Críticas

Ensayo de una despedida

Sin tiempo para morir

No Time to Die. Cary Joji Fukunaga. Reino Unido, 2021.

Sin tiempo para morirCon Sin tiempo para morir, uno de los grandes estrenos aplazados de 2020, Daniel Craig se despide de un personaje que le ha dado algunos de los mejores momentos de su carrera. Recuerdo que, cuando se anunció que Craig iba a protagonizar Casino Royale (Martin Campbell, 2006), nadie parecía admitir que su perfil fuera el adecuado, pero quince años después, y tras cinco películas, Craig ha dejado una huella indeleble en la serie de largometrajes dedicados al agente 007 creado por Ian Fleming. Sin tiempo para morir supone un buen cierre para las cinco películas que han convertido a este espía británico en un agente moderno, contemporáneo y, sobre todo, de una gran presencia física. Grandes directores como Martin Campbell, Marc Forster, Sam Mendes (por partida doble) y, ahora, en esta última entrega, Cary Joji Fukunaga (que sustituyó a Danny Boyle, quien abandonó el proyecto por “diferencias creativas” con la Universal), han dado un alto nivel a la saga, a pesar de algún que otro patinazo más o menos esperado. Creo que casi todo el mundo coincidirá en que Casino Royale y Skyfall (Sam Mendes, 2012) son las mejores, mientras que Quantum of Solace (Marc Forster, 2008) resultó la más decepcionante, en tanto que Spectre (Sam Mendes, 2015) y Sin tiempo para morir podrían situarse en una dorada medianía, con grandes momentos de acción, pero con un metraje demasiado extenso que no siempre tiene un ritmo ascendente, especialmente cuando se aproxima al final.

Fukunaga, que ha contado con guionistas habituales de la saga como Neal Purvis y Robert Wade, también firma el guion junto a Phoebe Waller-Bridge, y eso le da un aire distinto a algunas de las secuencias y de las situaciones, ya que Sin tiempo para morir presenta, a la vez, la despedida, el relevo y la antología de los mejores momentos de Craig, y enlaza, inesperadamente, con una de las películas más incomprendidas de toda la serie de Bond, 007 al servicio secreto de su Majestad (On Her Majesty’s Secret Service, Peter R. Hunt), donde George Lazenby se convertía un juguete en manos de sus propios fantasmas. Craig, en esta reciente entrega, también es un personaje torturado por los recuerdos del pasado, tanto que, en determinados momentos, recuerda al detective Rust Cohle (Matthew McConaughey) de True Detective.

La película arranca de forma brillante con un doble prólogo (relacionados, ambos, con el personaje interpretado por Léa Seydoux, la doctora Madeleine Swann), pero la historia comienza cuando James Bond ha de regresar de su retiro en Jamaica para prestar un último servicio. Él ya no forma parte del MI6 y hay una nueva agente 007, Nomi (Lashana Lynch), que se suma a las caras habituales del Servicio Secreto, como M (Ralph Fiennes), Q (Ben Whishaw), Moneypenny (Naomie Harris) o Tanner (Rory Kinnear). Quizás el único punto débil de toda la película sea el villano encarnado por Rami Malek, que tarda demasiado en salir, no parece del todo perfilado y, sobre todo, no consigue borrar el recuerdo del número 1 de Espectra, Ernst Stavro Blofeld (Christoph Waltz), que aparece (inmovilizado) en una sola secuencia de esta película pero se apodera de todo. La ausencia de un villano suficientemente carismático lastra un título innecesariamente largo, cuyo último tercio recae precisamente en Safin, un villano sin ganas, cuya historia va hacia abajo desde que aparece, y solo el mismísimo Bond consigue remontar el conjunto en el último momento.

Ahora bien, si hay algo que todavía sigue funcionando en la saga Bond es la diversidad de escenarios, desde Italia hasta el Caribe, pasando por Inglaterra y por Noruega. Es en Santiago de Cuba donde la película reserva su más agradable sorpresa, con la breve pero determinante aparición del personaje interpretado por Ana de Armas, Paloma, una agente en prácticas que, durante unos minutos, se queda para ella sola la película. Aquí sí se abre una línea narrativa mucho más interesante que la supuesta rivalidad entre Bond y Nomi, la nueva 007. Buena suerte, señor Craig, y larga vida al Servicio Secreto de Su Majestad.

Tráiler:

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Ficha técnica:

Sin tiempo para morir (No Time to Die),  Reino Unido, 2021.

Dirección: Cary Joji Fukunaga
Duración: 163 minutos
Guion: Neal Purvis, Robert Wade, Phoebe Waller-Bridge y Cary Joji Fukunaga
Producción: Barbara Broccoli y Michael G. Wilson
Fotografía: Linus Sandgren
Música: Hans Zimmer
Reparto: Daniel Craig, Léa Seydoux, Rami Malek, Lashana Lynch, Ralph Fiennes, Naomie Harris, Ana de Armas, Ben Whishaw, Jeffrey Wright, Rory Kinnear, Christoph Waltz.

Una respuesta a «Sin tiempo para morir»

  1. No puedes morir James bond

    Craig no se puede morir

    Seguro más adelante sin tiempo para morir 2 James bond estará vivo, lo dudo quiero ver vivo y no quiero vivo el malo, no me gusta

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