todo lo contrario, en realidad, y la necesidad de salir de las constricciones del género se presenta una y más veces, poniendo patas arriba todas nuestras expectativas.

Efectivamente, el final de la película nos revela dos detalles importantes: por un lado el carácter inesperado de su desarrollo, mientras que por el otro la necesidad de cambiar nuestra perspectiva en lo que se refiere a la teórica verosimilitud de lo que acabamos de ver. Es aquí que el director, Ninian Doff, logra sorprendernos, cambiando de repente la estructura de la película, como si nos estuviera pidiendo que todo lo que hemos visto, gracias a un interesante ejercicio de meta-narración, vaya a acabar en el conjunto de los cuentos de hada (modernos, anárquicos y sucios), pequeña demostración del carácter de enseñanza metafórica de la ficción. Pero, en el primer caso, la falta de una resolución “esperada” (a veces banal) no se concreta en un acto de madurez de los protagonistas sino en el guiño del director que nos muestra cómo el mundo del cine, como el mundo del teatro desde el mundo clásico griego, necesita a veces un deus ex maquina (y aquí, nada más acertado que esta maquina). En tanto joya, entonces, a lo mejor modesta, Get Duked! logra balancearse entre el buddy movie y la crítica social, como si nos estuviera diciendo que sí, este mundo no funciona, pero no por esto tenemos que creer que para hablar de su suciedad solo nos quedan los discursos serios. ¡A reír!

Ficha técnica:

Get Duked!  / Boyz in the wood ,  Reino Unido, 2019.

Dirección: Ninian Doff
Duración: 87 minutos
Guion: Ninian Doff
Producción: Brian Coffey, Tobey Maguire, Matthew Plouffe, Laura Tunstall
Fotografía: Patrick Meller
Música: Alex Menzies
Reparto: Samuel Bottomley, Viraj Juneja, Rian Gordon, Lewis Gribben, Eddie Izzard, Kate Dickie, Georgie Glen, James Cosmo

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