Críticas

¿Ya lo hemos visto?

Proyecto Power

Project Power. Henry Joost, Ariel Schulman. EUA, 2020.

La repetición de fórmulas exitosas en diversos productos cinematográficos no es ninguna novedad en la industria, muchas veces buscando que ese éxito decante en una nueva producción para invitar a un rango de público específico de cada género. Con frecuencia, estas “novedades” son presentadas como algo que vino a revolucionar el cine (algo que también sucede en el formato series), de alguna manera como sucedió con La Casa de Papel. Si bien en sus dos primeras temporadas la serie española no dejó de ser algo bastante interesante (sí, a partir de la tercera ya es demasiada repetitiva y repleta de clichés, al punto de convertirse en tediosa), no es nada novedoso y todo el tiempo tendremos la sensación de “ya haberlo visto”. Pero esto no es algo exclusivo de esa serie de Netflix, ya que solo contando la última década hemos asistido a una sobreexplotación de formatos, el de superhéroes (Marvel, DC), el de cine para adolescentes (Los juegos del hambreMaze Runner), los remakes, las trilogías y demás. Con este escenario planteado llega Proyecto Power, una de las tantas producciones hiperpromocionadas por Netflix.

Buscando combinar una estética que trae una reminiscencia de Drive (Nicolas Winding Refn, 2011), una temática similar a The Boys (Eric Kripke, 2019- ) y elementos del cine que exponían las problemáticas de la población afroamericana de fines de los años 80, la pareja de directores Henry Joost y Ariel Schulman procura esa novedad creativa que rompe con todos los moldes. Si bien estas características parecen traernos algo prometedor a la pantalla, el film no deja de caer en el error de presentar personajes y situaciones repletas de clichés, aspecto que va in crescendo con el transcurso de la cinta y la va convirtiendo en algo aburrido e inocuo. Sí, para ser la nueva versión de Watchmen hay que tener algunas ideas nuevas y no intentar ser la hermana neo-noir de The Boys. Y esto lo digo con un gran pesar, ya que la fotografía es uno de los fuertes del film.

Una píldora que da superpoderes, generando conflictos y amistades entre los estratos bajos de la sociedad y la policía, en un contexto de marginalidad promovido por el estado y empresas superpoderosas representa el caldo de cultivo que propone Proyecto Power. Así planteado, podríamos asumir que el principal problema sería la lucha entre estas fuerzas, pero todo se resume en la búsqueda de un exsoldado que ha sufrido el secuestro y desaparición de su hija, luego de que los poderes que le inocularon en los experimentos que realizaron sobre él mismo fueran transferidos a su hija.  

En el universo de producciones originales de Netflix, tener una portada con Jamie Foxx y Joseph Gordon-Levitt puede llegar a ser un gran imán para los espectadores, pero el trabajo de ambos no alcanza a realzar un guion totalmente previsible. Esto no es una crítica hacia ellos, sino a cómo están planteados sus personajes. Por momentos parece que el personaje de Gordon-Levitt buscara emular el papel de Ethan Hawke en Día de Entrenamiento (Training Day, Antoine Fuqua, 2001), pero sinceramente, se lo nota poco convincente. Dominique Fishback interpreta a Robin, una dealer adolescente de Power (la píldora que da nombre al film y que genera poderes aleatorios por un lapso de cinco minutos a quien la use) que de un momento a otro se ve involucrada en situaciones extraordinarias, presentando una actuación soberbia. Todo este círculo de personajes se termina de cerrar con Biggie, interpretado por Rodrigo Santoro, que es casi como si hubiéramos puesto a Gru de Mi Villano Favorito (Despicable me,  2010) en una película que pretende ser seria. 

Si su idea original prometía una idea interesante, el reparto cumple y otros aspectos cinematográficos aportan algún que otro aspecto positivo al filme. Es una lástima que el guion arruine Proyecto Power, pero esta es una cuestión que inevitablemente sucede con muchas producciones originales de Netflix. Es evidente que la plataforma tiene un público-objetivo con este tipo de productos, y no puedo evitar pensar en lo mismo que me generó Bright (David Ayer, 2017), una combinación de ideas con potencial, pero que como ocurre con Proyecto Power, también dejaba la sensación de ya haberlo visto, pero que aún así podría haber dado más.

 

Tráiler:

Ficha técnica:

Proyecto Power (Project Power),  EUA, 2020.

Dirección: Henry Joost, Ariel Schulman
Duración: 113 minutos
Guion: Mattson Tomlin
Producción: Screen Arcade, Supermarche
Fotografía: Michael Simmonds
Música: Joseph Trapanese
Reparto: Jamie Foxx, Joseph Gordon-Levitt, Dominique Fishback, Rodrigo Santoro

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