Críticas

El Carche, la última frontera

Orson West

Orson West. Fran Ruvira. España, 2012.

Opera prima de Fran RuviraLa opera prima del director de Pinoso Fran Ruvira tiene como protagonista fundamental el paisaje, concretamente el de la sierra del Carche, situada entre las provincias de Alicante y Murcia. El Carche es un escenario fronterizo por muchas razones, sobre todo lingüísticas, ya que se trata de un pequeño reducto del valenciano en una zona muy próxima a Yecla y Jumilla. Aunque la película utiliza ciertos recursos propios del documental, es, en realidad, una obra de ficción en la que el propio cine se convierte en tema fundamental. Dos tramas se entrecruzan a lo largo de todo el metraje: por un lado, asistimos al rodaje de una película del oeste en El Carche; por otro, aparece un director (el propio Fran Ruvira) que sigue la pista de una western inacabado de Orson Welles, The Survivors.

Los niños en el set de rodajeOrson West es, por tanto, una película en la que cobra especial relevancia el cine dentro del cine. La frontera, además, no es solo un espacio físico, sino un estado emocional y una forma de entender el mundo, de ahí su importancia como concepto. El rodaje tuvo lugar durante 2010 y hace aproximadamente un año la cinta estaba lista, pero no se ha estrenado ahora por problemas de distribución. Hay en el cine de Ruvira algo que recuerda a José Luis Guerín, a títulos tan representativos como Innisfree (1990), Tren de sombras (1997) o En construcción (2001). No es casual que la película esté dedicada al desaparecido Joaquim Jordà, director de Cuerpo en el bosque (Un cos al bosc, 1996) y Monos como Becky (Mones com la Becky, 1999), con quien Ruvira empezó a trabajar el guion de Orson West hace algunos años.

Un western dentro de la películaLa historia del rodaje frustrado de The Survivors ha ido pasando de generación en generación, de padres a hijos, desde hace cincuenta años, y Fran Ruvira le ha seguido la pista a esa leyenda a través del paisaje de su infancia. Parte, por tanto, de su propia niñez, y enlaza ese tema con su oficio, el cine, y con un espacio plenamente reconocible, el Carche. Ya los títulos de crédito se presentan junto a los paisajes áridos y desérticos del Carche, auténtico protagonista de Orson West. En los primeros minutos, vemos cómo llega una caravana de vehículos con la gente del cine. Poco después vemos llegar a la actriz principal (Sonia Almarcha), que dialoga con el director del western (Frank Feys). Unos niños de la zona y un anciano lo presencian todo y estarán atentos al rodaje. En realidad, la actriz es oriunda de la zona, si bien se marchó hace muchos años y no ha regresado hasta hoy. Supone, por tanto, el regreso al origen –también es, en cierto modo, la vuelta al nido del director, Fran Ruvira–. Cuando partió, la actriz dejó algunos asuntos pendientes, y quizás sea el momento de zanjarlos. La soledad es uno de los motivos centrales de la película, porque la gente del cine pasa mucho tiempo sola, sobre todo cuando abandona el set de rodaje.

El paisaje de la sierra del CarcheDe forma paralela al rodaje del western, asistimos a la investigación que realiza el director sobre The Survivors, y aquí resulta muy interesante la breve aparición de Esteve Riambau, Jenaro Talens y Santos Zunzunegui en el Institut d’Estudis Nord‑americans, así como los documentos encontrados sobre Welles y su estancia en tierras alicantinas y valencianas. La leyenda de Orson Welles se transforma en las aventuras de Jaime el Barbudo, un famoso bandolero, en el relato que el anciano le cuenta a los niños, que viven el rodaje como una aventura, si bien planea sobre ellos una velada amenaza.

La actriz principal (Sonia Almarcha) y el director (Frank Feys)Una de las mejores escenas de Orson West es el encuentro de Fran Ruvira con la actriz de teatro, a quien el director interroga a propósito del proyecto frustrado de Welles. La veterana Montserrat Carulla está inmensa en ese momento en que, después de interpretar una tragedia clásica, comienza a desmaquillarse y se pregunta cómo habría sido su vida de haber trabajado con Welles. La frontera no solo está presente entre la realidad y la ficción, entre los actores profesionales y los improvisados, sino también en la lengua, ya que se utiliza indistintamente el valenciano, el castellano y el inglés (a esas lenguas habría que sumar el italiano del material de archivo encontrado sobre Welles). La partitura de Marc Vaillo encaja perfectamente con los acordes típicos del oeste y entre las localizaciones son reconocibles lugares como Villena, Novelda, Pinoso, La Romana, El Culebrón o La Cañada del Trigo.

Montserrat Carulla sobre el escenarioAl final, lo que ha hecho Fran Ruvira es plasmar su gran amor por el cine, pero ha aprovechado Orson West para hablar también de la memoria, de la infancia, del desarraigo y del paso del tiempo. Además, ha logrado algunas escenas de gran belleza, como las que encontramos en la casa abandonada o en la densa niebla que solo se despeja cuando avanza la mañana. Sin duda, una opera prima deslumbrante, atípica, intimista y, como colofón, un western. ¿Qué más se puede pedir?

Trailer:

Ficha técnica:

Orson West (Orson West),  España, 2012.

Dirección: Fran Ruvira
Guion: Fran Ruvira
Producción: Ferran Monje, Xavier Crespo y Juan Carlos Claver
Fotografía: Carles Gusi
Música: Marc Vaillo
Reparto: Sonia Almarcha, Frank Feys, Jorge-Yaman Serrano, Monserrat Carulla, Josep Manuel Gil, Victoria Muñoz, Xavier Monzó, Àlex Ruvira Albert, Miguel Ángel Pérez Rico, Pau Ruvira Albert, Victòria Muñoz, Saida Benzal, Jaume Queralt

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