Entrevistas 

Entrevista a Payal Kapadia, directora de Afternoon Clouds

Payal Kapadia

 

Afternoon Clouds es un bellísimo y arrebatador cortometraje, un poema visual, que nos habla sobre el paso del tiempo y la fugacidad de los hechos, sobre los anhelos y la búsqueda o la comprensión del amor, así como del modo en que dos mujeres de la India intentan entender este misterio. El cortometraje encierra, tal y como nos indica Payal Kapadia, una bellísima metáfora en torno a la dualidad idioma-intimidad, ya que pretende mostrarnos, a través del idioma, cómo conseguir la intimidad que dos amantes no pueden tener de otro modo. Este cortometraje obtuvo una Mención Especial del Jurado Oficial en la tercera edición de Filmadrid.

Se trata de una hipnótica y fascinante película, de apenas doce minutos de duración, que fue presentada en la pasada edición de Cannes (Cinefondation) y a cuya realizadora, Payal Kapadia, ha entrevistado EL ESPECTADOR IMAGINARIO, con el siguiente resultado.

Raúl Liébana (RL): Usted valora mucho el sonido en el cine y cree que tiene un enorme valor. Por otra parte, el origen del cortometraje se encuentra en una práctica de la escuela de cine y televisión de la India (Film and Television Institute of India, FTII). ¿Nos podría hablar acerca de estas dos ideas en la creación de esta bellísima historia?

Payal Kapadia (PK): La película se realizó como un ejercicio práctico en el Instituto de Cine y Televisión de la India. Aquí se esperaba que rodásemos la película íntegramente en el interior de un estudio. Es un ejercicio muy interesante de puesta en escena, porque uno tiene un lienzo completamente vacío con el que ensayar. Desde los colores de cada plano, la naturaleza de la luz y el sonido, todo tiene que ser creado. Esto me dio mucha flexibilidad para experimentar con cierta subjetividad en el diseño de sonido. La película se desarrolla dentro de un espacio relativamente banal, un pequeño apartamento en una ciudad cercana al mar. Pero a través del sonido uno puede crear un mundo más allá del mundo visible. Un mundo interno que está forjado con emociones, recuerdos y sueños. Encuentro el uso del sonido más emocionante, porque creo que todos percibimos el mundo de manera diferente y el sonido es un elemento clave para sacar eso en el cine.

Afternoon Clous rodaje

RL: El cortometraje se rodó en celuloide, en lugar de digital. ¿Cómo cree que ha afectado a la película visualmente? y, según su preferencia, ¿qué diferencias encuentra entre trabajar en película y en digital?

PK: El uso de celuloide o digital realmente depende del guion. Para esta película en particular, pensé que el celuloide era más apropiado. La película tiene un atributo particular, una textura, que suaviza la imagen. Mientras que uno consigue los detalles, la imagen todavía no llega a ser nítida como sí lo es en el digital. Es como trabajar con diferentes materiales para pintar un cuadro o hacer una escultura. El uso de la acuarela permitirá un cierto tipo de trabajo que no será el mismo si se utiliza el óleo.

RL: Una de las fuentes de inspiración de esta historia fue su abuela, ¿nos puede hablar sobre el modo en que le influyó?

PK: Viví en Mumbai durante un tiempo con mi abuela, cuando ella lo hacía con una criada que la cuidaba. Mientras que los personajes de la película no son como ambas, esta situación particular me interesaba. Dos mujeres solteras que tratan de llegar a entender de alguna manera el amor. En la India, las mujeres no hablan abiertamente del amor. A través del medio cinematográfico, traté de hacerlo, utilizando silencios y gestos. También me interesó la idea de lo efímero. Cada año en mi casa, había una flor que brotaba justo con la llegada de los monzones. Permanecía muy poco tiempo y entonces desaparecía durante el resto del año. Pero cuando llegaba, todos estábamos tan emocionados por ello, como si fuese un momento de celebración. Pero su vida era corta, pronto se marchitó y desapareció. Esta noción de temporalidad me resultó interesante… está ligada a una profunda tristeza humana que viene con la fugacidad de las cosas o con la naturaleza efímera de la vida.

RL: Una de las ideas que quería mostrar en su cortometraje es el modo en que las mujeres ven el amor. Aquí se nos muestra, por ejemplo, un encuentro inesperado entre un hombre, ausente durante un año, y una mujer. Por otra parte, también se nos muestra una señora mayor que echa de menos a su marido fallecido, ¿cómo quería que esa idea se reflejase en sus personajes?

