Críticas

Los piratas están desgastados

Piratas del Caribe: La venganza de Salazar

Pirates of the Caribbean: Dead Men Tell No Tales. Joachim Rønning, Espen Sandberg. EUA, 2017.

Cartel de la película Piratas del Caribe: La venganza de SalazarLos estudios Walt Disney se han caracterizado por llevar a la pantalla grandes historias que han trascendido en el gusto del público, ya sean estas animadas o versiones live action. En el año 2003, Disney toma un riesgo y decide llevar al cine una de sus más famosas atracciones, incluida en varios de sus parques temáticos: Los Piratas del Caribe.   La película, –denominada Piratas del Caribe: La maldición de la Perla Negra (Pirates of the Caribbean: The Curse of the Black Pearl, Gore Verbinski, EUA, 2003)–, fue automáticamente un hit de taquilla, recaudando más de 650 millones de dólares mundialmente.  Así mismo, logró posicionarse como una favorita de los críticos, obteniendo cinco nominaciones a los premios Oscar de 2004 –incluyendo la de Mejor Actor para Johnny Depp–, y logró catapultar al estrellato a Orlando Bloom y Keira Knightley.

Como buena receta de éxito, las secuelas no se hicieron esperar: en 2006, el estudio lanza Piratas del Caribe: El cofre del hombre muerto (Pirates of the Caribbean: Dead Man’s Chest, Gore Verbinski, EUA, 2006), seguida en 2007 por Piratas del Caribe: En el fin del mundo (Pirates of the Caribbean: At World’s End, Gore Verbinski, EUA, 2007) –lo que daba indicios de que nos encontrábamos frente a una trilogía. Sin embargo, en 2011, la franquicia es revivida para darnos la cuarta cinta, titulada Piratas del Caribe: En mareas misteriosas (Pirates of the Caribbean: On stranger tides, Rob Marshall, EUA, 2011).  Este 2017 nos llega Piratas del Caribe: La venganza de Salazar, la quinta entrega de la franquicia y también la que busca darle un aire fresco, tras casi 15 años de haber iniciado este proyecto.  Sin embargo, después de tantos años, los tiempos han cambiado, por lo que, ¿es suficiente repetir la fórmula de las películas pasadas para complacer al público?

Desde el inicio de la historia, es notorio que se trata de encontrar un vínculo a la nostalgia de los primeros filmes, poniendo al frente del relato a Henry (Brenton Thwaites), hijo de Will Turner (Orlando Bloom) y Elizabeth Swann (Keira Knightley). Will está en búsqueda de salvar a su padre de la maldición a la que fue sometido muchos años atrás. En una de sus aventuras, en busca de repuestas, la embarcación en la que Will viaja se enfrenta con el barco fantasma del Capitán Salazar (Javier Bardem), quien perdona su vida para que pueda contar la leyenda y entregar un mensaje a Jack Sparrow (Johnny Depp), de quien busca venganza, por haberlo sentenciado a la maldición años atrás.

Fotograma de la película Piratas del Caribe: La venganza de Salazar

El estudio apuesta esta vez por los directores noruegos Joachim Ronning y Espen Sandberg, cuya última película fue la aclamada Kon-Tiki (Noruega, 2012), la cual estuvo nominada a Mejor Película Extranjera en los premios Oscar del año 2013. Así mismo, se introducen nuevos personajes protagónicos, interpretados por los jóvenes actores Thwaites y Kaya Scodelario, quienes llegan a intentar cubrir los vacíos que dejaron Bloom y Knightley, luego de la tercera entrega. El papel de villano queda en manos de Javier Bardem, quien lamentablemente es desperdiciado debido a una mezcla de tecnología de sensores móviles a su rostro e imágenes CGI para dar vida al capitán Salazar.

La venganza de Salazar es divertida y contiene los elementos de éxito que gustaron tanto en sus predecesoras, sin embargo, no es suficiente para sostener el filme por su propia cuenta. El humor se muestra repetitivo y, si bien Jack Sparrow es un personaje que ha entretenido a lo largo de los años, en esta entrega se nota desgastado y sin ningún matiz adicional. Depp, soportado por un guion que tampoco lo ayuda, muestra los mismos gestos y recursos cómicos que en los filmes anteriores. La inclusión de la pareja protagónica es una intención válida de darle un aire fresco a la historia, pero es inevitable pensar en la química que tenían Bloom y Knightley, y que lamentablemente los actores actuales no transmiten. Rescatable es la participación de Geoffrey Rush como el Capitán Barbossa, quien siempre sobresale con su presencia y actuación impecable.

Fotograma 2 de la película Piratas del Caribe: La venganza de Salazar

Las secuencias de acción están muy bien logradas, pero carecen de inclusiones novedosas. Se esperaría que en 2017 la franquicia de los piratas se reinvente de alguna manera y aproveche la tecnología al máximo, sin embargo, lo único innovador que ofrece es una secuencia con tiburones fantasmas creados con tecnología CGI. Fuera de eso, es mucho de lo mismo: piratas con espadas, barcos hundiéndose y un villano poco memorable.

Definitivamente, Disney seguirá explotando la franquicia, mientras siga generando dinero al estudio y el nombre de Depp continúe bajo la marquesina, pero se necesita, urgentemente, darle una nueva visión a esta saga y re-lanzarla de una manera ingeniosa y fresca. Ojalá Disney tome un riesgo y le dé un vuelco a la historia, aprovechando los recursos tecnológicos que esta era ofrece, y también logre encontrar nuevamente ese humor característico que hizo tan único al Jack Sparrow de principios de este siglo, en lugar de reutilizar constantemente los mismos gags que han saturado a estos piratas.

Tráiler:

Ficha técnica:

Piratas del Caribe: La venganza de Salazar (Pirates of the Caribbean: Dead Men Tell No Tales),  EUA, 2017.

Dirección: Joachim Rønning, Espen Sandberg
Duración: 129 minutos
Guion: Jeff Nathanson
Producción: Walt Disney Pictures, Jerry Bruckheimer Films, Infinitum Nihil
Fotografía: Paul Cameron
Música: Geoff Zanelli
Reparto: Johnny Depp, Javier Bardem, Geoffrey Rush, Brenton Thwaites, Kaya Scodelario, Kevin McNally, Golshifteh Farahani, Orlando Bloom, Keira Knightley

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