Críticas

Los adolescentes de hoy

Tengo ganas de ti

Fernando González Molina. España, 2012.

Tengo ganas de ti (2012) película de Fernando González Molina
tengo ganas de ti

Tengo ganas de ti  forma parte del díptico de Fernando González Molina, con Tres metros sobre el cielo (2010). Complementos fílmicos con tonos distintos, esta última es brillante, plena de luz, de colores pastel, llena de adolescentes que muestran los primeros pasos de la vida, y que contrasta con Tengo ganas de ti que es más oxidada en su textura,  más oscura, refleja un lugar y un espacio en donde los protagonistas toman decisiones y saltan a la madurez. Ambas películas están basadas en novelas de Federico Moccia.

La sexy Gin (Clara Lago) es el nuevo amor de Hache (Mario Casas), pero a  este aun le persigue el fantasma de su antigua novia, Babi (María Valverde). Hache ha vuelto a su casa en Madrid,  tras pasar una temporada en Londres, y tiene ante sí un camino a iniciar y un pasado por enfrentar, en cuyo transcurso  tratará de reconstruir su vida. Una llegada no prevista, encuentros como detonantes para nuevas amistades, universos llenos de frescura, juventud que no pide perdón, ausencia de reprobación social, respuestas paternalistas a los actos imberbes, el retrato de una nueva generación que  sólo vive en su universo, la búsqueda del amor y la necesidad de sentirse aceptados.

brillante, plena de luz, de color pastel, llena de adolescentesLa película abre, metafóricamente, a través de un plano cenital, que muestra un cuerpo en posición fetal, a manera de  prólogo que maximiza la vulnerabilidad del ser humano, un símbolo extranjero (la bandera británica) que acoge y cobija los sueños de quien descansa sobre el mismo. En contrapunto, una toma en contrapicado dimensiona la inmensidad del mar, como poder acuoso que todo lo penetra y toma mil formas para tragar y ahogar todo lo que entra en él, metáfora que alude y anuncia un mundo más real, en donde lo material tiene un significado y un sentido diferente al de los sueños, pero también para representar una necesidad inconsciente: la de ahogar el pasado, a pesar de la nostalgia que producen los recuerdos y los deseos no consumados.

La sexy Gin (Clara Lago) es el nuevo amor de Hache (Mario Casas)Para su desarrollo, el director opta por escenas que por sí mismas representan capítulos en donde el cortejo, la melancolía, el deseo y la soledad están presentes en personajes con espíritu descarado que intentan revivir la magia del primer amor en todo momento. González bombardea al espectador con una gran cantidad de imágenes de apariencia inconexa, a manera de un mosaico que se va entretejiendo con varias historias bordadas en los sentimientos y las emociones, con planos cortos que realzan los cuerpos perfectos y atractivos de personajes independientes y audaces, una nueva manera de recrear el espíritu de la legendaria Rebelde sin causa (Rebel without a Cause, Nicholas Ray, 1955).

Hache ha vuelto a casa en Madrid  tras pasar una temporada en LondresLa música es un recurso que el director ha sabido emplear inteligentemente, pues agudiza los sentidos del espectador en los momentos más álgidos, emotivos o de pérdida. Una fotografía impecable con tonos fríos, verdes y azulados que predominan al principio del film y que conforme va concluyendo se tornan cálidos, al igual que la historia; una estética nítida favorece la verosimilitud de aquella. Panorámicas nocturnas que minimizan la gran urbe, el mundo es pequeño y corto, comparado con las ganas de vivir.

El film le da peso a los valores actuales, la equidad de género aparece bien representada, en un sentido, prevalece la feminidad, los estereotipos de la mujeres sumisas no tienen cabida en las nuevas generaciones, sólo hay reminiscencias de ello en los personajes adultos, llenos de  prejuicios que ahora pesan y que convertidos en una carga  imposibilitan el ser felices. Pasiones que se acentúan de manera antagónica en la narrativa cinematográfica.

universos llenos de frescura, juventud que no pide perdónLa película retrata una sociedad utópica, padres que respetan las decisiones de sus hijos, jóvenes que solo se preocupan por ser felices siguiendo las huellas de las emociones que su corazón les dicta; espontaneidad y ganas de amar se conjugan con el deseo de ser uno mismo. Adultos confundidos, que piden disculpas por sus actos, que mienten para tratar de recuperar el tiempo perdido, reclamos, celos, desconfianza, separaciones, aventuras clandestinas para acallar toda esa monotonía y cotidianidad que ha consumido sus vidas por completo.

un plano cenital, que muestra un cuerpo en posición fetal, a manera de  prólogo que maximiza la vulnerabilidad del ser humanoMasculinidad puesta a prueba a cada momento, los retos y las agresiones son comunes entre los jóvenes, los encuentros agresivos y las peleas son oportunidades que no desaprovechan para medir sus fuerzas y fincar un carácter para la adultez, la sangre hierve en  la carrera por demostrar quién es el mejor. De actitudes desinhibidas, así son los jóvenes de hoy, el mundo es de ellos y todos deben saberlo, no importan los errores, lo importante es vivir lo que se siente, la virilidad y la fuerza están presentes, excepto el machismo.

Melancólica y dramática, el tono de  comedia es el que impera en el film. La construcción de los personajes es clara, contundente y brutal. Los jóvenes no tienen complejos, ponen los pies en el suelo y dicen “aquí estoy”, miran a la cámara  y se lanzan con su propio discurso, se interpretan a sí mismos y no piden perdón al encarnar un personaje materialista y superficial, que finalmente es lo de hoy.

Tráiler:

Ficha técnica:

Tengo ganas de ti ,  España, 2012.

Dirección: Fernando González Molina
Guion: Ramón Salazar (Novela: Federico Moccia)
Producción: Antena 4 Films / Charanga Films / Estudios Hackenbush / Zeta Cinema
Fotografía: Xavi Giménez
Música: Manel Santisteban
Reparto: Mario Casas, Clara Lago, María Valverde, Marina Salas, Nerea Camacho, Diego Martín, Andrea Duro, Lucho Fernández, Antonio Velázquez, Cristina Plazas, Carme Elias, Ismael Martínez, Álvaro Cervantes, Carles Francino, Jordi Bosch, Joan Crosas, Ferran Vilajosana.

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