Críticas

Gold Diggers of 1937, vampiresas de la segunda preguerra

Vampiresas de 1937

Gold Diggers of 1937. Lloyd Bacon. EUA, 1936.

Cartel de Gold Diggers de 1937La última entrega de las Gold Diggers de la década del treinta con números en su título, definitivamente es la más desabrida. Empezando desde el propio inicio, donde intenta repetir la fórmula de 1933, en que una joven Ginger Rogers abría el filme cantándole el adiós a sus tristezas y lágrimas, pues el hacía años perdido dólar, había vuelto. En esta ocasión, la apertura está a cargo de Dick Powell, canturreando, sobre un contrastado fondo negro, un fragmento de la canción de cuna de las vampiresas With Plenty of Money and You. Un galán ya con 35 añazos, a Powell le faltaba poco para dejar lo de juvenil, aunque nunca perdió su frescura y talento.

Luego de los créditos, el filme continúa en la sesión de clausura de la Convención de Vendedores de Seguros en el hotel Brisas del Mar de Atlantic City. Para la ocasión, Andy Callahan, director de la empresa Good Life Seguros, tendrá una pequeña intervención glorificando el mundo de los seguros y aseverando que la crisis se había acabado. Al terminar,  todos piden el concurso de Rosmer Peck, un joven compositor que deja el mundo de la música por el de los seguros para complacer a su familia. Rosmer que se encuentra apartado con su amigo Boop, confiesa que ese mundo no es para él, por lo que se propone dejarlo en cuanto llegue a New York. El jefe lo reclama para que le cante a la multitud la melodía Life Insurance Song. Interpretando el papel de Rosmer Peck, Powell vuelve a ser, junto a su esposa Joan Blondell, protagonista de esta nueva entrega: Gold Diggers de 1937. 

Dick Powell y Joan BlondellLos trabajadores de Good Life regresan en tren, y es allí donde se encuentran con un grupo de hermosas señoritas. Ya para este filme dos cosas han cambiado, la caracterización de las vampiresas y el campo semántico del musical. Las vampiresas del 37 están envueltas en una amargura que no tenían cinco años atrás. Todo parece indicar que los guionistas –guiados quizás por la censura- se propusieron que aquellas chicas liberadas, de intereses claros pero no explícitamente marcados, con una inocencia y dulzura que las hacía ver como juguetonas jóvenes de afable y simpático trato que se ganaban a los hombres, a través de juegos de seducción inocentes y hasta cierto punto cándidos en 1933, fueran en 1937 verdaderas cazafortunas, cuyos pensamientos van de la depredación más explícita al disfraz de la inocencia. Solo queda en este grupo una joven que busca un trabajo y que quiere ganarse la vida honradamente sin lapidar la fortuna de nadie ni atrapar hombres con amañadas artimañas seductoras, y esa es Norma.

Fotograma de Gold Diggers de 1937De igual forma, el atisbo de una guerra que se avizoraba puede observarse en el lenguaje de los temas musicales como All’s Fair in Love and War, donde cañonazos, tiros, banderas y rifles, se mezclan con perfumeros, vestidos y jóvenes hermosas. La representación de la guerra es clara y una evidente preocupación. Gold Diggers of 1937, continua con la historia de J.J. Hobart, un hipocondríaco productor musical que está montando un nuevo show, pero sus colaboradores Morty Wethered y Tom Hugo se han jugado el presupuesto y lo han perdido. Genevieve, amiga de Norma les propone la idea de hacerle un seguro de vida por, si realmente muere, recuperar lo perdido y para ello tiene la empresa perfecta. Es aquí donde interviene Rosmer, el joven asegurador y cantante totalmente inútil en el negocio, pero a quien Norma, la hermosa chica que conoció en el tren, ayudó para que consiguiera esa jugosa póliza.

Dentro del elenco repiten protagonismo la pareja Powell- Blondell. Glenda Farrel, quien en el filme anterior era la estenógrafa de Mosley Thorpe, una profesión especie de comodín para estas jóvenes cazafortunas, ahora será la que cace al magnate de Broadway y muestre que tiene su pequeño corazoncito. Entre las estrellas nuevas de la saga están Rosalind Marquis como Sally y Lee Dixon como Boop Oglethorpe, pareja de baile que es la contrapartida de Powell y Blondell. Dirigida por Lloyd Bacon, quien ya había colaborado con Berkeley en 42nd Street, en el filme podemos observar nuevamente el estilo berkeleano o aportes enriquecidos como esos movimientos de cámara que van de un gran plano general a poderosos acercamientos de los rostros, las profundos contrastes monocromáticos, las increíbles tomas con grúas, la sincronización de esos escenarios inmensos o las tomas cenitales.

Bailarinas en Gold Diggers de 1937En este filme hay una mayor cantidad de números musicales, aunque no todos destacan por su energía y autenticidad. All’s Fair in Love and War, el mejor número del filme es una gigantesca coreografía donde participaron más de 104 bailarinas vestidas en trajes militares y motivos bélicos. Le siguen en orden de calidad With Plenty of Money and You y Speaking of the Weather, donde vuelven a resaltar la encantadora pareja Powel-Blondell. Y entre los más desabridos, Let’s Put Our Heads Together, donde destaca la pareja de Marquis-Dixon bailando tap, y Life Insurance Song. Del metraje final fue retirado un sexto número, Hush Mah Mouth, del cual no existe mayor información. Con Gold Diggers of 1937, Berkeley fue nuevamente nominado a la Academia como Mejor Dirección de Baile por el numero All’s Fair in Love and War, verdadero prodigio de manejo de grandes masas de bailarines, escenografías monumentales y coreografías caleidoscópicas.

Trailer:

Ficha técnica:

Vampiresas de 1937 (Gold Diggers of 1937),  EUA, 1936.

Dirección: Lloyd Bacon
Guión: Richard Maibaum, Michael Wallace, George Haight y Warren Duff
Producción: First National Pictures / Warner Bros. Pictures
Fotografía: Arthur Edeson
Música: Heinz Roemheld
Reparto: Dick Powell, Joan Blondell, Glenda Farrell, Victor Moore, Lee Dixon, Osgood Perkins, Charles D. Brown, Rosalind Marquis, Irene Ware, William B. Davidson, Olin Howland, Charles Halton, Paul Irving, Harry C. Bradley y Joseph Crehan

Gretel Herrera

Graduada del Master en Crítica Cinematográfica de AULA CRÍTICA

 

Deja un comentario


* Los campos marcados son obligatorios