Críticas

Una bella declaración de amor al cine

La flor

Mariano Llinás. Argentina, 2016 - 2018.

Locarno Film Festival 2018

Cartel de la película La florCon el permiso de los filmes galardonados por el jurado del festival, la mejor película proyectada en la 71ª edición del Festival de Cine de Locarno fue La Flor, de Mariano Llinás. Producción de catorce horas de duración, que tan solo recibió una mención especial del Jurado de la Juventud, si bien procedía del BAFICI con el mejor premio posible debajo del brazo. La flor ha disfrutado en Locarno de una calurosa acogida.

De Mariano Llinás destaca su enorme capacidad para fabular. El director argentino se propone narrar como pocas veces se ha visto en el cine. Sus películas adoptan estructuras laberínticas, con la figura del narrador omnisciente abriéndose puertas a la reflexión y tomándose su tiempo para valorar cualquier aspecto de la vida que el espectador pueda imaginar. Este es el origen del tono épico que mantiene el relato y uno de los aspectos más destacables del cine de Llinás, junto con la libertad y naturalidad para introducir personajes que, de inmediato, se encuentran inmersos en situaciones extremas. Llinás entendió que mantener el interés del espectador es la prioridad, aunque tampoco debe quedar supeditado, de cualquier modo, a la forma que adopte la película.

¿Cómo capta el interés del espectador Mariano Llinás? En primer lugar, las situaciones radicales emergen de la más absoluta cotidianidad. Los personajes de las diferentes historias se encuentran sumidos en una aguda rutina, y los sucesos que acontecen les apartarán de ella. Esta es la opción más común, la cual permite al espectador identificarse con los personajes de un modo más puro. Después, Llinás se encargará de llevar cada historia hasta el límite, por medio del uso de otras técnicas, de modo que cierre todas las puertas posibles a sus personajes. No hay que olvidar que el filme se encuentra dividido en seis historias independientes entre sí.

La flor, fotograma

Es en este punto donde el laberinto adopta su forma, ya que la narrativa desplegada por Llinás se caracteriza por la alteración del orden del relato, la inclusión de diferentes historias, con personajes independientes, que nada tienen que ver entre sí, aunque la crónica de los acontecimientos se realice en paralelo. Por último, a esta fragmentación tan característica, Llinás suele añadir tintes bélicos. ¿Por qué? Esta es la base que sostiene las relaciones entre los personajes, las cuales se proponen como un campo de batalla, donde unos ganan y otros pierden, y estar a un lado o a otro, tan solo dependerá del uso que cada uno haga de sus armas.

La experiencia fílmica que supone zambullirse en las catorce horas de visionado de La Flor pasa por hacerlo también en la poesía de Mariano Llinás. Un estilo retórico, persuasivo, que deriva, a la vez, en ese estado épico por medio del cual los personajes creen estar adoptando la mejor decisión, aunque no siempre sea así, por lo deben volver a levantarse. Esta estructura, estos tintes épicos, hacen del cine de Mariano Llinás algo poético, por diferentes motivos.

La flor, imagen de la película

El primero de ellos, porque la intención estética en el uso de la palabra va más allá del relato, lo trasciende. Hay una manifiesta intención de cuidar cada palabra en cada instante en que se describe lo que siente un personaje, un recuerdo o lo que está sucediendo. Quizás tenga que ver más con lo literario, pero es un ornamento que engalana el relato. Además, el espectador podrá sumergirse, con frecuencia, en el uso de la técnica del símil o la comparación, con la cual alcanza un tono alegórico, teniendo en cuenta el sentido simbólico de los elementos que Llinás incluye en cada plano, en cada secuencia.

La Flor es, por encima de todo, una ambiciosa revisión de la historia del cine, cuyo engranaje se activa a partir de la acumulación de una cantidad ingente de géneros cinematográficos diferentes. Este es, por tanto, uno de los motivos por el que puede concebirse como una de las más bellas declaraciones de amor que alguien, después de diez años de trabajo, le hizo al cine.

 

Tráiler

Ficha técnica:

La flor ,  Argentina, 2016 - 2018.

Dirección: Mariano Llinás
Duración: 577 minutos
Guion: Mariano Llinás
Producción: El Pampero Cine
Fotografía: Agustín Mendilaharzu
Música: Gabriel Chwojnik
Reparto: Pilar Gamboa, Elisa Carricajo, Laura Paredes, Valeria Correa, Germán de Silva, Elisa Carricajo, Valeria Correa, Pilar Gamboa, Laura Paredes

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