Críticas

El deseo a través de un sueño o el sueño como forma de deseo

Largo viaje hacia la noche

Otros títulos: Long Day's Journey into Night.

Di qiu zui hou de ye wan . Bi Gan. China, 2018.

Largo viaje hacia la nocheSi para Jonathan Rosenbaum “la mayor parte de la crítica de cine se ha visto entorpecida por la costumbre de ocuparse de las películas narrativas estricta y exclusivamente desde el punto de vista de sus historias”, he aquí un ejemplo donde la crítica debe distinguir la enorme virtud de Long Day’s Journey into Night (Largo viaje hacia la noche), precisamente por mantener el interés a partir de una construcción narrativa sobre la que cabría pensar, a priori, según el anterior argumento, que sería su punto más débil; y resulta que es más bien al contrario, una historia sostenida a duras penas sobre un finísimo, y casi invisible, hilo conductor que tiene que ver con la búsqueda, casi obsesiva, que realiza Luo Hongwu de Wan Quiwen, una mujer de su pasado, a partir de una fotografía localizada en la parte trasera de un reloj de pared, tras el regreso de Luo a Kaili después del fallecimiento de su padre. La falta de una mayor información y la libertad con la que Bi Gan aborda el montaje son puntos fuertes, porque permiten un desarrollo sutilmente abstracto. El Festival de Cannes de 2018 (sección Un certain regard) se rindió ante Bi Gan, llegando a considerar este, su segundo largometraje, como el mejor proyectado durante aquella edición del certamen.

Película de estructura circular, con un inicio y un final que reverberan en la mente del espectador. Dicha estructura queda subrayada por el travelling, también circular, que precede a la conclusión del filme, como si Bi Gan quisiera exponer una idea del tiempo con esa forma circular, es decir, como un elemento esquivo, sin esquinas, por tanto, inaccesible. Y es en este punto donde se puede afirmar que el relato logra un insólito equilibrio interno. La construcción narrativa, el punto de vista elegido en varias ocasiones, como por ejemplo, el vuelo de los personajes casi al finalizar el filme y la voz en off, son elementos que ayudarán al espectador a sostener diferentes teorías sobre lo que muestra (¿nos encontramos en la mente del personaje?, ¿presenciamos un sueño?, ¿qué es real de la historia que se nos cuenta?), como a cuestionarse, al mismo tiempo, la naturaleza de la imagen que muestra el director.

El filme trasciende lo meramente narrativo, ya se ha hablado de su argumento, y se eleva por encima de convencionalismos para expresar ideas desde un lugar más fiable que el de seguir cualquier regla establecida. La película nos habla de la noche, del sentimiento de vacío asociado a la noche y de la inmaterialidad del tiempo. El viaje propuesto por Bi Gan adopta su forma a partir de diversos objetos, los cuales se cogen el testigo, unos a otros, y son los que hacen que se mantenga una verdadera conciencia de paso del tiempo, sirviendo como elementos de anclaje.

Long Day's Journey Into Night

Es necesario llamar la atención sobre el color que predomina en dichos elementos, el verde. Los objetos son tres: un reloj de pared, un libro con tapas verdes y un vestido verde. Del mismo modo que el relato avanza, sujeto a una cierta fragilidad, podríamos destacar la conexión existente entre ese color, que inunda la pantalla de “Vértigo” de Alfred Hitcochck (cuando James Stewart ha conseguido localizar y devolver a su estado original a Kim Novak, la mujer que perdió, rescatándola de su pasado) y el modo obsesivo de Luo Hongwu de buscar a una mujer de su pasado.

Como ya hiciera en Kaili Blues, Bi Gan ha filmado un virtuoso plano secuencia, cuya duración aproximada es de cincuenta minutos; a diferencia del anterior, en esta ocasión se ha rodado en 3D. Esto es lo que nos lleva a pensar que es el propio director quien quiere encontrar la eternidad. El filme nos habla de ese estado de deseo hacia la mujer encontrada, de la aspiración a eliminar el vacío que llena al personaje, y lo hace a partir de la idea de eternidad. El reloj que Luo Hongwu regala es la eternidad, dibujo de un profundo vacío de quien ansía encontrar a alguien que nunca volverá.

Si la manzana, en el cine de Ozu, era símbolo de una amarga tristeza y abría el camino de un desenfrenado torrente de soledad, aunque siempre perviviese bajo ella un sabor agridulce, Bi Gan suprime este sabor agridulce y establece un único vínculo de tristeza, así como otros senderos que se bifurcan hacia el deseo. La fruta anticipará las lágrimas que derramarán sus personajes. Festivales de cine como Filmadrid han llegado a dedicar un foco a la noche, sabiendo que este es un momento que siempre ha generado inolvidables momentos en el cine. Para Bi Gan, la noche es ese momento en que uno puede volar libremente para bajar desde el punto más elevado y llegar hasta el centro del pueblo; la noche es ese momento en que un plano secuencia deja de ser virtuoso y alcanza la eternidad.

Tráiler

Ficha técnica:

Largo viaje hacia la noche  / Long Day's Journey into Night (Di qiu zui hou de ye wan ),  China, 2018.

Dirección: Bi Gan
Duración: 133 min. minutos
Guion: Bi Gan
Producción: Huace Pictures, Zhejiang Huace Film & TV, Dangmai Films
Fotografía: David Chizallet, Hung-i Yao
Música: Giong Lim, Point Hsu
Reparto: Tang Wei, Sylvia Chang, Meng Li, Huang Jue, Chen Yongzhong, Lee Hong-Chi, Luo Feiyang

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