Reseñas de festivales 

Workers

06 - WorkersEste es el primer largometraje de ficción del joven director mexicano José Luis Valle, luego del documental El milagro del Papa (2009) y tres cortometrajes.

Parece mentira que se trate de una ópera prima, en especial por la bellísima estética que tiene el film. El director nos regala escenas hermosas de Tijuana y de sus actores realizando tareas cotidianas.

Workers comienza y termina con una pareja en la orilla del mar, que se comunica a través del muro de Tijuana. Una parte de este extenso muro (llamado también el muro de la vergüenza) se adentra varios kilómetros en el océano. Los planos del mar y el ruido de las olas de fondo nos transportan y nos dejan en un estado de reflexión. El ritmo en todo el film es muy relajado, a pesar de las brutales injusticias que muestra.

Existen muchos personajes, varios de ellos muy coloridos e interesantes: un niño que le enseña a leer a un adulto, una joven víctima de abusos sexuales y un chofer que nunca tuvo un automóvil propio. Pero los principales son Rafael y Lidia. La película transcurre en los dos ejes de sus historias personales, que estuvieron unidas años atrás, cuando eran marido y mujer. Luego de perder a su hijito en un accidente, la pareja no pudo continuar junta.

Hace treinta años que Rafael trabaja en una empresa norteamericana de lámparas, y cuando llega el momento de retirarse, el patrón le niega este derecho. Lidia trabajó durante toda su vida en una mansión, cuidando de una señora adinerada. Cuando la mujer fallece, Lidia y sus compañeros deben cuidar de la heredera de la fortuna: una perra galgo llamada Princesa.

Ambos actores contaron, en la sesión de preguntas y respuestas, luego de la proyección en la Berlinale, que este film fue un desafío. Tuvieron que aprender a ser menos expresivos y callarse las emociones para interpretar a estos personajes pasivos que acompañan el ritmo del film.

El guion de José Luis Valle es ingenioso, original y muy entretenido. Es una obra que denuncia injusticias sociales, pero de una manera muy sutil, con mucha dignidad y altura.

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