Críticas

Un prodigio de pocos milagros

El prodigio

The Wonder. Sebastián Lelio. EUA, Irlanda, Reino Unido, 2022.

El Prodigio - CartelDesde que Una Mujer Fantástica (2017) se llevó el Oscar, el chileno Sebastián Lelio se ha dedicado a internacionalizar su carrera y a hacer películas con actrices internacionales: ya lo vimos en Disobedience (2017) con Rachel Weisz y Rachel McAdams; y más recientemente en Gloria Bell (2018) con Julianne Moore, un remake de su propia cinta Gloria (2013), la que llevó a su protagonista, Paulina García, a llevarse el Oso de Plata en Berlín. Sus historias giran alrededor de mujeres, muy por el estilo del director y guionista Rodrigo García Barcha. Así que no es sorpresa ver que su más reciente largometraje, El prodigio (The Wonder, 2022), sea una adaptación de una obra de Emma Donoghue y tenga de protagonista a Florence Pugh, una de las más exitosas actrices de la nueva ola de Hollywood.

La premisa de esta historia es sencilla e interesante: la enfermera británica Lib Wright (Pugh) ha sido reclutada junto a la Hermana Michael (Josie Walker) para ir a un remoto lugar de Irlanda en 1862 e investigar a Anna O’Donnell (Kila Lord Cassidy), una pequeña niña de 11 años que no come nada hace 4 meses. Con turnos de 8 horas para cada una de mujeres, ellas deben vigilar a la pequeña y no compartir sus opiniones durante un mes, para luego dar su veredicto frente al Consejo de hombres del pueblo. Para Lib lo que sucede es simplemente imposible, la pequeña debe comer a escondidas o está haciendo alguna trampa, está convencida que la va a descubrir. Y ahí empiezan las sorpresas: Anna es una joven alegre, llena de vida y color, no está sufriendo ni está enferma. Y en realidad no está comiendo. ¿Qué es lo que sucede, entonces? ¿Es una niña santa, prodigiosa, tocada por Dios?

El Prodigio - Fotograma

Esta es la segunda novela de Emma Donoghue adaptada al cine, la primera siendo La Habitación (Room, 2015), cuyo guion fue escrito por la misma autora y fue nominada al premio Oscar. En esta ocasión, para la versión cinematográfica, se juntó con el director y con Alice Birch, quien se ha encargado de adaptar los libros de Sally Rooney para televisión. Esta combinación poderosa podría significar un éxito asegurado, pero desafortunadamente cae lejos de las expectativas, tanto de las cintas anteriores del director como de la exitosa carrera de Donoghue.

La película siempre va a paso lento y delicado, cuidando los detalles y la fotografía, lo que le da una belleza a la imagen, una cierta poesía innegable. Cuando se revela la razón por la que Anna ha decidido no comer es un momento devastador, uno puede pensar que esto va a sacudir a todos los personajes… Pero no, le sigue faltando «el centavo para el peso», como dicen en el país de donde vengo yo. El ritmo de la cinta cambia con esta revelación, haciendo que el suspenso que se venía manejando se transforme en un drama intimista sobre la maternidad y la pérdida, una carga que Lib lleva encima sin poder resolver completamente, pero sin lograr conquistar. Desde que la cinta arranca, siento que prometen una cosa y entregan otra, que no está enteramente mal, pero es rara…

Creo que es culpa de ese comienzo extraño, donde Lelio se las da de Bergman y de Von Trier mostrando el estudio donde rodaron la cinta y un personaje explicando en Off que lo que estamos a punto de ver es una película. Como dice una leyenda mexicana de la música, ¿pero qué necesidad? ¿Para qué tanto problema? Recalcar lo obvio no lo hace más interesante, todos sabemos que estamos viendo una película de ficción. Y más allá, ¿qué le aporta eso a la cinta? En clases de guion le enseñan a uno que si una escena de quita y la película sigue funcionando igual, esa escena sobraba desde un comienzo. Pues bien, eso pasa acá. Lo «meta» que significa mostrar el artificio y exponer el estudio no le aporta absolutamente nada a la cinta.

El Prodigio - Fotograma

Rápidamente, Pugh está demostrando ser una de las mejores actrices jóvenes que existen, su trabajo salva a historias perdidas en sus propias líneas como No Te Preocupes, Querida (Don’t Worry Darling, Olivia Wilde, 2022) y se destaca en cintas de acción con una fuerte contraparte como Scarlett Johansson en Viuda Negra (Black Widow, Cate Shortland, 2021). Acá lidera un reparto femenino potente con una interpretación poderosa, creíble y llena de secretos, pero con personajes con los que nunca llegamos a identificarnos ni a querer, son demasiado arraigados en sus creencias y viven de acuerdo con la época, sin dejar mucho espacio para que el espectador se identifique.

Los mensajes sobre la feminidad y el control sobre su propio cuerpo, la religión y lo lejos que se puede llegar por una creencia están totalmente claros, es lo que hacen que el espectador se quede viendo. ¿Cuál es la necesidad de confundir con ese comienzo? Creo que esa herramienta, en lugar de sumar puntos le resta, haciendo que la cinta deje ese mal sabor de boca de no saber si elegí la película correcta de Netflix o si valió la pena el tiempo que le regalé al sentarme frente al televisor. ¿Mejor hubiera elegido una serie? Ya fue. Para otros críticos, esta cinta es una revelación, una de los mejores del año, pero para este servidor, le quedaron debiendo bastante.

Trailer:

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Ficha técnica:

El prodigio (The Wonder),  EUA, Irlanda, Reino Unido, 2022.

Dirección: Sebastián Lelio
Duración: 108 minutos
Guion: Sebastián Lelio, Emma Donoghue & Alice Birch
Producción: Emma Donoghue, Len Blavatnik, Danny Cohen, Ed Guiney, Juliette Howell, Angus Lamont, Andrew Lowe, Tessa Ross, Jasmina Torbati
Fotografía: Ari Wegner
Música: Matthew Herbert
Reparto: Florence Pugh, Niamh Algar, David Wilmot, Ruth Bradley, Toby Jones, Ciarán Hinds, Brían F. O'Byrne, Josie Walker, Tom Burke

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