PK: Ambas mujeres son como una extensión de la otra. Como mencioné antes, la película trata sobre el amor, así como lo efímero. Para Malti, la joven empleada doméstica, la visita del marinero es como la flor, fugaz. Mientras que la mujer mayor ya ha experimentado una sensación de pérdida y la lleva consigo durante un período prolongado de tiempo. Pero no es sólo la pérdida del otro, el amante, sino una pérdida más triste y personal de sí misma. Su cuerpo ha envejecido y cuando mira el espejo, ella misma ya no puede reconocer a la mujer que está ante sí misma. Estas fueron algunas de las preguntas que quería explorar a través de la película. Una compasión hacia el tiempo y cómo podemos lidiar con su transcurso.

RL: Así es, vemos a las dos mujeres, cuyas historias se muestran en paralelo y surge el contraste entre ambas, con ideas que giran en torno a la pérdida y la melancolía. ¿Por qué quiso mostrar este gran contraste?

PK: Sí, son muy diferentes como personajes y también los antecedentes socioeconómicos. Pero los miedos son similares. Mientras escribía, era ambiguo si el hombre la visitaba, o no. En la película su nombre es ‘Sapan’ que significa ‘sueño’. ¡El encuentro entero pudo haber sido un sueño del día también! Un ensueño que se transforma en una pesadilla para la mujer mayor. El amor aparece con un sentido de regocijo, pero también con mucho miedo. Significa perderse a uno mismo en favor de otra persona y ese es un pensamiento aterrador. Me interesaba esta compleja articulación de amor y compromiso.

RL: Al principio, la película se centra en aspectos rutinarios de la convivencia entre ambas. Pero en su desarrollo, va adquiriendo un carácter como de ensoñación, que viene dado por ese tono pausado de los diálogos, el ritmo interpretativo pausado y por el propio fondo de la historia, ¿cómo le gustaba evocar esta atmósfera?

PK: Sí, la segunda mitad de la película es como si fueran dos sueños. Me gusta usar el espacio que es muy banal y cotidiano, porque es donde los sueños y fantasías pueden manifestarse. Las cosas que uno ve todos los días pueden transformarse súbitamente, adquiriendo nuevos significados, dependiendo de su estado de ánimo. Por ejemplo, un rayo de luz podría caer en su habitación todos los días, pero cómo verlo dependerá de cuál es su estado de ánimo. Otro elemento que me interesa es la ventana. Las mujeres en la India a menudo permanecen dentro de sus hogares para trabajar. La ventana es un espacio donde ven el mundo desplegarse desde lejos, casi como una pantalla de cine.

Afternoon clouds

Para evocar este estado como de ensoñación, me basaba en gran medida en el sonido y en algunos elementos naturales. Como he mencionado antes, el sonido es muy subjetivo y se puede utilizar para crear una sensación flotante que te eleva desde tu entorno natural. También usé elementos naturales como el viento y el mar para agregar calidad al sueño.

Creo que los sueños, los recuerdos y las fantasías también están muy fundamentados en la realidad. No pueden separarse. Siempre hay dos o tres capas que están ocurriendo simultáneamente. Podríamos estar teniendo una conversación seria sobre el cine, pero todo el tiempo podría estar en estado de constante perturbación, pensando en mi amante. En el cine podemos sacar a relucir estas capas paralelas que de otro modo permanecen ocultas.

RL: ¿Cómo le gusta trabajar con los actores?

PK: Trabajar con actores es para mí uno de los procesos más difíciles. No encuentro que la actuación naturalista sea muy emocionante, ya que sólo conduce a una imitación de la vida real. Los gestos, los movimientos de los ojos, la forma en que una mano se mueve o se queda quieta, cómo respira una persona, el tono de la voz, estas cosas se vuelven muy importantes en mi trabajo. Muchas veces escribo una escena y luego trato de interpretarla yo misma para ver si parece orgánico. Encontrar un ritmo entre ellos es la parte difícil y no hacer que parezca demasiado deliberado es muy importante.

RL: ¿Qué quería sugerir a través del uso de los diferentes idiomas?

PK: En la película hay dos idiomas. Mientras las mujeres hablan en hindi, Malti habla con Sapan en nepalí o nepalés. Esto es muy común en la India, donde hay personas hablando, al menos, dos lenguas, dado que cada estado tiene su propio idioma y, luego, está el hindi que es la lengua nacional. Malti es una inmigrante, por lo que su idioma también es diferente. La idea es que dos personas necesitan reunirse en privado pero no pueden hacerlo. Entonces, ¿qué método pueden encontrar para la privacidad? Ellos pueden crearlo hablando un idioma que sólo ellos entienden.

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