Críticas

Lo banal de los superhéroes

Bloodshot

Dave Wilson. EUA, 2020.

Cartel de la película BloodshotSi en el cómic se ofrecen obras diferentes para un público variado, lo mismo les pasa a las producciones de Hollywood basadas en estos personajes: si un Spiderman se ve dirigido a los más jóvenes, el Logan de Mangold nos demuestra que hay espacio (y público) para productos más maduros. Afirmemos entonces, rotunda y claramente, que Bloodshot es una película de superhéroes para adultos, basada en el supersoldado de la editora Valiant (Turok, X-O, Quantum y Woody), pero afirmemos también que esta mayoría de edad a la que quiere acercarse se define, en este caso, por la elección de insertar un par de palabras vulgares y una pizca de violencia gráfica: si nuestro deseo es divertirnos con un producto maduro, la verdad es que el resultado es decepcionante. Nótese que la dirección de David Wilson no es mala: sí, podríamos decir que tampoco es excelente, pero es capaz de distanciarse de la mediocridad y presentarnos un producto, desde el punto de vista técnico, suficiente, con algunos toques bastante buenos. Nos resulta simple, a los espectadores, seguir la historia y dejarnos conducir por un ojo experto que sabe mostrarnos lo que es necesario ver: el movimiento de la cámara, efectivamente, es fluido y nunca nos encontramos ante tomas caóticas, gracias también a una fotografía muy clara. Wilson sabe lo que tiene que hacer, y las escenas de acción entusiasman, están bien hechas y logran transmitir un ritmo constante: seguir los movimientos de los cuerpos que se mueven muy de prisa, corriendo por la ciudad, o la lucha vertical que se desarrolla en el ascensor nos resulta algo orgánico, que no solo se une a lo que precede (Wilson crea un crescendo bien definido), sino que no se pierde en lo frenético que podría ser. Visualmente, Bloodshot alcanza, entonces, un resultado que funciona, y la estructura técnica (sonido, música, montaje, efectos especiales) se puede resumir y definir con el simple adjetivo de “concreta”. Sí, es posible afirmar que difícilmente vamos a recordar el montaje o la fotografía (¿no pasa lo mismo con la mayoría de los filmes de superhéroes?), pero el resultado final permite vislumbrar cierta necesidad por parte del director de crear un lenguaje capaz de sintetizar el arte del cómic con el de las películas de acción.

Bloodshot - Fotograma

También los actores, si bien no llegan a niveles de excelencia, hacen lo que se puede llamar un buen trabajo, sobre todo un gran Guy Pierce. Lo “concreta” que es la película significa aquí que no es posible hablar de malas actuaciones porque, efectivamente, el resultado, desde este punto de vista, es suficiente: tómese en cuenta que estamos hablando de un filme de acción y, por esta razón, nuestras expectativas tienen que relacionarse con lo que se espera en estos casos. Sería absurdo querer buscar cierta profunda introspección psicológica, ya que el intento de esta película es que el público pueda divertirse. Vin Diesel sigue siendo Vin Diesel, lo cual no es nada malo ni nada bueno: si nos gusta el hombre duro, carismático, con una voz profunda, encontraremos en el personaje de Ray Garrison un ejemplo perfecto (antes de que se lamente la elección de Diesel en cuanto actor demasiado granítico, inamovible, incapaz, se aconseja ver su excelente trabajo en el Find Me Guilty, de Lumet). La elección de este actor parece así haber sido muy correcta; se nota, de todas formas, que es su presencia física la que le permite al filme tener ritmo, enganchar al espectador, y esto ya nos indica la presencia de un problema profundo: los personajes no están muy bien descritos, carecen de rasgos que nos ayuden a tener una idea mejor de su personalidad. Se les da a los actores lo mínimo para trabajar, y ellos hacen todo lo posible con el material que se les ofrece.

Blodshot, película

Lo que no funciona, efectivamente, es el guion: la historia, los diálogos, las situaciones son insuficientes y no nos permiten extraer provecho de los pocos más de noventa minutos que tiene la película de duración. Esta insuficiencia se debe a que hay momentos que no logran alcanzar sus potencialidades: se percibe el hecho de que lo que nos están contando es el origen del personaje, pero como si se tratara de algo debido, algo imprescindible, y por esta razón nos lleva a un desarrollo demasiado veloz, hasta superficial. La sensación es la de estar viendo algo que va a abrir nuevas aventuras, algo que no es bueno de por sí, sino solo en función de lo que va a permitir en el futuro. La de Bloodshot, de hecho, es una historia que tiene sus posibilidades y que a veces nos parece estar dando algunas esperanzas, pero está construida sin inteligencia, sin que se logre salir de los clichés; no se quiere decir que el trabajo de Wadlow y Heisserer sea malo o pésimo, sino que no es suficiente y que lo que nos ofrecen es una completa mediocridad, ya que, por ejemplo, todo se resuelve en un simple “malos contra buenos”, sin que haya aquellas zonas grises que las películas maduras nos podrían (tendrían que) ofrecer. El espectador ya sabe cómo acabará la película y, si bien no podemos pasar por alto el twist principal, su giro inesperado, la estructura sobre la que se basa el filme se derrumba en poco tiempo: se repite la muy conocida exigencia de la venganza por parte del bueno, pero sin que se tome provecho de aquellos detalles que le permitirían a lo que nos es contado salir de una banalidad que acaba por asfixiarnos (el twist, efectivamente, traslada la estructura de los primeros minutos al final, con un cambio casi imperceptible). Nos podemos divertir, sí, gracias al carisma de Diesel y su ignorancia positiva (aquel concepto de blockbuster idiota, de filme de serie B que reconoce su machismo socarrón), pero en su conjunto, Bloodshot se ve limitado por un guion extremadamente banal; se puede ver, sí, pero la vamos a olvidar enseguida, imitando así a la amnesia del protagonista.

 

Tráiler:

Ficha técnica:

Bloodshot ,  EUA, 2020.

Dirección: Dave Wilson
Duración: 110 minutos
Guion: Eric Heisserer, Jeff Wadlow (Cómic: Bob Layton, Don Perlin, Kevin VanHook)
Producción: Coproducción Estados Unidos-China; Original Film / Valiant Entertainment / Sony Pictures Entertainment (SPE) / Columbia Pictures / Cross Creek Pictures / Mimran Schur Pictures / The Hideaway Entertainment / One Race Films / Bona Film Group. Distribuida por Columbia Pictures
Fotografía: Jacques Jouffret
Música: Steve Jablonsky
Reparto: Vin Diesel, Toby Kebbell, Eiza González, Sam Heughan, Guy Pearce, Talulah Riley, Alex Hernandez, Siddharth Dhananjay, Jóhannes Haukur Jóhannesson, Lamorne Morris, Maarten Römer, Tamer Burjaq, Patrick Kerton, Ryan Kruger

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