Críticas

Cuando el villano quiere ser el héroe...

No respires 2

Don't breathe 2. Rodo Sayagues. EUA, Serbia, 2021.

No Respires 2 - Cartel

Hollywood continúa con esa desagradable costumbre de seguir exprimiendo las películas exitosas, buscando explotar el mismo concepto. Lo hemos visto en todos los géneros, pero especialmente en las películas de terror y suspenso. Cuando No respires (Don’t Breathe, 2016) del uruguayo Fede Álvarez fue uno de los sorpresivos éxitos de ese año, una secuela fue lo primero que se les ocurrió. Así nace No respires 2 (Don’t Breathe 2, 2021), que para Sam Raimi, productor de la película, el pitch de la historia era “la mejor idea para una secuela” que él hubiera escuchado. Pues siento contradecir al señor Raimi, pero hay películas que no deben tener una segunda parte, y menos dándole un giro radical al personaje principal, pasando de la sombra a la luz.

La historia de este filme se desarrolla ocho años después del final de la primera, Norman Nordstrom (Stephen Lang) ahora vive en un suburbio de Detroit con su perro rottweiler Shadow y su hija, Phoenix (Madelyn Grace). A la pequeña le dice que su madre murió en un incendio en su anterior casa, y evita que salga a la calle a toda costa, la educa él mismo y le permite salir únicamente con Hernández (Stephanie Arcila), una veterana del ejército que ahora trabaja como guardabosques y que visita a Nordstrom cada semana para llevarle los árboles que le pide. En una salida de las dos mujeres, la pequeña Phoenix se ve acorralada en un baño público por Raylan (Brendan Sexton III) pero el perro la salva de la incómoda situación. Este hombre no se da por vencido y continúa con un interés por la niña, por lo que decide seguir a Hernández y descubre que Norman es la única persona que cuida de la chica. Pensando que sería fácil enfrentarse con un hombre ciego, Raylan envía a sus cómplices para que se encarguen de Norman y le traigan a la niña.

No Respires 2 - Fotograma

Si la fórmula les suena conocida es porque está casi copiada de la primera parte, incluyendo los giros sorpresa. La gran diferencia radica en que esta vez el protagonista pasa de ser el villano a ser un héroe. En la primera parte (spoiler alert), aprendimos que Norman tenía a una mujer prisionera en el sótano de su casa, a quien había embarazado para que le diera un hijo, pues había sido la causante de su muerte en un accidente de tránsito. Si partimos de esta premisa, sabemos que lo que le dice a Phoenix sobre su madre es mentira, así que es fácil asumir de dónde salió la niña, por lo que la historia empieza a perder interés desde las primeras escenas.

A Fede Álvarez y Rodo Sayagues, libretistas responsables de esta segunda parte, parece no importarles ese pequeño detalle y no tratan de darle una solidez a esta historia, se centran en el famoso incendio, el origen de la niña y lo “bueno” que hizo Norman al encargarse de ella, convirtiéndolo en su héroe salvador. Se siente como un pecado capital cinematográfico el transformar a Norman en un hombre con este rasgo de sensibilidad y amor paternal que en la primera parte estaba presente, pero mezclado con sus evidentes problemas mentales. Fue como cuando Chucky encontró una novia (La novia de Chucky, 1998) y todo el miedo y terror que provocaba el muñeco se convirtió en risas baratas, chistes sexuales y una historia absurda.

No Respires 2 - Fotograma

Un personaje puede cambiar radicalmente, por supuesto, cuando su tendencia vital dominante cede su puesto a favor de otra. Pero para eso debe haber una construcción, un proceso del cual el espectador tiene que ser testigo, así sea a punta de flashbacks, para que logre entender el asunto y esto le genere algún tipo de sensación, sea amor, odio o cualquier cosa en el medio. En No respires 2 se siente el vacío de la historia intermedia, entre los ocho años que pasaron de la primera parte y esta no se ve una evolución clara del personaje, parece casi un “deus ex machina” el hecho que de buenas a primeras se haya convertido en padre de una forma tan relativamente sencilla y sin tomar grandes precauciones al respecto.

Pasamos de un Norman paranoico y armado hasta los dientes a un hombre cabeza de hogar sacrificado, sensible y hasta débil, con solo un arma escondida en su casa y una caja fuerte gigante en el sótano, donde Phoenix se podría esconder si algo pasara, pero con una reja muy evidente y una manguera cercana, ya podrán imaginar el resto… Pasamos de una película de suspenso a la exageración de violencia sin necesidad, donde el protagonista ya no es un héroe ni un villano, flota en tonos grises creyendo que “el que peca y reza, empata”, pero todo queda a medio camino por construir.

No Respires 2 - Fotograma

El largometraje sigue siendo divertido para los amantes del suspenso, como buena película de su género tiene persecuciones y sorpresas que provocan que los espectadores salten de sus sillas, pero se excede en la violencia y la sangre, en muchos momentos se vuelve injustificada, por el simple placer de la crueldad. Esto, al final, no le aporta nada a una historia que se ha alejado tanto de su inspiración, que uno se pregunta si el cambio de director del experimentado Fede Álvarez al debut de Rodo Sayagues realmente valió la pena.

Personalmente, tenía mucha curiosidad por esta película, aunque es bien sabido que la fórmula se repite en este género y especialmente en películas de home invasion como esta, eso es precisamente lo que atrae a los amantes del género: un momento de diversión y tensión a través del sufrimiento de unos personajes. Nadie está esperando a que se reinvente el estilo narrativo de contar películas, pero la primera parte sí fue una propuesta muy interesante e inteligente, como para alejarse tanto de un éxito comprobado y convertirse en un derroche de sangre y violencia sin sentido de esta segunda parte. Si llega a existir una tercera, conmigo no cuenten.

Trailer:

Ficha técnica:

No respires 2 (Don't breathe 2),  EUA, Serbia, 2021.

Dirección: Rodo Sayagues
Duración: 98 minutos
Guion: Fede Álvarez y Rodo Sayagues
Producción: Fede Álvarez, Rodo Sayagues, Romel Adam, Rick Jacobson, Nathan Kahane, Kelli Konop, Sam Raimi, Rob Tapert
Fotografía: Pedro Luque
Música: Roque Baños
Reparto: Stephen Lang, Madelyn Grace, Brendan Sexton III, Adam Young, Rocci Williams, Christian Zagia, Bobby Schofield, Fiona O'Shaughnessy, Stephanie Arcila

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