Críticas

Jay, Bob y otros conocidos

Jay y Bob el silencioso: el reboot

Jay & Silent Bob Reboot. Kevin Smith. EUA, 2019.

Cartel de Jay y Bob el silencioso, el rebootLas obras de Kevin Smith nunca se han definido por su excelencia técnica; efectivamente, como él también admite, Smith no es un verdadero director de cine, sino una persona que tiene unas historias que le gustaría contar a través de las estructuras cinematográficas. Lo que sí podemos afirmar (rotunda y claramente) es que las capacidades técnicas de Smith residen más en la escritura que en las imágenes: es más simple que de sus obras recordemos algunos diálogos, las situaciones sui generis, los personajes carismáticos, y no la fotografía, el montaje o ya solo el uso de la luz y las sombras. No se entiende decir aquí que sus películas son malas, que no tienen ningún valor estético, o que simplemente Smith no sabe cómo manejar la cámara; lo que se quiere hacer es invitarle al público a tomar un punto de vista adecuado, prepararse a aceptar y analizar las obras de este director estadounidense, no en cuanto productos artísticos (no existe esta necesidad), sino como resultados de la cultura pop, simples divertissement cuya finalidad siempre ha sido la de entretener, hacernos pasar un rato sin tener que pensar en nuestros problemas cotidianos. Pero, como a veces puede pasar, el juego de la diversión no siempre funciona.

Acercarse a esta película sin tener conocimientos previos es inútil: el espectador que no conozca nada del universo de Smith (el View Askewniverse, o sea la mayoría de sus películas) no podrá entender casi nada de lo que está pasando en la pantalla ni podrá reconocer a todos los personajes que aparecen. Este Reboot, en definitiva, es un momento de casi despedida, un vistazo a nuestros amigos sin saber si los volveremos a ver y con las ganas de saber qué están haciendo con su vida. Que otra incursión en el View Askewniverse se concrete, casi ciertamente, en el futuro no puede hacernos olvidar que cuando Smith decidió rodar esta película su objetivo era acabar con las historias que habían empezado con Clerks en 1994; si los nombres Jay, Bob el silencioso, Dante, Alyssa o Holden no nos dicen nada, mejor darse a otro tipo de películas. Efectivamente, la intención de Smith era de rodar Clerks III, pero, cuando Jeff Anderson (el actor que protagoniza a Randall Graves) se opuso a volver, optó por un cambio completo y por dejar que Bob y Jay volvieran a ser los personajes principales después de su Contraatacan de 2001.

fotograma de Jay y Bob el silencioso, el reboot

De todas formas, Reboot, si ya no merece la pena verlo, si no estamos al tanto de lo que ha pasado hasta hoy en este universo, nos invita a preguntarnos por qué los que han amado la producción de Smith teóricamente no van a extraer nada de divertido de esta película. La respuesta es que lo que Smith acaba de escribir es su peor guion, con personajes y situaciones embarazosos, y con unos diálogos que ya no tienen la misma carga de los de antaño: ver este filme significa tener que esperar que las cosas vayan a mejorar hasta que, llegados al final, nos demos cuenta de que el producto no es bueno, sino pésimo. Más que aburrir, Jay y Bob el silencioso: el reboot nos hace pensar que algo ya no funciona, y la respuesta es simple: hacer necedades cuando tenemos veinte años no equivale a hacer las mismas idioteces cuando tenemos más de cuarenta. Si un director de cine se encuentra trabajando por más de casi treinta años, se exige cierta evolución, un movimiento profundo que demuestre cómo ha habido una modificación en el discurso global (el tema) o en el estilo (la técnica); Smith había dado prueba de querer cambiar, de saber ofrecerle al público algo innovador, diferente, y su Red State (2011) había abierto nuevas perspectivas, después defraudadas con los decepcionantes primeros dos capítulos de la trilogía (parece que el tercer proyecto ha sido abandonado) canadiense, Tusk (2014) y Yoga Hosers (2016).

Smith parece también tener un problema a la hora de decidir qué tipo de película va a ser la suya, divido entre la necesidad de jugar con el sentimiento de la nostalgia y la voluntad de abrir ulteriores puntos de vista con la introducción de una nueva generación de personajes (la hija de Jay y sus amigas). Ninguno de estos dos elementos logra tener una forma precisa, y si por lo menos se esperaría que fueran capaces de equilibrarse, en realidad el resultado final es una obra que no parece saber qué es lo quiere ser; la falta de una dirección precisa es debida al guion mismo, ya que todo lo que pasa no conduce a ningún efecto final capaz de mostrarnos lo que se define como transición desde una situación inicial, con su crisis, hasta una resolución. El espectador se siente defraudado no solo porque, analizando la película, no sucede casi nada, sino que los pocos cambios no presentan ninguna sorpresa. El mismo Smith juega con este concepto, subrayando una y más veces el concepto de la palabra “reboot” y cómo este filme se basa en su casi totalidad en la estructura del precedente Contraatacan.

Jay & Silent Bob Reboot

Creer que el problema es Smith, de todas formas, sería un error: si su mejor película fuera la primera (suerte y mala suerte al mismo tiempo, la necesidad de tener que luchar contra un yo más joven del que no parecemos capaces de deshacernos), el director ha sabido enseñarnos una profundidad psicológica y estructural (en relación a la arquitectura de la historia) con Persiguiendo a Amy (1997), y sobre todo una habilidad en la síntesis de la nostalgia (mirar hacia el pasado) y de lo venidero (mirar hacia el futuro) con Clerks 2 (2006), en el que cada personaje sigue un trayecto que le permite superar sus problemas y obtener lo que se podría definir como un crecimiento interior. Reboot, al contrario, no nos ofrece nada nuevo, como si su única función fuese solo la de ser una nota de la que poder olvidarse, una coda después de un supuesto verdadero final; sí, reencontramos a viejos amigos, pero lamentamos tener que hacerlo en estas condiciones.

 

Tráiler:

Ficha técnica:

Jay y Bob el silencioso: el reboot (Jay & Silent Bob Reboot),  EUA, 2019.

Dirección: Kevin Smith
Duración: 105 minutos
Guion: Kevin Smith
Producción: SModcast Pictures / Destro Films / View Askew Productions. Distribuida por Sabian Films
Fotografía: Yaron Levy
Música: James L. Venable
Reparto: Kevin Smith, Jason Mewes, Jason Lee, Chris Hemsworth, Rosario Dawson, Ben Affleck, Grant Gustin, Joe Manganiello, Justin Long, Shannon Elizabeth, Val Kilmer, Kate Micucci, Joseph D. Reitman, David Dastmalchian, Joey Lauren Adams, Harley Quinn Smith, Aparna Brielle, Tom Cavanagh, Diedrich Bader, James Van Der Beek

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