Críticas

Destilando amabilidad en la problemática

Aprendiendo a conducir

Learning to drive. Isabel Coixet. EEUU, 2014.

Aprendiendo a conducir. cartelLa última propuesta de la directora catalana Isabel Coixet nos lleva, a través de una comedia, a recorrer las calles de la ciudad de Nueva York, con un proyecto cuyo guion no es propio, (la guionista, Sarah Kernochany , es conocida por anteriores trabajos, entre los que se encuentran Nueve semanas y mediaNine 1/2 weeks, Adrian Lyne, 1986) o Lo que la verdad esconde (What lies beneath, Robert Zemeckis, 2000), y de la mano de dos protagonistas, Ben Kingsley y Patricia Clarkson, ya conocidos en su filmografía (Elegy, 2008).

El film, centrándose en la anécdota de la realización de prácticas para la obtención de la licencia de conducción en las mismas calles neoyorquinas, se acerca demasiado alegre y superficialmente a problemas muy graves, con un prisma excesivamente optimista, casi de manual de autoayuda. La emigración ilegal, la soledad, el acoso policial, la separación de la pareja, el engaño, la persecución política o religiosa, el racismo o el matrimonio concertado, son tratados con demasiada ligereza, obviando el drama y el dolor que conllevan. Para ello, Coixet se vale de una fotografía con un colorido resplandeciente e intenso, que parece pretender todavía más el alejamiento del fondo de los problemas, acercándose a una estética casi de cuento de hadas, también en consonancia con la empatía que la cámara establece con los personajes y sus debilidades.

La puesta en escena es cuidada, en unos encuadres en los que predominan los primeros y medios planos. No es precisamente la única vez que la realizadora española se desplaza a territorios diversos para la filmación de sus películas, y en Nueva York, en sus congestionadas calles, parece que se encuentra cómoda y suelta, lo que termina reflejándose en la agilidad de la obra, que va transcurriendo sin sobresaltos pero sin dejar huella alguna. La música responde prácticamente a los anteriores considerandos, tanto en las canciones en “versión” americana o asiática: amable, reiterativa y olvidable. La narración es lineal, aunque se le añaden tres ensoñaciones de la actriz protagonista que realmente no aportan gran cosa al conjunto.

Aprendiendo_a_conducir_1Por lo que respecta a los actores, de Ben Kingsley (“Sir” Ben Kingsley, como recuerdan los títulos de crédito), teníamos en la memoria mejores interpretaciones. En esta ocasión, nos evoca en demasiadas escenas cierta semejanza con Peter Seller en El guateque (The Party, Blake Edwards, 1968), no precisamente para aproximarse a la inolvidable y conmovedora actuación sobre aquel hindú con aspiraciones de actor, patoso, simple y entrañable. Kingsley, con este trabajo que intenta rozar lo cómico y ocurrente con el habla y el movimiento del cuerpo, consigue alejarnos del patrón de hombre que parece representar: una persona con principios rígidos, honesta, amable y laboriosa. Patricia Clarkson, encarnando a una mujer madura en un momento vital confuso y desorientado, abusa de ese estado, y en momentos parece convertir a su personaje en una histriónica adolescente. Recurre en exceso a las explosiones de ira, con su abogada, en los saltitos enloquecidos con Kingsley, en las reacciones coléricas o casi indignas con su ex-marido.

De los problemas de la comunidad sij, de las persecuciones políticas y religiosas que han padecido en su tierra natal, del odio que generan al ser confundidos por talibanes o musulmanes radicales, y por ello atacados con violencia verbal y física, poco se dice (apenas un par de escenas lo roza tangencialmente). No hace mucho más que un par de años, fue atacado un templo sij en Wisconsin, en donde murieron seis personas, acaso por la circunstancia de utilizar barba y turbante. Los sijes en Nueva York (estamos hablando de una comunidad religiosa que se encuentra entre las diez más numerosas en todo el mundo), son retratados de una forma costumbrista, orgullosos de poder pertenecer a un país tan grande, libre y con tantas oportunidades como Estados Unidos (eso el que puede, pues el derecho de asilo no se regala, precisamente), y más orgullosos todavía de abandonar su lengua natal para abrazar el gran y universal idioma inglés. Muy interesante el momento de la película, en el supermercado, en el que se muestran comportamientos de razas de primera, segunda y demás categorías. Genera profundo desasosiego y reflexión sobre la estupidez a la que pueden llegar los humanos en general.

aprendiendo_a_conducir_2Isabel Coixet, que ha tenido ciertas tensiones con la crítica, al haber llevado durante años a la pantalla un cine personal, que habitualmente generaba sentimientos muy encontrados, ya con adhesiones entusiastas o rechazos rotundos, hace de su heroína principal, Wendy (Patricia Clarkson), una profesional exitosa dedicada a la crítica literaria, y no pierde ocasión para incluir una escena en la que en un debate radiofónico se cuestiona la validez u oportunidad de la labor crítica sobre distintas artes.

Hubiera resultado interesante abrir una polémica cinematográfica sobre el asunto canalizador de la película: la tenencia de la licencia para conducir vehículos a motor. ¿De verdad “todo” el mundo debe tener el derecho a conducir, con independencia de su pericia, atención o condición física?, ¿no estamos hablando de un tema demasiado serio, que puede afectar y desgraciadamente afecta a la integridad de muchas personas ajenas?, ¿no deberían establecerse más cortapisas y exámenes físicos y psíquicos para la obtención de la licencia y su renovación?,  ¿es posible que el volumen recaudatorio y ciertos intereses empresariales estén empujando para no abrir el melón y cuestionarse el sistema? Parece que resulta tan fácil obtener y retener el carnet de conducir como difícil o casi imposible termina resultando la obtención de la ciudadanía estadounidense, a pesar de que acabes aterrizando en aquella tierra en huída de un verdadero infierno discriminatorio, en el que el más poderoso no ceja en su intento de perseguir y castigar a lo más débil y diferente.

Tráiler:

Ficha técnica:

Aprendiendo a conducir (Learning to drive),  EEUU, 2014.

Dirección: Isabel Coixet
Guión: Sarah Kernochan
Producción: Broad Green Pictures
Fotografía: Manel Ruiz
Música: Dhani Harrison
Reparto: Patricia Clarkson. Ben Kingsley. Grace Gummer. Sarita Choudhury. Jake Weber. Samantha Bee. Daniela Lavender

Pilar Roldán Usó

Graduada del Master en Crítica Cinematográfica de AULA CRÍTICA

 

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