Críticas

La rutina del héroe

Resident Evil: Venganza

Otros títulos: Resident Evil: Retribution (Resident Evil 5).

Paul W. S. Anderson. Canadá, 2012.

Cartel de la película Resident Evil 5“Todo poder (aunque venga de un virus creado por la Corporación Umbrella) conlleva una gran responsabilidad” fueron las sabias palabras de tío Ben a Peter Parker. En este caso, el poder con el que tiene que cargar Alice se está haciendo demasiado pesado, tan pesado que ni ha podido subir el Puerto de Navacerrada y, por lo tanto, la responsabilidad de tener que sobrellevar la quinta e innecesaria entrega de esta saga ha acabado por destruirla.

Paul W.S Anderson, del que sólo me atrevo a mencionar de toda su filmografía la curiosa película Horizonte final (Event Horizon, 1997), debería estarse un poco quieto, relajarse y, sobre todo, dejar pasar algo de tiempo para poder asimilar el chasco de haber escrito y dirigido un film que es tan malo que ni se merece un premio cutre de consolación.

El guión es tan simple y débil, deja tanto que desear, que su creador lo disimula haciendo que su película sea lo más parecida a un videojuego, sólo nos faltaba el joystick en la sala para terminar de creérnoslo. Además, decidió que los títulos de créditos aparecieran durante la primera secuencia, a lo Sed de mal (Touch of Evil, Orson Welles, 1958), para ser un poco original, pero no contento con eso, pensó que para crear mayor emoción y espectacularidad, haría que la acción transcurriese marcha atrás. ¡Nos quedamos muertos en nuestros asientos por tanta genialidad!

Resident Evil: VenganzaLo único bueno que tenían las entregas previas eran las partes en la que la salvadora Alice mataba a todo aquel no muerto o zombie, ¡como a uno más le guste!, usando todo tipo de patadas, volteretas, armas, cuchillos… hasta dedicaba alguna que otra mirada asesina para rematar a algún que otro enemigo que se preciara de tal. Ahora, en esta nueva película, esas míticas peleas imposibles han quedado reducidas a la nada para ser sustituidas por armas cuyas balas nunca acaban, por coches que te salvan de cualquier tipo de accidente que tengas y por zombies que son capaces hasta de bailar claqué con Ginger Rogers.

Milla Jovovich, que intenta sacar el jugo a todas las artes marciales que aprendió para El quinto elemento (Le Cinquième élément, Luc Besson, 1997) es la única que merece la pena, pero aún no tengo claro  si es por el traje a lo sado que le han colocado o por su calidad interpretativa a la hora de mostrarnos lo asustada que está en determinadas ocasiones.

La quinta entrega de Resident EvilMichelle Rodriguez, a la que sólo le falta hacer el pino puente para llamar la atención, demuestra que le da igual todo y le dice que sí a cualquier idea, por ridícula que esta sea, cuando debería decir no. Para poder destacar, saca todas sus armas interpretativas, es decir, su cara de bruta, sus dotes como luchadora, su pose de guerrera, sujetando las armas genial, a lo Hombres de Harrelson (SWAT, Clark Johnson, 2003) para ganarse el pan de cada día, pero al final siempre acaba igual: comida por zombies, con el cuello roto, destrozada por un monstruo sin ojos, con una lengua kilométrica y colmillos letales, o en el fondo de un gélido mar, arropada por las cariñosas manos de este nuevo tipo de zombie, al que le han colocado un bonito uniforme del ejército soviético, ¿serán zombies comunistas?

Toda película de acción que se precie siempre tiene que tener, además de la protagonista, un tío bueno, un personaje súper indefenso que hay que salvar continuamente y un personaje cómico que quite tensión en determinadas ocasiones. Esta vez, el tío bueno viene de la mano del desconocido Johann Urb, que tuvo la buena suerte de poder salvar a los protagonistas de 2012 (Roland Emmerich, 2009), llevándoles hasta la China, gracias a su gran experiencia pilotando grandes aviones. El papel de chica indefensa es para Aryana Engineer, una chica que, por casualidades de la vida, los directores de casting han decidido que hacer de niña huérfana le va estupendamente. En esta ocasión, es adoptada por la protagonista y, para los tiempos en los que están, esta adopción le viene como anillo al dedo. Y la parte cómica de la película, viene de la mano del personaje de Bingbing Li, una súper agente asiática, que decide que el mejor atuendo para ayudar a Alice en su lucha contra La Reina Roja es un sencillo traje de seda, con una raja kilométrica para enseñar sus delgadas piernas y un gran escote, acompañado todo ello de unos buenos tacones de aguja. El mejor uniforme para ir a luchar a un gélido escenario lleno de todas las criaturas más letales que el virus C ha podido crear.

Fotograma de Resident Evil 5Con esta quinta entrega, han conseguido algo imposible, que esta historia sea más larga que adorable película La historia interminable (Die unendliche Geschichte, Wolfgang Petersen, 1984). Le han sacado todo el jugo que han podido a la naranja, sin darse cuenta de que esta última película era innecesaria y completamente inservible para amenizar una tarde de domingo. Lo único que consiguen, cuando uno está viendo este largometraje, es pensar que es un déjà vu y que todo se repite hasta el infinito, y más allá. Alice debería tirar la toalla y olvidarse por un tiempo indefinido de su trabajo de salvadora de la humanidad para cogerse unas buenas y merecidas vacaciones en alguna playa paradisiaca en la que no haya ningún camarero sediento de carne humana. ¡Ya está bien de tener que salvarle el culo a todo el mundo!

Trailer:

Ficha técnica:

Resident Evil: Venganza  / Resident Evil: Retribution (Resident Evil 5) ,  Canadá, 2012.

Dirección: Paul W. S. Anderson
Guion: Paul W. S. Anderson
Fotografía: Glen MacPherson
Música: Resident Evil: Retribution (Resident Evil 5)
Reparto: Milla Jovovich, Michelle Rodriguez, Johann Urb, Aryana Engineer, Li Bingning, Sienna Guillory

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