Críticas

Hormiga Rey

Antman

Peyton Reed. EUA, 2015.

Cartel de la película AntmanA estas alturas, ya el que más y el que menos está familiarizado con el modus operandi de los estudios Marvel. En 2005, Marvel Studios informó que iba a comenzar a crear de forma independiente sus películas, abandonando por tanto la política de coproducción que había mantenido hasta entonces con otros estudios. Haciendo acopio de personajes cuyos derechos aún les pertenecían (todos salvo los X-men, 4 Fantásticos y Spiderman ), “la casa de las Ideas” inició en 2008 el proyecto de aunar a todos los personajes de sus comics en un único “Universo Cinematográfico Marvel” en el que convivan e interactúen del mismo modo que lo hacen en las viñetas. Hasta el momento y al ritmo de una o dos películas al año, el estudio ha ido conformando su particular universo que va enriqueciéndose y mejorando conforme se van sucediendo las “fases” de su proyecto a largo plazo: la primera que se inicio con Iron Man y acabo con Los Vengadores de Whedon; y la segunda que se inicia con Iron Man 3, que cristaliza en la secuela de la película de Whedon, Los Vengadores: La era de Ultrón y que se da por concluida con la película a tratar en esta ocasión, Antman. A la espera de una tercera fase que promete ser bastante ambiciosa a juzgar por la cantidad de títulos ya anunciados, me alegra poder decir que la trayectoria del Universo Cinematográfico Marvel (UCM) hasta ahora ha ido in crescendo tanto en la calidad de los filmes, individualmente, como en la profundidad de la trama que los une.

Creo que es necesario reseñar que cada una de las películas inscritas en el UCM funcionan, no solo por sí mismas, sino también y casi de forma más intensa, como parte del conjunto. El proyecto cinematográfico de Marvel sigue unas pautas que recuerdan a los planes editoriales que rigen las “temporadas” de los diferentes personajes en el ámbito del comic: estos viven sus aventuras por separado con algún encuentro casual hasta que un gran evento o “crossover” les empuja a aunar fuerzas o hasta a enfrentarse. Terminado ese episodio, los personajes retoman sus respectivos periplos, afectados en mayor o menor medida por los acontecimientos anteriores. Este tipo de recurso es, como ya digo, muy frecuente en el mundo del comic, y ahora está siendo extrapolado también a la producción del estudio cinematográfico. Este empeño genera un producto de entretenimiento que, aunque atado a las leyes de la oferta y la demanda que priman en los blockbuster, tiene un valor añadido que no siempre es reconocido por el público casual.

Fotograma de AntmanAntman, de Peyton Reed es la 12º película del estudio y marca el final de la segunda fase de UCM. Es además la primera protagonizada por un único superhéroe no inscrito en el grupo de Los Vengadores.

Scott Lang (Paul Rudd), ladrón por una buena causa y padre divorciado de una niña, se topa sin pretenderlo con Hank Pym (Michael Douglas, curiosamente bien rejuvenecido digitalmente en la escena inicial), que había sido el superhéroe Antman gracias a una tecnología desarrollada por él mismo, que le permitía reducir su tamaño hasta el nivel de un insecto y comunicarse con las hormigas. Elegido como el sucesor de Antman por el propio Pym, Scott tendrá que habituarse rápidamente a sus nuevas habilidades, gracias también a Hope (Evangeline Lilly), la hija de Hank, para poder atajar una preocupante amenaza perpetrada por Darren Cross (Corey Stoll), un antiguo discípulo de Hank Pym que pretende desarrollar la propia tecnología de su mentor con fines bélicos.

Paul Rudd y Michael Douglas en AntmanEl guion, sí bien no aspira a ser nada tremendamente original ni inesperado, aporta un toque de frescura a la película al abogar por un protagonismo no tan centrado solamente en el personaje principal. Especialmente, Douglas disfruta de una muy notable presencia en el argumento no solo, diría yo, con fines estrictamente relacionados con la película, sino también para elaborar convenientemente la estrategia que ha ideado el estudio para solucionar el problema de los dos “Antman” que existen en los comics, quedando así Pym, tal como fue, como el héroe en los 70 y Lang, el de la actualidad, un relevo generacional bastante satisfactorio y respetuoso con los admiradores de este díscolo personaje. Más allá de los superhéroes, también Evangeline Lilly cumple con un papel femenino con bastante empaque para lo que suele dar el género; y Michael Peña, que interpreta a Luis, un viejo amigo de Scott, que monopoliza todas las escenas en las que sale gracias a este divertidísimo personaje que parece venirle como anillo al dedo. Peor parado queda Corey Stoll, que no se luce en el papel de un villano algo anodino y flojo, una pena teniendo en cuenta que el actor está empezando a hacerse un hueco en la industria por su buen hacer.

El ritmo de la trama es ágil pero no por ello obvia ciertos detalles que le dan profundidad al protagonista y lo desmarcan del estereotipo clásico del superhéroe: la relación con su hija, la competencia con el novio de su ex mujer… Por otro lado, la comedia en la película se mantiene prácticamente al mismo nivel que la pura acción, es interesante comprobar cómo aprovechan al máximo la propia naturaleza del personaje para sacar chistes hasta en pleno clímax de una pelea. La banda sonora, alejada de las composiciones grandilocuentes y más relacionadas con lo visto/oído en Guardianes de la Galaxia, también favorece esa comicidad y agilidad del guion.

Con la hormiga AnthonyComo digo, la misma idiosincrasia de Antman lo convierte en un personaje muy jugoso y lleno de posibilidades. La acción a nivel de “insecto” da pie a muchas situaciones cómicas que se explotan, como no podía ser de otra forma, con ese humor socarrón y facilote que es marca de la casa. El aparato cómico de la cinta también juega mucho con las hormigas, auténticas coprotagonistas de la historia y, sin duda, un recurso muy bien utilizado, que no solo colabora en el transcurso de la acción, sino que además llena las escenas tanto en primer como en segundo plano de movimiento y dinamismo.

A resaltar también el obligatorio pero excelentemente tratado “cruce” con un miembro de Los Vengadores, que se salda con una de las mejores escenas de la película: divertida, espectacular y de una gran frescura digna de serle reconocida al director.

El filme de Peyton es, a lo sumo, un muy buen entretenimiento que aprovecha con gusto las posibilidades cómicas y de acción que ofrece Antman (aprovechadas incluso en los carteles de la película). Supone también un cierre original a esta segunda fase del UCM, al cual ha aportado ya a un/unos personaje/s que espero sigan ofreciendo ese toque de frescura que tan bien le va a venir al proyecto marvelita.

Trailer:

Ficha técnica:

Antman ,  EUA, 2015.

Dirección: Peyton Reed
Guión: Edgar Wright, Joe Cornish, Adam McKay, Paul Rudd
Producción: Kevin Feige
Fotografía: Russell Carpenter
Música: Christophe Beck
Reparto: Paul Rudd, Evangeline Lilly, Corey Stoll, Michael Peña, Bobby Cannavale, Tip T.I. Harris, Michael Douglas

Eduardo de Andrés Aguilar

Graduado del Master en Crítica Cinematográfica de AULA CRÍTICA

 

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