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Night Train to Lisbon

04 - Night Train to Lisbon 2Bille August nos deleita con su última producción, en la cual no ha escatimado ningún detalle. Cuenta con un reparto de ensueño para cualquier director: Jeremy Irons, Bruno Ganz, Charlotte Rampling y Lena Olin, entre otros.

Con similitudes a La casa de los espíritus (The House of the Spirits, 1993), también interpretada por Jeremy Irons, August toma una exitosa novela y lleva al cine una historia muy localista con actores versátiles e internacionales. Irons, a pesar de sus pasados sesenta años, mantiene su costado seductor, y el protagónico de esta nueva película le queda a medida.

Night Train to Lisbon es una novela filosófica del suizo alemán Peter Bieri, conocido por su seudónimo Pascal Mercier. Es la historia de Raimund Gregorius (Jeremy Irons), un profesor de Berna que por circunstancias misteriosas se topa con un libro que lo obsesiona. El autor del libro es Amadeo del Prado (Jack Huston), un médico que vivió en Portugal durante la dictadura de Antonio de Oliveira Salazar (comenzó en 1933 y finalizó en 1974). El profesor abandona su puesto y se va a Lisboa para indagar sobre la vida de Amadeo.

La historia transcurre en Lisboa casi por completo, y prácticamente todo el elenco principal está duplicado para que exista el personaje en su juventud (en la época en que Amadeo era joven) y en el tiempo actual. Todos los actores que representan a personajes portugueses hablan inglés, en ciertos casos con acento portugués, lo cual resulta un poco artificial al principio.

La trama es muy entretenida, se va revelando de a poco, a través de los descubrimientos de Raimund. Abunda el drama, la pasión y ese aspecto romántico al cual es tan difícil resistirse: los jóvenes con ideales políticos que salen a luchar y arriesgan todo para combatir la injusticia.

La cinematografía en la filmografía de Bille August siempre se destaca, y en Night Train to Lisbon no es la excepción. Los paisajes de Lisboa: la ciudad antigua, la orilla del océano Atlántico, las noches cálidas en restaurantes con vista al mar y los paseos en barco que realiza Raimund para visitar a un antiguo amigo de Amadeo, nos dejan maravillados y con deseos de tomarnos el primer tren o avión disponible a Lisboa.

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