Críticas

Venom regresa con un derroche efectos

Venom: Habrá matanza

Otros títulos: Venom: Carnage liberado.

Venom: Let there be Carnage. Andy Serkis. EUA, Reino Unido, Canadá, 2021.

Venom: habrá matanza - CartelEs claro que para disfrutar mejor Venom: Habrá matanza (Venom: Let there be Carnage, Andy Serkis, 2021) es recomendable haber visto la primera parte y tener cierta afinidad con el mundo de los cómics de Marvel. Pero no es un requisito obligatorio para entender esta secuela, pues la película logra explicar rápidamente a través de diálogos qué sucedió antes y plantea una historia de amistad que divierte y logra apelar a todas las edades. Y por supuesto, con una gran cantidad de enfrentamientos y efectos especiales que hacen que valga la pena verla en la sala de cine.

Tom Hardy regresa como Eddie Brock, el periodista/antihéroe que se ha convertido en el huésped de Venom, un alienígena con el que hace una perfecta simbiosis y que le da poderes extraordinarios. Pero esta vez, la convivencia ha demostrado ser caótica: Venom quiere comer “malos humanos”, pero Eddie se lo impide. La discusión llega a extremos, haciendo que Venom abandone a Eddie y busque otro huésped, para poder vivir la vida como quiere. El enemigo, en esta ocasión, es Cletus Kasady (Woody Harrelson), un asesino en serie que es condenado a morir por inyección letal, pero antes de hacerlo está dispuesto a hablar solo con Brock. Kasady logra obtener solo una parte de Venom, y cuando está a punto de morir, Carnage decide salir, destruyendo todo a su paso. Por supuesto, el antihéroe es quien debe tener la amenaza que él mismo creó, lo que obliga a Eddie y Venom a volverse a juntar, ayudados por Anne (Michelle Williams), la exprometida de Eddie, que ya ha hecho una nueva vida junto a Dan (Reid Scott).

Venom: habrá matanza - Fotograma

La aventura es clara y la diversión está asegurada. Hardy se destaca de nuevo como Eddie y la voz de Venom, haciendo una combinación explosiva y divertida, con ciertos toques de inocencia y unos diálogos con el “punch” adecuado para la comedia, que fueron escritos por Kelly Marcel, quien también escribió la primera parte. En esta ocasión se basó en una historia creada por ella junto con Hardy (ambos productores de la cinta), que habla sobre el poder de una amistad que llega hasta la dependencia, en medio de hostilidad y bromas pesadas que solo demuestran que Venom y Eddie están hechos el uno para el otro.

Williams y Scott son las apuestas seguras de buenos actores haciendo lo que les corresponde, además de tener la experiencia con los mismos personajes, pues también vienen del filme anterior. Harrelson logra un genial Kasady y la voz de Carnage, que al comienzo no quería interpretar, pero logró ser convencido por el director, Andy Serkis, que es todo un experto en ese tema: él fue la voz de Smeagol en la trilogía de El Señor de los Anillos e interpretó a Caesar en El origen del planeta de los simios (Rise of the Planet of the Apes, Rupert Wyatt, 2011), entre otros papeles.

Venom: habrá matanza - Fotograma

Naomie Harris es la otra villana. Ella interpreta a France Barrison, la novia de Carnage que se conoce como Shriek (“Grito” en inglés), pues su superpoder es su poderoso grito, que puede arrasar con todo alrededor. Esta historia se aleja completamente del cómic original, de hecho es totalmente opuesta, pero sigue funcionando en el universo planteado desde la cinta anterior.

Como suele suceder en las películas de Marvel, la fortaleza recae en los efectos especiales. Tanto Venom como Carnage han llegado a un nivel de detalle muy interesante, que por momentos se siente real. Sus movimientos y los poderes sobrenaturales que tienen hacen que el derroche de trabajo visual sea absoluto y logran ser convincentes. Los enfrentamientos tienen unos movimientos de cámara vertiginosos, muy ágiles y que se corresponden con la acción.

Es evidente que la experiencia de Serkis como actor marca una influencia en su propuesta como director, pues el ritmo establecido es una montaña rusa de emociones mezclado con humor y momentos íntimos con los personajes, dejándonos conocer un poco más de cada uno. Es mucho más corta que su predecesora, 45 minutos menos, lo que hace que cada minuto acá sea importante y no haya tantas escenas de relleno por cumplir, al ser una secuela ya no tiene que presentar a los personajes ni extenderse en las razones de por qué hacen lo que hacen, lo que le da frescura a la cinta.

Venom: habrá matanza - Fotograma

Para los más aficionados: solo hay una escena después del final de la película, no se tienen que quedar hasta que pasen todos los créditos. Justo a continuación de los primeros créditos viene una escena que enloqueció al público en la sala donde vi la cinta y que parece conectar directamente a Venom con la tan esperada Spider-Man: Sin camino a casa, que se estrenará a finales de 2021.

A pesar de tener una historia sencilla y predecible, llena de falencias e incoherencias si nos apegamos a la realidad del asunto, Venom: Habrá matanza es una película que entretiene y no busca nada más. Pudo haber sido mejor, como todas las historias, pero es lo que es, y no es para el gusto de todo el público, como toda la franquicia Marvel, pero para los gustos están los colores.

Trailer:

Ficha técnica:

Venom: Habrá matanza  / Venom: Carnage liberado (Venom: Let there be Carnage),  EUA, Reino Unido, Canadá, 2021.

Dirección: Andy Serkis
Duración: 97 minutos
Guion: Kelly Marcel
Producción: Tom Hardy, Kelly Marcel, Avi Arad, Barrie Hemsley, Angus More Gordon, Barry H. Waldman
Fotografía: Robert Richardson
Música: Marco Beltrami
Reparto: Tom Hardy, Woody Harrelson, Michelle Williams, Naomie Harris, Reid Scott, Stephen Graham, Peggy Lu

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