Críticas

Gold Diggers de 1933, vampiresas sin censura

Vampiresas de 1933

Gold diggers of 1933. Mervyn Le Roy. Estados Unidos, 1933.

Cartel de Gold Diggers de 1933Es el nombre de Busby Berkeley, sin dudas, sinónimo de lo mejor del musical hollywoodense de los años 30 y 40 y precedente de la escuela que luego continuaron Gene Kelly, Vincente Minelli o Stanley Donen. Gold Diggers de 1933 es la primera colaboración del coreógrafo en esta serie musical dedicada a historias de chicas de la vida alegre, vampiresas y cantantes de Broadway que iniciara la compañía productora Warner Brothers en 1923. Para Berkeley, que fue llevado a Hollywood por la compañía productora MGM, 1933 es el año de su consagración con la realización de las extraordinarias 42nd Street y Footlight Parade de Lloyd Bacon y Gold Diggers de Mervyn Le Roy, compendiando en estas producciones sus tres años de experiencia en la industria fílmica norteamericana que habían iniciado con Eddy Cantor. Los filmes ubican sus tramas en un periodo cercano a la gran depresión de 1929, ocupándose de los conflictos sociales relativos a la misma o al periodo posterior de recuperación, enfocado en el mundo del musical y sus protagonistas.

Gold Diggers de 1933 narra la historia de Brad, un joven de la aristocracia bostoneana que sueña con ser un compositor e intérprete musical en Broadway. Vive escondido y con un nombre falso en una pensión donde tiene como vecinas a tres jóvenes bailarinas que se encuentran desesperadas por la falta de trabajo que trajo la crisis. Todos los teatros han cerrado, pero la propuesta del productor musical Barney Hopkins hace florecer la esperanza de Carol, Trixie y Polly, esta última enamorada de Brad. Al descubrir el paradero de Brad, debido a una presentación musical muy exitosa, su familia se opone rotundamente a sus propósitos por lo que envían a su hermano J. Lawrence y al abogado de la familia Fanuel H. Peabody a detenerlo por cualquier medio posible.

Ginger Rogers en Gold Diggers of 1933El filme dirigido por Mervyn Le Roy, cuenta con estrellas de primer orden de la época. En los personajes principales están Dick Powell, cantante de agradable y melosa tesitura, que protagonizará las secuelas posteriores Gold Diggers de 1935 y Gold Diggers de 1937, junto a la melancólica y carismática Ruby Keeler y quien sería su esposa un año después, Joan Blondell, actriz de prolífica carrera y rostro de peculiar belleza. Warren William como el hermano de Brad, Guy Kibbee como el abogado y Ned Sparks como Barney, un productor musical muy similar al de 42nd Street. Podemos ver además, a una jovencísima Ginger Rogers, abriendo el número musical que inicia el filme, aunque su papel es secundario pues, a pesar de haber realizado más de una docena de títulos, aún no había alcanzado el verdadero estrellato.

Escenario del musical Gold Diggers de 1933El musical está dominado por tres números musicales que forman parte de su leit motiv, al igual que en las secuelas, y se desarrollan casi todos hacia el final. En esta brillan por su calidad We´re in the Money, cantado por Ginger Rogers, The Shadow Waltz, entonado por Dick Powell y Ruby Keeler y My forgotten men, cantado por Joan Blondell  y Etta Motten, este último un amargo y melancólico homenaje a los soldados de la Primera Guerra Mundial, obra maestra de profunda reflexión y gran calidad estética y creativa. Como sucede en algunos musicales de Berkeley, este no es un musical puro, su contenido, de forma tangencial, toca temas acuciantes de la sociedad en que surgen: la Crisis de 1929 y sus consecuencias, los prejuicios sociales, el tema de los soldados de la primera contienda mundial, entre otros. Sus números musicales son de los más representativos del estilo de Berkeley y compendian grandes logros que revolucionaron la visualidad del musical, como incluir complejas formaciones geométricas, el juego con la perspectiva y la repetición de motivos en los vestidos, los pianos o las monedas, la ruptura con el marco del escenario, la variedad de ángulos de la tomavistas, los escenarios giratorios, las troupes de alegres bailarinas, el uso de luces fluorescentes en los violines y la combinación de tomas, construyendo la coreografía a través del montaje.

Fotograma de Gold Diggers de 1933Gold Diggers de 1933 es una de las más valiosas de la serie de colaboraciones de Berkeley bajo esta temática, quizás por ser la primera para él. Fue la tercera película más exitosa en la taquilla norteamericana en 1933. Con un presupuesto de 433.000 dólares, el filme recaudó más de tres millones dentro y fuera de los Estados Unidos. En 2003, fue seleccionada para su preservación en el Registro Nacional de Cine de Estados Unidos por la Biblioteca del Congreso, debido a su carácter de obra “cultural, histórica o estéticamente significativa”.

Trailer:

Ficha técnica:

Vampiresas de 1933 (Gold diggers of 1933),  Estados Unidos, 1933.

Dirección: Mervyn Le Roy
Guión: Erwin S. Gelsey y James Seymour
Producción: Warner Bros. Pictures
Fotografía: Sol Polito (B&W)
Música: Al Dubin y Harry Warren
Reparto: Warren William, Joan Blondell, Aline MacMahon, Ruby Keeler, Dick Powell, Guy Kibbee, Ned Sparks y Ginger Rogers

Gretel Herrera

Graduada del Master en Crítica Cinematográfica de AULA CRÍTICA

 

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