Críticas

Atrapada en el tiempo

El increíble finde menguante

Jon Mikel Caballero. España, 2019.

Cartel de la película El increíbleEl joven realizador navarro Jon Mikel Caballero ofrece para su ópera prima El increíble finde menguante, una exigente y elaborada propuesta centrada en cómo revertir un acontecimiento que nos resulta funesto y el engranaje temporal que utilizamos para procurar que la mala noticia no se produzca. A esta sugerente tarea se va a entregar, en cuerpo y alma, el personaje central de la película, Alba (Iria del Río), atrapada en un bucle transitorio decreciente y dotada para poder manipular la situación, porque el tiempo es suyo.

El hecho de recibir una noticia no deseada de matiz amargo y doloroso afecta el comportamiento y el carácter. Te hundes, manifiestas desánimo, te muestras vulnerable, agotada y destrozada moralmente. Sobre todo cuando se trata de encajar un asunto de índole amoroso, sentimental, tan duro y desagradable como que tu novio, con el que había planes de envergadura mayor, te deja porque cree que la relación se ha deteriorado, apagado, no hay chispa y tampoco entusiasmo y lo mejor es tomarse un tiempo para meditar, reflexionar y averiguar si lo más conveniente es estar cerca o alejados.

Fotograma de la protagonista de El increíble

Este socavón es una bofetada enorme, sobre todo cuando estás convencida que amas a tu pareja, Pablo (Adán Quintero), que lo quieres y no deseas vivir sin él. Pero él da el paso hacia adelante, toma la iniciativa y te suelta su decisión en el momento más inoportuno y en el sitio menos adecuado. Cuando parece que la ruptura y separación es inevitable y se constata el fracaso del amor, la vida de ficción, es decir, la vida cinematográfica, con sus dosis de fantasía, te proporciona no solo la solución, sino también el remedio para alterar el desencanto y convertirlo en una constante repetición de la historia, en el comienzo de todo. Es lo bueno que tiene el cine y uno de sus más fascinante recursos del lenguaje cinematográfico, el tiempo y su empleo para manipularlo, en este caso, de constante vuelta atrás, es decir, de retornar a la casilla de salida y partir en la nueva jugada que se te concede con el futuro sabido para adaptarlo a tu acomodo y trastocar la infelicidad en algo hermoso y a la carta.

Fotograma de El increíble finde menguante

Por lo tanto, en El increíble finde menguante se plantea otro tema que está siendo muy manoseado por los guionistas y que obedece a la presencia de las segundas oportunidades en los argumentos. En este caso, Alba, cuando se inicia la narración, desconoce un don, una cualidad mágica que sus compañeros no tienen, de tal manera que, cuando es avisada del golpe que va a recibir de su pareja, el tiempo se detiene y una onda la transporta al comienzo de la acción. En esta segunda porción, se repiten algunos emplazamientos que ya conocemos, que el montaje comienza a aligerar las escenas conocidas y orientar al espectador a conveniencia de Alba, que va ajustando y trastocando, pedazo a pedazo, un devenir construido sobre el desamor y tener la capacidad propia de la ciencia-ficción para anular el efecto expansivo del descalabro que prepara Pablo.

Cuando estás viendo este curioso largometraje, primera realización de un cineasta que proviene del campo del cortometraje, te viene a la cabeza una singular pieza que a mí, en su día, me dejó noqueado. Me refiero a la referencia de Atrapado en el tiempo (Groundhog Day, Harold Ramis, 1993), la chiflada distopía sobre un engreído meteorólogo (Bill Murray), a quien el destino le concede unas cuantas oportunidades de rectificar su acusada desfachatez y lograr el amor de una guapa y simpática reportera (Andie McDowell). Lo mismo le pasa a Alba. La ficción y la manipulación del tiempo, que ella va anotando en su brazo, homenajeando a Memento (Christopher Nolan, 2000), le permiten conjugar los hechos, trastocarlos, modificar la orientación y esculpir el presente para que el futuro no sea el que hemos visto al principio, sino el que es intervenido por Alba y acondicionado a su antojo para evitar el fiasco.

Escena coral de la película El increíble

Todo este tinglado espacio/tiempo funciona con solvencia, agilidad y curiosidad. El increíble finde menguante aparece como una película que te puede dislocar, pero definitivamente te sorprende. Te engulle en su remolino y te deja como testigo de una anécdota que está estirada lo necesario y te permite apreciar en su justa medida el atrevimiento de un joven director con ganas de llamar la atención con un guion fresco y osado. Una pequeña muestra de un tipo de cine que se realiza en España, alejado de las coordenadas dominantes de las televisiones privadas que establecen un modelo de filme acorde con unos postulados prefabricados, y que trata de arriesgar lo justo pero suficiente como mostrar que las producciones independientes, rodadas con poco presupuesto y con intenciones de poner en pantalla algo distinto, existen y que hay que celebrarlo.

La película no se limita a explotar el bucle temporal como bagaje creativo abierto a muchas posibilidades, al todo es posible, sino que el largometraje es también un retrato generacional de un puñado de seres ubicados en una edad complicada, los treinta. Camino de tomar responsabilidades serias y adultas (trabajo, familia), de encontrar el lugar adecuado en este mundo o conservar la inocencia de Peter Pan, evitar madurar y no encarar los problemas y sinsabores con los que te atosiga la sociedad.

Escena de El increíble finde menguante

Un aspecto, sin embargo, que está apuntado pero no se profundiza. Lo que al inicio de la película parece la radiografía coral de un grupo de amigos, consolidado a través de tres parejas que se reúnen durante un fin de semana en una casa rural para pasarlo bien y tratar asuntos de calado, no coge esa dirección, apostillada por breves alusiones, sino Jon Mikel prefiere decantarse por armar una historia cercana sobre el amor y sus vericuetos.

Por lo tanto, curioso filme de ciencia-ficción que habla, en medio de un espacio natural, de la inercia y el estancamiento de las relaciones, contado a través de un bucle temporal en el que el destino puede ser modificado si nos otorgan esa cualidad.

Tráiler de la película:

Ficha técnica:

El increíble finde menguante ,  España, 2019.

Dirección: Jon Mikel Caballero
Duración: 93 minutos
Guion: Jon Mikel Caballero
Producción: Montreux Entertaiment / Trepamuros Producciones
Fotografía: Tânia de Fonseca
Música: Luis Hernáiz
Reparto: Iria del Río, Adam Quintero, Nadia de Santiago, Jimmy Castro, Adrián Expósito, Irene Ruiz, Luis Tosar

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