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Regreso al pasado

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Stranger Things

Stranger Things

La decada del 80 ha tenido una gran influencia sobre muchos de los realizadores creativos que años después se han aventurado en nuevas historias. Se trató de una década que marcó el inicio de los efectos especiales y también de un estilo de hacer cine que luego se convirtió en un culto. Y aunque uno de sus íconos, La Guerra de las Galaxias (Star Wars, George Lucas), fue estrenada en 1977, la saga se atribuye a la década posterior, así como también se hace con otros emblemas, tal como Encuentros en la tercera fase (Close Encounters of the Third Kind, Steven Spielberg, 1977). Muchas de las características que más identificaron a esta época dicen presente en Stranger Things, la serie creada por los hermanos Matt y Ross Duffer.

Dustin y sus amigos en Stranger ThingsLa ciudad ficticia de Hawkins, Indiana, es un pueblo como cualquiera de aquellos retratados en el cine clásico estadounidense. Con un aire muy similar a Hill Valley de Marty McFly en Regreso al Futuro (Back to the Future, Robert Zemeckis, 1985), Hawkins es una ciudad que se ve atravesada por una serie de hechos sobrenaturales que resultan inevitables de comparar con filmes de la época. Allí es donde se desarrolla la historia de cuatro niños, que al mejor estilo de E.T. El extraterrestre (E.T. the Extra-Terrestrial, Steven Spielberg, 1982), juegan en el sótano de la casa de uno de ellos y luego vuelven a su hogar pedaleando, con muchas reminiscencias a la escena donde uno de los niños lleva a E.T. en el canasto de su bicicleta.

Millie Bobby Brown es ElevenPero no todo es juegos y diversión, ya que existe un laboratorio que se encuentra ubicado en la ciudad, donde se practican experimentos que todos desconocen, y ocurren cosas al mejor estilo de Expediente X (The X-Files, Chris Carter, 1993). Y a esta cita-homenaje podemos agregar los conceptos de dos videojuegos de los comienzos de los survival horror: el del laboratorio secreto donde se desencadenan todos los hechos de Resident Evil (1996) y el de mundos paralelos al que nos introduce Silent Hill (1998). Si bien todo lo citado corresponde a elementos de los años noventa, se trata de obras con gran influencia de los años ochenta, ya que puestas en escena del estilo, las encontraremos en la saga de terror espacial Alien, el octavo pasajero (Alien, Ridley Scott, 1979) o La Cosa (The Thing, John Carpenter, 1982).

Winona Ryder es Joyce ByersOtro de los puntos –entre tantos– en los que la serie se hace fuerte es en el plano de las actuaciones, donde acudimos a un excelente trabajo de Winona Ryder, que interpreta el papel de Joyce Byers, la madre del niño al que un hecho que lo involucra desencadena el primer eje de la trama: Will Byers (Noah Schnapp). Ryder se ve desafiada por las particularidades de un personaje que expresa todo su nerviosismo y temperamento, al confrontarse con la realidad que le toca vivir, demostrando que la interpretación de la actriz está a la altura del protagonismo que le demanda la serie. Por otro lado, otro de los personajes principales es Mike Wheeler (Finn Wolfhard), uno de los amigos de Will Byers, que se convertirán en cruciales al momento de enfrentarse a los hechos que ocurren durante el primer episodio.

Cartel Publicitario de Stranger ThingsLos hermanos Duffer, responsables principales de Stranger Things, tuvieron la suerte de encontrarse con Shawn Levy, director de Una noche en el museo (A Night at the Museum, 2006) y Gigantes de Acero (Real Steel, 2011), quien ayudó a llevar la propuesta a Netflix para producir la serie, luego de haber sido rechazada por unas veinte productoras de TV. No sólo los Duffer han homenajeado escenas antológicas del cine de los años 80, a través de los ocho capítulos con los que cuenta esta primera temporada, sino que también podremos ver los carteles publicitarios de varios filmes de la época, tal como es costumbre en la habitación de niños durante su infancia. Curioso es el dato de que los Duffer nacieron un año después de los hechos de la serie, algo que denota, a las claras, la influencia de esta década en la cultura pop de quienes hemos crecido durante la década de los 90.

Mike Wheeler en Stranger ThingsEn cuanto a los efectos especiales, claramente traeremos a nuestra memoria la primera vez que vimos al alien atacar al equipo de Ripley, cuando veamos al demogorgon aparecer en escena. Y no solo la forma en que es presentado, ya que desde un inicio podemos verlo con bastante claridad, sino que también físicamente, ha sido creado como alguno de los monstruos creados por H.R. Giger para la película de culto de Ridley Scott. Esta propuesta de tener una clara vista del monstruo contribuye a agregarle terror a las escenas donde aparece, pero especialmente a aquellas en que no lo vemos, porque eso agrega el suspense ideal cuando esperamos a que aparezca.

Will Byers y el códigoToda la cuestión lúdica de los niños jugando a Calabozos y Dragones e intercambiando cómics, las clásicas peleas de colegio y la curiosidad de la edad hacia el sexo opuesto, son algunas de las cuestiones que aborda Stranger Things, al relacionar a Mike, Lucas (Caleb McLaughlin), Dustin (Gaten Matarazzo) y Eleven (Millie Bobby Brown). Por eso es que, más allá de la temática que trae el terror al estilo de Viernes 13 (Friday the 13th, Sean S. Cunningham, 1980), donde un grupo de amigos es asesinado uno por uno por un loco invencible, la serie también aborda la amistad como fuerte, la comunión como pueblo y el hecho de ayudarse mutuamente ante la adversidad, algo no tan presente en los días que corren.

Nancy Wheeler y Steve Harrington en Stranger ThingsTeniendo ya los primeros bocetos de la segunda temporada, que según se ha deslizado, contaría con una trama un tanto diferente a la primera, podemos decir que Stranger Things marcará un antes y un después en el estilo de las series, que trayendo a colación el tema, David Lynch ha calificado en los últimos días como “el nuevo cine de autor”. Esta y tantas otras obras dan cuenta de ello, constituyéndose Game of Thrones como el buque insignia de una actualidad que deviene de otras grandes (y pioneras) como Lost y anteriormente, Los Expedientes X, por citar algunas de las grandes influencias que quizás en un futuro, inspiren más aventuras como las de Mike y Eleven

Sebastián Sáez Burgos

Graduado del Master en Crítica Cinematográfica de AULA CRÍTICA

 

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