Críticas

Encanto íntegro discriminado

Boda de papel

Otros títulos: Wedding Doll.

Gatuna MeNiyar. Nitzan Giladi. Israel, 2015.

Cartel de la película Boda de papelEl director israelí Nitzan Giladi, en su primera incursión en el largometraje de ficción, intenta reflexionar sobre el trato que se otorga a las personas con alguna discapacidad física o mental. La protagonista de la película, Hagit, tiene una ligera minusvalía, vive con su protectora madre Sarah, trabaja en una fábrica de papel higiénico, y sobre todo, es una persona feliz y optimista, que irradia alegría a su alrededor, con una perenne sonrisa y un encanto muy especial. Recuerda a Selma, el personaje principal del musical de Lars Von Trier del año 2000, Bailar en la oscuridad (Dancer in the Dark), interpretado por Björk. El inicio de la idea, madurada durante una década, vino de la propia vida del director, al estar un tiempo haciendo teatro callejero con un grupo en el que se disfrazaban de mujeres con vestidos de novia confeccionados de rollos de papel, y además, darse la circunstancia de tener un hermano que regresó del Líbano con síndrome postraumático, lo que hizo que su padre se volcara en atenciones hacia él.

Rodada en el sur de Israel, a través de un paisaje desértico espectacular, de aspecto alucinante y lunático, utiliza una fotografía, responsabilidad de Roey Roth, destacable por su intensidad, contrastando colores potentes que armonizan con el carácter y circunstancias de Hagit, muy bien desarrollada por la actriz Moran Rosenblatt, con tonos más apagados cuando la escena se centra en la madre, interpretada por la actriz Asy Levy: ¿ilusión por la existencia frente a vida renunciada? El realizador, plano a plano, se va preguntando sobre quién es el verdadero discapacitado, con la muestra de moralidades desaforadas y absurdas, arraigadas profundamente en todas las culturas. ¿Por qué tanta hipocresía, destinando recursos para facilitar la vida de aquellos que tienen alguna discapacidad, si luego los apartamos de disfrutar plenamente de la existencia?

Escena de Boda de papelEl film también habla de sentimientos de culpabilidad que se arrastran eternamente, de la intensidad en la protección del débil en detrimento del desarrollo de la propia historia personal y, además, de la desconfianza y maltrato hacia el diferente, de la malicia que puede albergar el ser humano hacia quien cree inferior, perversidad que es capaz de llegar a alcanzar cotas mucho más intensas, si se pone de manifiesto en la impunidad y el anonimato de la manada; y también medita la obra sobre las ilusiones y esperanzas, las atracciones que sentimos por otros y que no somos capaces de asimilar en lo que significan de enriquecimiento…

Estamos, en definitiva, ante una película que encandila, que nos sacude interiormente, que nos hace preguntarnos hasta dónde puede llegar la crueldad de la raza humana ante el que considera inferior o diferente, y que nos advierte de lo mucho que nos engañamos, mientras aplacamos nuestra propia conciencia pensando que velamos por ellos, cuando en realidad lo que estamos haciendo es discriminarlos. La mirada sobre la discapacidad es amplia, y no se evita ningún tema por espinoso que parezca. La reflexión sobre amor, sexo, inserción laboral, belleza o independencia se afronta con consideración, sin hipocresía y con decisión.

Ficha técnica:

Boda de papel  / Wedding Doll (Gatuna MeNiyar),  Israel, 2015.

Dirección: Nitzan Giladi
Guión: Nitzan Giladi
Fotografía: Roey Roth
Música: Lior Rosner
Reparto: Roy Assaf, Aryeh Cherner, Aviv Elkabeth, Aviva Ger, Itzik Giuli, Ilan Hazan , Tomer Kapon, Oded Leopold, Assi Levy, Ofir Nahari, Yehuda Nahari, Udi Persi, Moran Rosenblatt

Pilar Roldán Usó

Graduada del Master en Crítica Cinematográfica de AULA CRÍTICA

 

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