Críticas

A por la ganga...

La última locura de Claire Darling

La Dernière folie de Claire Darling. Julie Bertucelli. Francia, 2018.

Claire Darling es una mujer que tiene, aproximadamente, ochenta años. Vive sola en un caserón que sugiere tiempos mejores. Se encuentra situado en Verderonne, un pequeño pueblo francés en Oise, cercano a París. La casa, a pesar de su mal estado de conservación, reúne multitud de objetos, recuerdos, muebles, cuadros; en fin, cachivaches varios. Entre ellos, llama la atención por lo que conlleva de barbarie, animales o cabezas de los mismos, no humanos, disecados. De diversas especies. Se entretendrán localizándolos si su estómago se lo permite. Recordamos que de pequeños el colegio nos llevaba a un Museo de Ciencias Naturales situado en una población cercana. Entre la fauna disecada, se encontraba un hombre negro, con un taparrabos, joven y atlético. Portaba una flecha en una de sus extremidades superiores. Ocupó un lugar preferente en nuestras pesadillas infantiles. Afortunadamente para nuestra salud mental, no hemos vuelto. Esperemos que aquella obscena exhibición pública terminara hace años. 

Un día cualquiera, Claire, nuestra protagonista, interpretada por  Catherine Deneuve, se levanta de la cama, decidida a despedirse de todos aquellos trastos o aquellas joyas, según se mire, que se han ido acumulando con el paso del tiempo. En cualquier caso, recuerdos personales que tras una larga vida, lo más que producen es ahogo y evocaciones que se prefieren dejar en el olvido. La “última locura” del título que quiere atacar a la memoria directamente, disparando al centro y sin tener que recurrir a enfermedades que la deterioran, pero lentamente.

Estamos ante el segundo largometraje de la directora Julie Bertucelli. Le avalan sus comienzos en el mundo del cine, ya que empezó trabajando de ayudante con realizadores como Bertrand Tavernier, Krzysztof Kieslowski o Emmanuel Finkiel. Con su primer largometraje, Depuis qu’Otar est parti (2002), consiguió el Gran Premio de la Semana Internacional de la Crítica en Cannes y el César a la mejor ópera prima. Obtuvo igualmente un merecido reconocimiento con su película El árbol (The Tree, 2010). Con ella, vivimos el camino de una feliz familia compuesta por el matrimonio y cuatro hijos, que debe afrontar, cada cual según sus personalidad y circunstancias, la repentina muerte del marido y padre. 

En La última locura de Claire Darling, Bertucelli utiliza una puesta en escena sencilla. Y la mejor virtud que encontramos en la obra es el no haber dedicado cada escena, cada plano, a la actriz protagonista, a Catherine Deneuve. No es el caso. Para la adaptación de una novela de Lynda Rutledge, los enfoques expositivos se intercambian y pueden saltar desde la misma Claire, hasta el cura del lugar o a la hija de la protagonista, Marie. Precisamente, esta última se encuentra interpretada por su verdadera hija en la vida real, por una convincente Chiara Mastroianni.

La realizadora gala juega con realidades, fantasmas y recuerdos. Una propuesta que acabamos de “soportar” en la fallida película argentina Familia sumergida, de María Alché (2018). En este caso, en la obra de la directora francesa, la calidad del filme la hemos encontrado de mucho mayor calado, aunque considerándolo, en cualquier caso, un largometraje menor.

Con la obra de Bertucelli, nos adentramos a vueltas con el pasado, las culpas o las ausencias. Un camino que se transita en un solo día, aunque se recurra a frecuentes analepsis para retornar a ese ayer que no se ha superado. Y lo ya transcurrido se traspasa con diálogos, prácticamente en fuera de campo, apoyándose en elipsis y reproches diversos. Hablando de recriminaciones, ¿falta un anillo? Nos hemos vuelto locos para recordar una situación casi idéntica. Y no es cinematográfica, sino literaria. Lo encontrarán en la última novela de Luis Landero, Lluvia fina.

A Claire, a su personalidad, lastres y secretos, la vamos conociendo a lo largo del día en que se desarrolla la película, pero también mucho más joven, con el recurso de los flashbacks citados. El filme nos retrotrae a momentos en que vivían con ella, en la mansión, un hijo y una hija menores o adolescentes, además de un marido. La obra destapa demasiado dolor y reproches reprimidos. Nadie ríe, no hay motivo. Excesivo tiempo arrastrando miserias y separaciones.

Catherine Deneuve cumple con solvencia su interpretación. Solemne, trascendente, impetuosa. Por su parte, la actriz Alice Taglioni, encarnando la mediana edad de Claire, ofrece una actuación acertada. Nos la creemos. Su interpretación no nos deja dudas de que Claire pudiera haber sido, reaccionado y sentido como lo lleva a la pantalla Taglioni. Resulta la evolución lógica de un personaje que ya de joven debía actuar como una apisonadora. En cuanto a Chiara Mastroianni, ya hemos adelantado que cumple con el tono acercándonos a esa hija que abandona el hogar, a la que no se le abren ni las cartas y que, además, se le acusa del robo del famoso anillo desaparecido. 

Claire instala un rastrillo en el jardín de su casa para alejarse de esos trastos, esos cuadernos con fotos, libros y otros muchos objetos. No está dispuesta a dejar que sigan haciéndole daño y recordando lo que no le apetece, aunque el intercambio sea por cuatro chavos. Algo simbólico. ¡Ah, pero el reloj del elefante no, ese sí que no! Por cierto y hablando de animales, ya nos hemos percatado que en la población de Verderonne y alrededores todavía siguen permitiendo los circos y espectáculos públicos con seres vivos no humanos. Cruel tratamiento para los animales a los que les cae tamaña desgracia, destinados de por vida a ser domesticados cueste lo que cueste y a servir de gracia para niños y no tan niños que bien podrían buscarse otras diversiones.

Y rodeados de cacharros que poco a poco se van liquidando, llegamos a un final tremebundo, insospechado y situado fuera del género del filme.  Claro, que después de presenciar un exorcismo para conjurar al demonio, casi que todo vale. Y por último, no queremos dejar de lado un apunte: lo gratis atrae, levanta pasiones, exalta ánimos. La gente, por un regalo, una dádiva o una ganga, mata si es necesario. Aunque se trate de una escasa ración de paella pringosa, sosa, quizá con elementos extraños y además, fría.

 

Tráiler:

Ficha técnica:

La última locura de Claire Darling (La Dernière folie de Claire Darling),  Francia, 2018.

Dirección: Julie Bertucelli
Duración: 94 minutos
Guion: Julie Bertucelli, Sophie Fillières, Marion Doussot, Mariette Désert (Novela: Lynda Rutledge)
Producción: Les Films du Poisson
Fotografía: Irina Lubtchansky
Música: Olivier Daviaud
Reparto: Catherine Deneuve, Chiara Mastroianni, Samir Guesmi, Laure Calamy, Alice Taglioni, Johan Leysen, Olivier Rabourdin

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