Reseñas de festivales
X+Y
Asa Butterfield encarna a un chico prodigio de las matemáticas, que sueña con ir a la olimpiada internacional, para la que se ha preparado toda su vida. Por supuesto que un don como ese viene acompañado de otras cosas, como un autismo que le implica conflictos en la interacción social y una sinestesia que es un distractor constante en su vida.
Nathan (Buttefield), después de perder a su padre a edad muy temprana en un accidente automovilístico, hiperboliza sus obsesiones llevándolo a mantener una relación ríspida con su madre (Sally Hawkins) y a encontrar la figura paterna faltante en su profesor de matemáticas (Eddie Marsan), que es alcohólico y sufre una gran depresión tras sentir que su vida ha sido un fracaso.
El chico deberá enfrentarse al mundo en un viaje que realiza a China con la delegación inglesa, y tras conocer a la única persona que ha logrado comprenderlo: una niña del equipo chino.
La película resulta predecible y ligeramente desapegada de la realidad, no obstante, Butterfield es un actor que logra llevar el personaje al límite, mientras la cámara juega con la luz y los colores para emular las sensaciones sinestésicas que tiene Nathan.
Una respuesta a «X+Y»