Críticas

Amigas para siempre

Chavalas

Carol Rodríguez Colas. España, 2021.

Carol Rodríguez Colás es una profesional del campo audiovisual español que debuta en la gran pantalla con la película Chavalas (2021), que se presentó en el festival de cine español de Málaga y cosechó el premio del Público. Un galardón valioso que orienta al aficionado. Si no es el cetro soñado, al menos permite irrumpir con algo apetecible e importante. Es conveniente poner en valor este reconocimiento que otorga el público, siempre soberano, porque justifica la conexión del espectador sobre una determinada obra cinematográfica. Posiblemente sea una leyenda urbana, pero una parte de la cinefilia menos exigente concede más atención al cuño de un trofeo popular que al prestigio que supone una vitola de más relieve, como la Palma de Oro de Cannes. Las piezas hablan por sí solas, independientemente de sus recompensas, y solo es una cuestión de baremos y protocolos otorgados por el libre albedrio (o no) de un jurado.

La realizadora catalana se licenció en comunicación audiovisual por la Universidad Ramón Llull. Detrás de la cámara se formó en el campo del cortometraje y se le conocen créditos para la televisión. De su filmografía como cortometrajista es necesario apuntar que en 2017 rodó Superchavalas, una historia con toque fantasioso sobre tres amigas de doce años que se atribuyen una serie de poderes mágicos para vigilar la rutina costumbrista de su barrio, Cornellá de Llobregat, y que nadie trate de sobrepasar los límites de lo correcto.

Rodríguez Colás se crio en esta zona, al lado de la ciudad condal, y conoce su peculiar idiosincrasia. Su primera experiencia como directora de largometrajes habla de lo que ha vivido y sentido. Coloca la cámara en un espacio físico que ama y lo hace vivir con sus gentes y sitios, para desarrollar una premisa sobre la amistad y el orgullo de pertenecer a un lugar que te posee y te anima. Un poco de esto estaba anotado en su corto Superchavalas, pero con un argumento y calado diferente. El escenario y las raíces serían las mismas, pero los personajes y sus vicisitudes tienen otra dimensión. También la lectura de la película. Que sigue siendo un relato sobre la importancia de no esconderse, de no despreciar lo mundano y de mantener la relación con las colegas de la calle. Conservar los lazos troncales y jamás menospreciar un estilo de vida a ras de suelo, porque cuando vienen los golpes bajos de la vida es mejor tener a tu lado a la gente de siempre, que con su sinceridad y cariño te ayudarán a reemprender el rumbo y la autoestima.

El personaje central es Marta, encarnada por una intérprete en su mejor momento, Vicky Luengo, que tras su estallido en la serie Antidisturbios, ha dejado muestras de su talento y versatilidad. Marta tiene 27 años y es fotógrafa conceptual. Tiene aspiraciones artísticas y un ego pomposo. Pronto este estatus se viene abajo. Es despedida. Su jefe le dice “he estado esperando mucho tiempo tu mejor foto”. Hundida y desanimada, no tiene más remedio que recular. A su pesar y con mucho dolor moral abandona Barcelona y recala en casa de sus padres. No tiene más remedio que transitar por su barrio y alternar de nuevo con las viejas amistades.

Pero lo peor de Marta es que es una persona orgullosa y arrogante. Vanidosa e hipócrita. Nacida para triunfar a toda costa y labrarse un futuro exitoso y prometedor. Su nivel de exigencia es muy alto. Tanto, que cuando se da el batacazo, más dura será la caída. Pliega las velas y regresa a sus orígenes. A un barrio obrero, habitado por una clase social proletaria sin ambiciones y de rústica ignorancia. Una situación que le deprime y le amarga. Esconde su fracaso en la mentira y la marrullería. Marta es detestable y odiosa. Cínica y tóxica. Alguien que se cree superior y camufla su mal paso con engaños y falsas realidades. Está claro que Marta tiene un problema, un complejo, y va a tener que exorcizarlo.

¿Cuál es la finalidad de la película? Muy sencillo. Concederle una segunda oportunidad. Asunto clásico en el cine. Convertir a un ser engreído y pusilánime en alguien que retome la casilla de salida. Que haga examen de conciencia. Es decir, reconvertir a Marta, gracias al influjo de la esencia prosaica del entorno, el amor incontestable de los padres y la efusión de sus desaliñadas y currantes tres mejores amigas, Desi (Carolina Yuste), Soraya (Ángela Cervantes) y Bea (Elisabet Casanovas), en una chica sin prejuicios y alegre. En una persona que asuma sin presunción su ADN y encuentre las claves para fortalecer su autoestima. Planteado así este párrafo, parece que enfoco las sensaciones que me provoca la obra hacia los manuales de autoayuda. Está a punto de descarrilar por esas rutas. Pero Carol Rodríguez las elude picoteando en observaciones cercanas a un pintoresquismo emotivo y franco, que rezuma verdad y se acerca a ella.

Chavalas es un largometraje de mujeres y sobre mujeres. Tiene elementos muy potenciales que sugieren que la autora ha volcado experiencias personales. Conducidas por un camino creativo que rezuma credibilidad y honestidad. Factores que dejan su impronta y fomenta que las relaciones interpersonales tengan viveza. Los avatares de las chicas te enganchan. Te muestran una emoción y sentimientos palpables. Trabajados con mucho tacto en el guion y la dirección de actrices. Logrando una perfecta sintonía entre las chicas, genuino sustrato del relato. Baluartes de la película. La frescura de las actrices, la naturalidad de la interpretaciones, la sencillez de su vestuario y el estímulo de valorar lo que se tiene, son pinceladas que contribuyen a sentirse a gusto con la película.

Rodríguez Colás propone una historia optimista. De talante positivo. De poner en sustancia el dicho “no hay mal que por bien no venga”. De anteponer la trasparencia y desterrar la aprensión. Que nunca se sabe dónde está el golpe de fortuna o el giro inesperado que te hará cambiar tu concepción como humano y fomentará tu desarrollo profesional. Y esa suerte o el capricho del destino se encuentra en el lugar y escenario menos pensado. Marta recibe un baño de humildad, encuentra otro estilo de ver la realidad a través del visor de su cámara. Hallará resortes e inspiración para calibrar su faceta creativa. Descubrirá una veta a través de la cual expresar su talento innovador. Y se percatará, bajando al suelo y expulsando su vanidad, que puede «salir del barrio, pero el barrio jamás saldrá de ella». Una frase que actúa como mantra y que se escucha en un momento del metraje.

Tráiler:

Ficha técnica:

Chavalas ,  España, 2021.

Dirección: Carol Rodríguez Colas
Duración: 91 minutos
Guion: Marina Rodríguez Colas
Producción: Balance Media Entertainment, TVE, TV3. Distribuidora: Filmax
Fotografía: Juan Carlos Lausín
Música: Francesc Gener, Claudia Torrente
Reparto: Vicky Luengo, Carolina Yuste, Elisabet Casanovas, Àngela Cervantes, Ana Fernández, José Mota, Mario Zorrilla, Cristina Plazas, Maite Buenafuente,

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